Bloopers de la paternidad

Tomando jugo de granadillaPitufa loca. Mientras tomas tu jugo de granadilla con la más absoluta concentración (los nuevos sabores te están volviendo más coca cola que nadie!), déjame contarte algunos bloopers de las cosas de ser padre.

Muchas veces me preguntan cómo es que tomamos las fotos lindas que te tomamos, y en muchos casos son fruto de la espontaneidad, y en muchos otros, de tomar cien fotos en ese instante y escoger la mejor. Entre ellas, ahora que aprendiste a sentarte, las fotos que no “vieron la luz” son las de aquellas situaciones en las que no pudiste mantener la postura, o el balance…

Caída en la camaO como cuando te quiero tomar una foto porque estás sonriendo de una forma espectacular y cuando consigo encender la cámara del celular, te estás comiendo una media…

Comiéndote la mediaOtras son las fotos que quiero tomarnos, donde decides que eres tú la que debes tomar la foto y coges el celular en pleno ataque de locura…

Gritos con papáY no faltan las fotos en las que tu sonrisa no termina de ser dulce, y tiene alguito de macabra/cocacola. Especialmente si exhibes esos dos dientecitos feroces tuyos y pones esa mirada de serial killer. Pequeña demente. Cara de locaPero creo que lo más chévere de todas estas cosas son los momentos que pasamos tomándonos fotos. Porque la verdad, es que nunca posas para ellas. Siempre la estamos pasando bien, y la foto es una consecuencia natural del grito “Trae la cámara!” de alguno de tus papás cuando vemos que eres súper feliz y lo demuestras con alguna sonrisa, o alguna carcajada nerviosa.

Algunas otras, son sólo son tomadas como parte de la evidencia científica de nuestro parentezco… como esta de tus incipientes rulitos… culpa total de tu padre…RulosO esta, donde estrenas cochecito nuevo y eres tan, tan feliz por el simple hecho de que ahora ves el mundo desde otra perspectiva (en tu coche anterior nos mirabas a nosotros, ahora miras el camino!). Coche nuevoLo que me encanta pequeña, es que los fines de semana, que es cuando más tiempo paso contigo, puedo verte despierta, feliz, gozando del día y de la vida. Porque de lunes a viernes lamentablemente una de las figuras más comunes entre tú y yo últimamente es esta:

DormidotaAsí que me perdonarás si los fines de semana te alboroto tanto, que terminas agotada, y recurres a esconderte donde puedas para que papá no se coma tu panza. Aunque déjame confesarte algo… no eres la mejor escondiéndote. Mentira, eres increíble, sólo que papá es un gran detective! Escondida

Pequeña pitufa loca. Eres en gran parte la culminación de mi vida. Lo más paja de mis días. Apachurrarte a ti y a mamá es mi actividad favorita en todo el mundo, así que tampoco te sorprendas si esta clase de fotos abundan en nuestros álbumes.

Beso en el cacheteOjo: Ese lápiz labial es de mamá, que se le ha dado por “marcarte” de vez en cuando.

A lo que iba: Nuestra vida está llena de fotos, sé que en este espacio nuestro encontrarás una gran cantidad de fotos preciosas, pero quiero que sepas que también te caes, también te escondes, también estás hecha una loca. Porque yo siempre pensaré que eres perfecta, pero tarde o temprano descubrirás que no es así.

Y ahí estaré yo. Para tomarte una foto. 🙂

Te amo, pequeña tiranosaurio!

Papá.

 

 

 

 

 

 

 

 

Halloween y otras muecas

Hola gatita de lunares de colores. Sabes que cada día estás más bella? No puedo creer la forma en la que te han crecido las pestañas. Creo que tienes las pestañotas de tu mami, sabes?

Te cuento, este Halloween te disfrazamos por primera vez, abusando de tus aprox 6 semanas de vida, de una preciosa vaca. Creo que no te hizo mucha gracia el disfraz, no sé si fue el calor (porque coincidentemente ese día salió un solazo), si no te identificaste con el disfraz (lo sé, eres mi gatita!) o si simplemente preferías -como muchos- celebrar el día de la canción criolla? Que conste que esto lo hicimos también con mucho cariño en honor a tu tía DaniMu y en honor a la carne de ternera del tío Gino! Jejeje.

 

Lo importante es que (aunque las fotos no lo demuestren), te divertiste muchísimo con Baltita y Patrick, y tu mami se divirtió muchísimo con sus amigas, algo que es realmente importante, porque si bien queremos que estés de lo más tranquila en casa, y nos es más fácil mantenerte relajada entre cuatro paredes, también es importante que poco a poco vayas saliendo al mundo, y conociendo cada día más y más sobre él. Tanto por tu lado como por el nuestro, porque hasta ahora – si bien vamos agarrando más práctica – es todavía un lío llevarte  a cualquier lado, y andamos más preparados que si fuéramos a acampar a la playa. La camioneta va llena de cosas, y nos toma un poco de tiempo salir de casa, pero creo que eso con el tiempo irá cambiando, y las cosas serán más sencillas. Sé que mami necesita ir retomando poco a poco su vida, así que estas saliditas son muy buenas para todos.

 

 

Este fin de semana también aprovechamos para tomarnos algunas fotitos tú y yo, y si bien tenemos muchas, me gustan mucho las fotos en las que los dos jugamos echados sobre la camita. ¿Sabes que me encanta fastidiarte cuanto estás echadita? Y que conversamos por largo rato cuando despiertas luego de una siesta? Generalmente despiertas de muy buen humor, sonríes a todos lados y tenemos un buen rato para charlar, gorjear y hacer todos los ruiditos que tanto te divierten. Todos los ruiditos que inevitablemente te arrancan una sonrisa. Luego de eso, naturalmente, viene el cambio del pañal y por lo general, una siguiente dosis de comida, jeje. Por algo eres mi gatita hambrienta!

 

Naturalmente, luego de comer toca la ronda de sacada de chanchitos, cuya dificultad incrementa de forma directamente proporcional a la hora que sea (a veces de madrugada no salen… debe ser porque papito anda cansado), y luego una pequeña mecida para dormir, si es que nuevamente no te quedaste dormida en brazos -o en coma lácteo, como le decimos internamente- tras engullir salvajemente tu ración de leche.

 

Hoy día compramos un paquetón nuevo de pañales, porque increíblemente te quedaban sólo unos cuantos y no sabíamos si aguantarían hasta mañana, y no puedo creer cómo estás creciendo! El momento en que más lo notamos con mamá es por las noches, cuando te damos un baño. Verte cada vez más cómoda en la bañera es un placer, y saber que disfrutas del agua calientita, y saber que terminarás rendida y relajadísima es realmente un regalo para nosotros, porque podemos dormir también con la certeza de que estarás muy descansada en el momento en que te despiertes a comer nuevamente, y que por la noche, esa tarea será bastante sencilla.

Tengo que confersarte, pequeña, que creo que si bien en momentos puedo llegar a pensar que me falta un poco de paciencia para calmar cualquier llantito o fastidio tuyo, en líneas generales eres un bombón. Eres una bebé muy buena, paciente y feliz. Sonríes muchísimo, hablas un montón, y sueles quejarte sólo cuando tienes hambre… así que quiero que sepas que soy un papá feliz, un papá orgulloso y un papá que está realmente muy contento de contar con mami… porque sé que el que tú seas así, y que estés tan cómoda con nosotros, es en gran parte mérito suyo.

Y quiero dejarlo por escrito, porque si bien mamá sabe que la adoro, y que no podría vivir sin ella, es necesario que tú sepas a estas alturas de tu vida, que yo sólo puedo estar tan feliz contigo, porque estoy tan feliz con ella. ¿Será porque tú y ella fueron por tanto tiempo una sola?

Son mis dos amores.

Papá.

 

 

Paseos y sonrisas

Gorda espectacular, tu robustez y la turgencia de tu panzita-panzota, acompañada de la delicia de tus rosados cachetes, te convierten en la imagen favorita que acompaña todos mis días. Te llevo conmigo a lo largo del día. Pienso en ti en cada instante. Eres mi feliz sueño diurno.

Y llevo conmigo tu imagen porque el enamoramiento paternal es tan grande y fuerte, que tu carita, enojada o muriendo de risa, está presente cada vez que cierro los ojos. Ocupa mi pensamiento cada sonrisa, gruñido y quejido que puedas tener, y aún cuando estoy lejos de ti me sorprendo riéndome solo. Como si fuera un niño. Gracias por eso. 

Este sábado te llevamos a pasear, sabías? Fue la primera vez que salimos de casa con tu cochecito y nos recontra divertimos! Salimos a conversar con mamá, encontramos un heladero a quien le arrebatamos los últimos helados que le quedaban y disfrutamos del aire fresco. En el camino mami nos tomó esa foto, y cuando llegamos a una iglesia en la esquina del parque, nos encontramos de casualidad con tu tío Jano! Él estaba cubriendo una boda, y aprovechó para tomarte una fotito. Estabas completamente dormida, relajada y feliz.

No sabes lo rico que ha sido poder salir de casa contigo, y acercarte poco a poco al mundo. Antes de lo que pueda imaginar estarás gateando, luego caminando y finalmente corriendo. Es inevitable pensar en lo rápido que pasa el tiempo. Se siente en el cambio talla de pañales (hace rato dejaste los de recién nacido para pasar a los de 3,5 a 6kg, y estás a días de pasar a la siguiente talla). Se siente en tus acciones, en la manera en la que giras toda la cabeza cuando me sigues con la mirada…

Y últimamente porque has aprendido a sonreír. Porque me miras, y sonríes. Y tienes una sonrisa que es absolutamente devastadora. Lo más divertido es que sonríes mirándome a los ojos, así que cuando intento atrapar tu sonrisa con la cámara, la misma sólo te retrata seria. Porque necesitas mirarme a los ojos, y no mirar ese bulto negro que sostiene papá en las manos. Al menos por ahora. Pero ya te atraparé sonriendo, como lo hice con mamá aquí:

Haces que los días sean más felices, sólo con tu pequeña sonrisa.

Papá.

P.D: Mi iPhone está malogrado, así que tengo en stand-by varios posts de “La vida de acuerdo a mis fotos”. Apenas lo recupere arreglado te prometo actualizarlos y ponerme al día. No quiero que te pierdas todas las cosas que pasan en nuestra pequeña vida. Te amo!