Mi león peleón

“Sebastian… ese es otra cosa. Es una bala, es tremendo! No para nunca. Es un piojo terrible, un piojo veloz!”. “Sebastian, ese es el terror de Chacarilla!”. “Sebastian es una cosa de locos. El niño tiene más energía que 20 y hace siestas de 15 minutos nada más!”. “No, la gorda era facilísima! El piojo maravilla, ese sí que es bravo!”

Son frases que decimos, que salen de nuestra boca cuando alguna persona fuera de la familia te ve correr de un lado a otro, control remoto en mano, entrando volando al baño a tirarlo por el water, o arrastrando la ropa de tu hermana de su cuarto a la sala, entrando a la cocina, tratando de abrir las puertas para esconder algo ahí. O salir disparado de la cocina con dos naranjas y una papa en las manos para tirarlas por la ventana. O encontrarte tranquilito sentado al lado de la alacena de la cocina con una cebolla en la mano mientras – muy a tu pesar – intentas morderla porque por alguna razón te intrigó su sabor.

Y es que eres, hijo mío, muy activo (por usar una palabra). Eres un pequeño que rara vez se sienta tranquilo, o se toma 30 segundos para meditar lo que va a hacer a continuación.

Encontrarte sentado tranquilo mirando algo es una cosa rara, que poco a poco hemos ido experimentando especialmente por las mañanas cuando nos quedamos solos, que es cuando nos sentamos abrazaditos y nos ponemos a jugar con tus carritos mientras que escuchamos canciones de patitos, gallitos, y demás animalitos de granja – a quienes llamas “ACO!!!” , versión corta de “Pajarraco” que es la palabra con la que identificas tus canciones favoritas, a razón del Gallo que baila muchas de las canciones. Pajarraco, debo decir, es una palabra que sacaste de mamá. Pero así es, que estés tranquilito sentado jugando, es algo que no está en tus intereses.

Tienes una misión en este mundo, y es recorrerlo y conocerlo todo. Cogerlo, tocarlo, probarlo, morderlo, tirarlo y si puedes, tirarlo todo al water. Y no lo digo metafóricamente. Eres incansable.

Y AMO que lo seas! Amo que seas el pequeño que ha venido a desafiar nuestra paciencia, nuestra energía y todo lo que creíamos saber sobre cómo criar un bebé! Tu hermana siempre ha sido activa y llena de energía, pero donde ella es un 10, tú eres un 20. Y es maravilloso. Siempre escuchamos a nuestros amigos cuando nos decían “no… un hombrecito es distinto, tienen tanta energía!” pero nunca nos imaginamos que sería así.

Y ya cumpliste un año, piojo maravilla. Un año de levantarte cada día para llenar nuestros días de retos y de risas. De llantos también, y de renegadas. Porque obviamente nada es color rosa. Pero contigo, todo es color confetti. No importa lo que pase, siempre es una fiesta.

El día de tu cumpleaños, te despertaste así.

Luego ya te vistieron de fiesta para que juegues y disfrutes de tu pequeña fiesta familiar en casa. Este año quisimos hacer algo pequeño para ti y para la familia porque también todo esto se dió en el marco de una crisis  a causa de los huaycos y grandes problemas de agua a nivel nacional. Así que no era ni momento ni la ocasión para hacer algo estrambótico. Era el momento de estar en familia, de apachurrarnos y de tratar de no ensuciar nada de nada.

Mi leoncito, mi cachorro renegón y peleón, eres un cachorrito con todas las de la ley. Te tiras encima mío, me persigues para estar cargado, te mueres de risa cuando te mordisqueo la pancita, y te encanta treparte a todas partes. Has descubierto una tremenda facilidad para patear pelotas, para trepar escaleras, y para subirte sobre las sillas. Y yo, te he descubierto en un abrir y cerrar de ojos, de pie en la mesa del comedor, en la mesa de la cocina, y en la mesa de trabajo de tu hermana: Muerto de risa, con una cara de satisfacción como la de quien acaba de escalar el Everest. Y yo, entre emocionado por ti y asustado por que te caigas y te revientes la crisma contra el suelo. A veces no sé si ponerte tu buzo y además casco y rodilleras solo para que andes por la casa. Tienes la capacidad de convertir un paseo en el parque en un deporte extremo! Jajaja

Y me encanta que seas tan curioso. Porque toda tu inquietud está fomentada por esa inacabable curiosidad por explorar todo. Por mirar, por entender, y por tratar de actuar, tomar la iniciativa e iniciar la acción, y experimentar. Me ayudas a armar cosas, me ayudas a cocinar, me acompañas a todas partes, y te encanta ser parte protagónica de todo, absolutamente todo. Incluso de los juegos de tu hermana. Es adorable verte crecer y darnos cuenta que eres la estrella de tu propia película. No eres “Familia Muck, parte 2”. Eres la estrella de “Sebastian, the Movie”. Y aunque todos en el fondo lo sabíamos, creo que era inevitable pensar que contigo al ser nuestro segundo hijo, en muchos casos la experiencia sería una continuación de nuestro aprendizaje como papás. Nunca imaginamos que sería una nueva experiencia de principio a fin y en si misma.

Amas los carritos, y amas los carros grandes! Pararte frente al timón, incluso tan chiquitito es un vacilón para ti! 

Y tu independencia la demuestras en todos lados. Desde cuando te empujas un arroz con mariscos con cuchara solito en el restaurante, hasta cuando decides alejarte en el parque sin preocupación alguna y nos haces perseguirte. Nunca sé si eres un loco inconsciente de todos los peligros (desde huecos, caquitas de perro hasta perros grandes o corredores, gente jugando a la pelota, incluso bicicletas y carros) porque arrancas a la carrera, o si lo haces porque te sientes tan seguro de ti mismo y de que tus papás van a estar a unos metros tuyo que simplemente te lanzas al mundo.

Claro, ayuda mucho que corras detrás de tu hermana. Me da una risa porque a tu edad tu hermana estaba recién experimentando con el mar, y si bien nunca le tuvo miedo, el que tú la veas correr al agua como loca hace que tú no tengas absolutamente ningún reparo, y corras -lengua afuera – detrás de ella hecho una bala, pegado a sus talones y listo a atragantarte con todos los muy-muys que se topen con tu boca abierta. 

Yo sé que la primera persona que alimenta el mito de lo terrible que eres, hijo mío, soy yo. Pero quiero que sepas que siempre quise un hijo tremendo. Siempre quise que mi hijo sea una bala. Siempre quise que cuando sea grande, todos digan “Uy, es que ha sido tremendo desde chiquito!”. Porque eres mi superhéroe. Yo sé que yo debería ser esa persona a quien tú admires, pero quiero que sepas que yo te admiro a ti. A todo lo que puedes hacer, a todo lo que tienes por delante, y a esa actitud de comerte el mundo (y el papel que encuentras en el piso, las tapas de plumones también, etc) con la que has nacido. Eres un rebelde con muchas causas, y yo quisiera ser más como tú cada día. Eres el hijo que siempre soñé, mi piojo maravilla, el hijo que me reta a ser el mejor papá que puedo ser.

Mi bebé, eres un grande. Y yo soy más grande por tenerte en mi vida. Verte tan parecido a mi cuando era niño es al mismo tiempo una cosa fascinante y terrorífica. Es inevitable que me proyecte en ti, y que quiera que tengas todas las oportunidades con las que yo soñé, que no cometas los errores que yo cometí, o que vivas las experiencias que nunca pude vivir. Pero también sé que siendo como eres, labrarás tu propio camino, porque nos has dejado claro que es el mundo de Sebastian, y nosotros solo vivimos en él. Te amamos. Y estaremos aquí para protegerte y cuidarte en cada paso (apurado, loco y muy posiblemente arriesgado) que tomes. 

Ah. También me encanta cuando dicen que eres hermoso, segundos después de decir que somos igualitos. Porque sí pues. Lo somos. 😛

Te adoro piojo renegón!

Papá.

Princesas y Rockstars

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Hola bella, ¿cómo estás?

Estuve revisando las fotos de mi celular y encontré esta que es tan tú, en la que se ve todo lo genial que eres y que me ha dejado sonriendo mientras la miro, y también filosofando un poco al respecto.

¿Sabes? Creo que no quiero que seas una princesa.

No, no lo creo. Lo sé.

Y yo sé que hoy, en este momento, te encaaaanta sentirte princesa. Hoy te disfrazaste de Elsa de Frozen para estar en casa, y eso me divierte sobremanera. Pero no. No quiero que seas una princesa. Quiero que seas una Rockstar.

Te explico. Las princesas, nacen princesas. Y eso está muy bien! Qué lindo por las princesas! Nacen princesas, crecen princesas, e incluso pueden llegar a convertirse en reinas. Puedes creerlo? Ahora, todo esto es parte de un sistema arcaico de gobierno denominado Monarquía que ahora cumple diversas funciones más allá de gobernar, pero que al fin y al cabo, ni existe en Perú.

Pero tú, no naciste princesa, mi amor. Naciste en un hogar lindo lleno de amor. Pero no naciste princesa. Naciste en el Perú, naciste en Lima, naciste de padres plebeyos, hijos del pueblo, y no reyes o reinas, y eso mi vida, está bien, es lo normal.

Pero yo sé que tú no eres normal. Yo sé que eres extraordinaria. Sé que eres genial, siento en mi corazón un golpeteo feroz cada vez que te escucho cantar, que te veo bailar, que te escucho hablar. Y por eso creo que si bien jamás podrás ser una princesa -y repito, eso está bien- podrás ser siempre una Rockstar.

Y no me refiero a una Rockstar musical. Eso también estaría genial. Me refiero en el sentido metafórico.

Porque un Rockstar se hace. Un Rockstar es la suma del talento, del drive, empuje, pasión, oportunidad y suerte también (¿por qué no decirlo?. Un Rockstar no nace, mi amor, un Rockstar se hace.

Un Rockstar kicks ass. Un Rockstar crea, es querido, no se detiene. Un Rockstar tiene 40 años de carrera y sigue sacudiendo las caderas en el escenario. Un Rockstar es un Rockstar todo el tiempo porque todo el tiempo debe serlo para seguir rockeando. Un Rockstar suda en el escenario.

Una princesa, vive lo que es. Un Rockstar vive lo que hace. Una princesa es un sueño, un Rockstar se hace realidad.

Chiqui, pequeña mariposa loca. Y si te conviertes en una Rockstar? Te prometo que igual, siempre podrás seguir usando una corona.

Te amo.

Papá.

 

 

 

 

Terminó el 2016! La vida de acuerdo a mis fotos VIII

Hola amores. Sé que han pasado varios meses sin que les escriba… eso por un lado me apena, y solo la sensación de las teclas bajo mis dedos y el “claclaclac” de sus sonar me reconforta ya casi instantáneamente. El saber que estoy pronto a cerrar este primer párrafo y con él restaurar mis cartas a ustedes ya me está arrancando una pequeña sonrisa.

Desde la Playa

Han pasado 5 meses sin mis cartas, y sin duda alguna este ha sido el año en que menos les he escrito directamente en este espacio. Sé que cuando sean grandes y puedan leerlo, muy posiblemente no recuerden una sequía de comunicación, porque en gran medida la razón por la que no he podido escribirles porque hemos estado muy ocupados viviendo, y sí que hemos vivido una vida loca los últimos meses! Y claro, tampoco es totalmente cierto que he dejado de escribir, pues empecé a escribir una columna mensual para una revista llamada 15 Minutos, así que de alguna forma u otra lo he seguido haciendo. Lo sé, lo sé. No hay excusa, ya que es aquí,  en este espacio nuestro donde la pausa ha sido en prolongada en exceso. Pero dejemos eso de lado para poder seguir adelante.

Hoy, en este preciso momento, Valentina estás en la arena de la playa, junto a sus amigas, y yo he podido robarle a las vacaciones una hora para escribirles con calma. Chicocos locos, este año se termina y aunque para ustedes muchas de estas cosas no sean tan profundas (principalmente porque hasta cierto punto en esta etapa de su vida son todavía pasajeros de un tren que conducimos nosotros, hasta que empiecen a conducir el suyo), para mi y para mamá lo han sido, el año ha estado cargado de cambios, ajustes, metas, frustraciones, éxitos y fracasos.

Sebastian hermoso, en este instante te veo desde la ventana de la casa, parado entre las piernas de mamá, quien está sentada en un murito entre la arena y la vereda. Hijo, ¿sabes? Eres lo mejor de este 2016. El número 1 de los acontencimientos del año. Tu llegada me hizo padre por 2nda vez y padre de un hijo por primera vez, con todo lo que eso puede implicar.

El 2016 ha sido un año especial porque llegaste a nuestras vidas a volver a hacerla caóticamente hermosa. El 2016 renuncié a un empleo y formé junto a dos increíbles personas una empresa propia, con toooodos los enormes retos que esto representa.

La Empresa

La EmpresaEl 2016 me volví a poner a dieta, metiéndole todas las ganas para poder durarles toda la vida que pueda. Este 2016 nos mudamos a otra casita. Nacimientos, cambio de empleos, mudanzas. Un año complejo y lleno de cosas muy importantes. Espero que el 2017 nos traiga paz.

Pero antes de que me vaya por las ramas, amores míos, creo que vale la pena cerrar este año como se debe, para poder prometerles mayores y mejores cartas el próximo año. Así que permítanme hacerles un resumen fotográfico de su año, hace tiempo que les debo una carta de “La vida de acuerdo a mis fotos”. As´que creo que es una gran manera de ponerlos al día. Los amo chicos. El 2016 ha sido un año muy duro, pero creo que nunca en mi vida he sentido tanto amor también como este año. Ustedes y mamá son mi corazón, y cada día los veo, a cada uno de ustedes con más amor, si es que eso es posible.

Los dejo con algunas fotos para que se rían con sus caras durante el cumpleaños de mi princesa (Valentina, ya tienes 4!), Halloween, idas a Villa y a Chosica, el inicio del verano, juegos en casa, las primeras papillas de Sebastian, su crecimiento junto a nosotros y nuestra vida en general, que aunque a veces es difícil, nunca deja de ser divertida, y tenemos que estar más que agradecidos al Señor por todo lo que tenemos, pero sobre todo, por tenernos los unos a los otros. Nosotros somos nuestra fuerza, nuestro amor nuestro combustible, y jamás dejaremos de salir adelante mientras estemos juntos.

Los adoro!

Papá.

Ahí van! Han tenido un año ocupado! Jajaja

Torta Valentina Cumple Valentina Cumple Valentina Esposos Valentina y Papá Valentina y Spiderman Valentina desfilando Valentina en Disney on Ice Valentina en cojines Valentina modelando Mami y Valentina Cumpeaños Valentina Valentina y papá Cara pintada Valentina y sus joyas Papá y Sebastian Valentina Doctora Valentina Halloween Valentina y Sebastian Valentina cocinando Titian Valentina Sebastian primeras papillas Valentina cocinando Valentina Vane y Titian Hermanos Muck Valentina loca Mis amores Vane y Sebastian Valentina y lentes de mamá Sebastian Muck Sebastian Muck Al agua pato! Vane y Sebastian Familia loca
Valentina último día de clases El amor de mi vida Sebastian Jugando entre mis piernas Valentina en Navidad Mamá y Sebastian Sebastian Gateando Diploma del Kinder Valentina en el Kinder
El cuadro de Valentina
Familia en Navidad Valentina y su Laterne Vanessa y vino
Sebastian Muck Sebastian Muck y El Chepis

Saben? Con ustedes creo que soy posible de todo.

Resoluciones de fin de año

Mis amores, mis pequeños hijos, mi hermosa Valentina y mi pequeño Sebastian en la panza de mamá: se terminó el 2015.

Se terminó! Y este año ha terminado para mi con un balance complicado. Hemos tenido años claramente positivos, a los cuales le hemos sacado el jugo, y años difíciles. Este año ha tenido de todo, y esto ha hecho que sea muy difícil de manejar. Este año perdimos a su bisabuela, la abuela de su mami, y nació la pequeña Aitana, su prima. Algunos meses después recibimos la alegría de la noticia de la llegada próxima de Sebastian. Este año tuve una cirugía complicada y subí todos los kilos que había bajado antes de la misma, y este año también tuvo su abuelo Pepe una cirugía fastidiosa. Este año no pude concretar el proyecto que tenía rondando en la cabeza, pero mamá sí logró concretar el suyo. Este año mi trabajo ha sido muy, muy duro y con una inversión emocional mayor a la que quizás debí aceptar. Y tuvo momentos buenos, y momentos muy malos. No ha sido un año fácil, como les conté. Y sé que para ustedes estas noticias en retrospectiva no significarán mucho… porque leerán estas cartas si Dios quiere desde un buen lugar en su vida y en un buen momento. Pero son cosas que uno tiene que decir, porque no tiene sentido guardárselas a los seres que uno más ama en la vida.

Sin embargo, amores míos, tienen el beneficio de ser todavía pequeños. Tú mi pequeña mariposa loca, tienes todavía 3 añitos hermosos y la vida es un juego que empieza cuando despiertas y termina con el último cuento de la noche, y tú, mi pequeño camarón, estás todavía protegido en la (cada día más grande y hermosa) panza de mamá.

Este año ha estado lleno de hitos para ustedes. Sebastian, mes a mes has crecido, eres un trome, eres perfecto, cada visita al doctor nos emociona al escuchar lo bien que te estás desarrollando. Cada email del “What to expect when you are expecting” nos encanta. Saberte grande, saludable y protegido es la mejor noticia del día, cada día.

Valentina, para ti, este año ha representado el fin de tu primer año escolar. Último día de clases

Así te veías durante la clausura de tu primer año en el Kindergarten. Has crecido un montón, tu vocabulario, tanto español como alemán se ha expandido, has aprendido a socializar con todo el mundo, a jugar con amigos, y a hacer muchísimas manualidades. No podría estar más agradecido a todo el personal del Kinder por lo bien que han trabajado contigo, y no podría estar más orgulloso de ti por todo el esfuerzo que haces cada día.
Recuerdo los primeros días, en los que todavía te dejábamos ahí entre lágrimas (no todas tuyas, algunas mías también, lo confieso). Hoy en día corres a la puerta del Kinder para tocar el timbre, abrazar a la Tante Janet y entras feliz de la vida a trabajar.

Este año ingresaste al colegio también. Y eso sí que nos llenó de lágrimas, pero de alegría. El 2017 empezarás a estudiar en el Kinder del colegio y tu vida escolar tendrá un nuevo comienzo. Irás al mismo colegio donde empecé a estudiar yo, y eso tiene un significado especial para mi, porque puedo como padre sentir que no sólo seguirás algunos de mis pasos, pero que llegarás más lejos que yo. Y nada me hace más feliz.

Besando la panza

La llegada de tu hermano será un reto para ti, pequeña princesa. Estás acostumbrada a tener toda nuestra atención y cuidado, y si bien estás enamorada de la idea de ser la hermana mayor, estoy seguro que al principio será difícil para ti compartir el día a día con Sebastian. Sin embargo creo que no debemos preocuparnos tanto. Sabemos lo amorosa que eres y vas a ser parte protagónica de esta nueva etapa de nuestra vida familiar, te lo aseguro.

Para ayudarte a entender lo importante de cuidar de alguien más y de lo profundamente complicado e importante que es el cargo de hermana mayor, aceptamos cuidar a Pepi, la perrita de tu tía Ale Behr por unas semanas mientras ella está de viaje. Queríamos ver cómo todo ese amor tuyo también se canaliza en responsabilidad, en entender que tu hermanito no será un juguete más, pero que tendrá necesidades y que requerirá atención de todos. Y sabes? Eres una trome. Si bien podrías pecar de lo que llamamos “exceso de amor” en relación a las apachurradas, Pepi está bien, está feliz, y le estás brindando cuidados de primera. Tu tía Ale va a estar muy feliz cuando regrese y Pepi vuelva a sus brazos. Sin embargo ahora creo que esa separación tuya con la pequeña perrita va a ser un poco dolorosa… Honestamente no lo pensé, espero que no sea más dolorosa de lo que tiene que ser.

Todas en la cama Pepi pie Paseando a Pepi

Y si bien la experiencia de cuidar a Pepi no será exactamente igual a le cuidar a tu hermanito (pobre de ti si te veo sacando a Sebastian con correa a pasear al parque!), saberte tan enamorada de la idea de cuidar de alguien más, no solo me tranquiliza, pero me llena de alegría. Vas a ser una increíble hermana mayor.

Este año tuviste tu primer semestre de ballet. Para mi, una cosa de locos, porque obviamente nunca en mi vida he tenido contacto con el ballet ni con la formación que implica, aunque mamá sí pues ella lo estudió por como mil años. Sin embargo verte bailar todos los días, e incluso recibir los comentarios de Tante Janet diciéndonos que eras la bailarina de la clase, nos empujó a tomar la decisión de inscribirte en las clases, a ver si te gustaba tanto como podría parecer. El resultado? Por el momento, te encanta, y ya tuviste tu primer recital: El cascanueces. Fuiste una ratoncita del ejército del rey ratón! Y fuiste la ratoncita más bella que he visto en mi vida, con saludo a papi desde el escenario en mitad de la actuación y todo. Luego del maravilloso show, fuimos por helados desde luego. Helado post BalletA este show fueron tu mamama Alice, tu mamama Zoila, tu Abuelo Pepe, tu Karli, mami y yo. Lo tengo todo grabado, ya lo verás! Fue uno de los mejores momentos de este año para mi.

(Acabo de interrumpir esta carta porque acabas de venir a sentarte a mi lado, viste tu foto y te quedaste hablando sobre los helados de chocolate, preguntándome si hoy irías a tus clases de ballet. Te dije que no, que ya estás de vacaciones y me preguntaste ¿por qué?).

Como te decía amor, este año ha sido muy interesante y divertido para ti, y definitivo para Sebastian y su crecimiento en la panza de mamá. Y finalmente, ha llegado a su fin, con todas las actividades que eso representa. Mis papás, tu mamama Zoila y tu Opa regresaron a Lima por Navidad, y este año pasamos la Noche Buena con ellos.

Regalos en la chimenea Luces de bengala

Es tan lindo verte ilusionada con las chispitas mariposa llamando a los renos (o renes como dice tu Opa), y sorprendiéndote con los regalos que aparecen mágicamente en la chimenea. Tan lindo como ha sido todo este mes decorar el árbol de nuestra casita, y armar nuestro propio nacimiento. Porque obviamente con la enorme familia que tienes, has pasado la Navidad en casa de tu Opa y tu mamama Zoila, luego en la nuestra y también en la de tu mamama Alice y tu Abu Pepe.

Abriendo regalos Abriendo los regalos en casa

¿Sabes algo? Esta será la última Navidad que pasas como hija única! La próxima Navidad tendrás que ayudar a Sebastian a abrir regalos. Esta familia está creciendo cada día más y más, y eso me llena de alegría y de energía. Quizás el próximo año aguantes un poco más y llegues a la medianoche? No hay presión, princesa. Sabes que puedes caer dormida en nuestros brazos siempre. Esta Navidad no fue una excepción.

Dormida en Navidad

El que tu Opa esté en Lima a mi me trae una alegría especial. Verás, la mayor parte del año él la pasa en otro país, trabajando. Esto hace que se pierda lamentablemente de tu día a día, de estar contigo y verte crecer como lo hacemos nosotros. Así que no sabes lo feliz que me hace verte jugar con él y pasarlo tan bien. Te dedicas a peinarle el bigote, a jugar con él en la hamaca y a hablar y hablar y hablar como la pequeña cotorra loca que eres. Cuando veo al Opa mirarte, veo un brillo especial en sus ojos, y creo que él también está demasiado feliz de pasar tiempo contigo. Pronto el Opa vendrá a vivir a tiempo completo a Lima, y así nuestra dinámica familiar cambiará un poco, pues podrás ver a tu Opa y a tu mamama Zoila más seguido. Nada me hará más feliz, y estoy seguro que tú lo pasarás genial! Verte con mi papá, hace que yo me vea reflejado en ti. Que recuerde mi propia infancia, pero en una versión mejorada. En HD.

Con el Opa

Llegó el verano, y con él llegan los días de playa y de piscina, las tardes que languidecen bajo el cielo azul que solo nos acompaña por unos meses en esta ciudad. El calor intenso, y los helados que tanto adoras.

Nadando

Llegó el verano y hoy, 31 de diciembre se termina este año. Y como les decía amores míos, tengo una serie de resoluciones para este 2016. Porque si bien para ustedes ha sido un lindo año, para mi ha sido un poco difícil.

  • Este año quiero dedicarme a ser feliz. Y para serlo, encontraré la manera de pasar más tiempo con ustedes, y de mayor calidad. Quiero que viajemos juntos, que nos vayamos de paseo, que nos abracemos más.
  • Este año quiero escribirte más. No voy a permitir que el stress, que el día a día o el cansancio me ganen. No quiero dejar más cartas en mi cabeza, ni pensar en “debería escribirle esto a Valentina” y no hacerlo. Mis cartas a ustedes son parte de mi legado, de lo que soy, de lo que somos hoy. Son mi cápsula del tiempo para ustedes, y quiero seguir escribiéndolas como antes.
  • Este año me sacudiré de encima los kilos que recuperé. Antes de mi cirugía salía a correr casi todos los días, tuve control de mi dieta, y bajé mucho de peso. Durante mi convalecencia pre y post quirúrgica, la depresión que estar postrado en cama trae consigo, la incapacidad de moverme y la recuperación paulatina, contribuyeron a que pierda el control y subí de peso. Y volver a una oficina con días aleatoriamente buenos y malos, no contribuyó a que pueda manejar mi alimentación correctamente. Este año ha sido un caos, y necesito retomar el control. Necesito estar saludable para ustedes.
  • Este año no voy a invertir más emociones en el trabajo de las que debería. Mis emociones está reservadas para lo que más amo, para mi familia. Mi trabajo no me vuelve rico, mi familia sí. Necesito invertir más en esa riqueza, y menos en la otra.
  • Ayudar a mamá con Sebastian todo lo que pueda. Ayudarte a ti todo lo que pueda. Estar ahí para ustedes. Siempre, siempre que lo necesiten. Y también cuando no.

Este 2016 tendrá un balance positivo, lo sé. Este año voy a dar todo de mi para que sea un año maravilloso. Un año lleno de aprendizajes, de experiencias, de felicidad.

Los amo, mis chicos locos. Mi princesa, mi camarón, mis vidas.

¡Feliz Año Nuevo! Los abrazo en un momento.

Papá.

Come on dream on, dream baby, dream.

Como dice tu tío Bruce Springsteen, Yeah I just wanna see you smile. Y no quiero que dejes de soñar nunca, pequeña. Nunca jamás. Porque si alguien es prueba viviente de que sus sueños se hacen realidad, ese soy yo. Te soñé, y aquí estás.

Estos días han sido una locura. Este año ha sido una locura en general. No sé ni cómo, pero el 2014 ha sido un año de muchos cambios. De mucho empuje laboral, de muchos proyectos personales, de mucha energía. Un año en el que he eliminado 2 tarjetas de crédito, he perdido 20 kilos, escrito un libro, y tú has crecido, crecido y crecido sin parar acompañándome en cada uno de los pasos que doy.

Cuando uno tiene tiempo para detenerse y mirar hacia atrás, y como yo, sorprenderse de lo que está pasando, hace falta tomarse un minuto para agradecer su suerte, agradecer a la vida, a los amores, a los amigos. Yo no podría estar más agradecido por toda la atención que un pequeño libro ha podido tener, y sólo puedo esperar que la atención sea merecida, y que el libro que con tanto cariño escribimos juntos sea útil en manos de quienes lo necesiten. José Muck Yo también cambio pañales revista Viu José Muck Yo también cambio pañales diario correo Yo también cambio pañales Jose Muck y Augusto Álvarez Rodrich Yo también cambio pañales Yo también cambio pañales La República José Muck José Muck Yo también cambio pañales Asia Sur José Muck yo también cambio pañales revista Somos El Comercio

Mi instagram se llenó de fotos de amigos y lectores enviándome fotografías suyas con el libro, desayunando con el libro, anotando y subrayando porciones, y no tienes idea pequeño camarón con cola, de cómo me hace sentir eso! Me sobrecoge de una forma, pensando en que nuestra historia, nuestro aprendizaje puede ser útil para alguien más. Pero sobre todo, que la forma en la que tú cambiaste mi vida, puede ayudar a guiar el cambio de la vida de otros. Debe ser difícil imaginar esto, pequeña, pero esto lo has hecho tú. Tú cambiaste mi vida, y ahora estamos ayudando a otros en sus propios caminos. ¿Increíble, no?  Por eso, pequeña, no dejes de soñar nunca. No sabes a dónde te llevará la vida!

Charlie Brown

Rodéate de amigos, princesa. Rodéate de amigos con intereses en común pero con diferencias que los hagan interesantes para ti, y deja que el cariño sea el común denominador que los una. Rodéate de amigos que puedan pasar un domingo tirados comiendo, riendo, divirtiéndose. Disfruta de la vida todo lo que puedas, siempre que puedas, porque ese es el mayor regalo que tenemos. Life is happening as we speak. Los planes son buenos, son fenomenales y nos permiten tener estructura en la vida, pero no podemos vivir planeando. Tenemos que tomar acción. Ese ha sido el aprendizaje de mi 2014 hasta ahora.

 

Serendipity El Chepis amigos La Ladrillera

(Amigos! Los queremos!!!)

Y sobre todo, juega! Juega siempre!

Valentina en la ladrillera Valentina en la LadrilleraY a riesgo de contradecir todo lo que he venido haciendo para bajar los 20 kilos que aseguren que no te abandone antes de tiempo, come helado y torta de chocolate cuando puedas. Porque querida enana loca, la vida es mejor con torta de chocolate y helado de vainilla.

Helado de vainilla y torta de chocolate la ladrilleraValentina come helado

Aunque debo confesarte pequeña, en pro de que este blog sea un archivo histórico de tu crecimiento y desarrollo como pequeño ser humano, que aunque amas el “helayo” y la “toyta de tote”, uno de tus favoritos de favoritos es el limón. Aquí dejo la evidencia de tu favoritismo por el ácido fruto. Nótese que no frunces el ceño, ni siquiera un poco. Y si te fijas en el limón, ya está bieeeen chupado!

 

 

Valentina se limpia huggiesMi pequeña princesa, te confieso que estoy emocionado. Este 2014 ha probado ser un año increíble para nosotros hasta ahora, y le quedan 4 meses. ¿Qué crees que debamos hacer ahora? Todavía tengo un par de proyectos, y siento que este es el año para sacarlos adelante! Ojalá tengamos suerte!

En 2 semanas aproximadamente cumplirás 2 años de edad, y ya tengo una idea del regalo que quiero hacerte. Te contaré más luego. Empiezan los preparativos!!!

Por ahora, te agradezco cada día por lo mucho que me quieres. Lo mucho que me extrañas cuando salgo de casa, la alegría que inunda tu rostro cuando me ves llegar, y el cariño con el que me cuidas cuando estoy enfermo. Porque eres mi pequeña enfermera! (Aunque me pongas tu cubo de bloques en la cabeza).

 

Valentina EnfermeraTe adoro chiquitolina loca. Con tus cuidados, no hay forma que no mejore.

Papá.

P.D: Tienes una armónica nueva con la que estás aprendiendo a tocar! Y papá tiene una guitarra nueva para hacer música juntos. No sabes lo emocionado que estoy!!! Te prometo hacer videos juntos pronto!

Mis guitarras

 

La vida de acuerdo a mis fotos VII

Valentina dormida sobre papá

Pequeña princesa, han pasado ya muchos días desde mi última carta, y en estos días hemos hecho tantas cosas juntos que la única manera de contarte todo lo que ha pasado en nuestras vidas, es hacerlo a través de una séptima (y extensa) edición de “la vida de acuerdo a mis fotos”. En esta oportunidad, con varios videos también.

I .- La clínica

Valentina en la clínica Valentina en la clínica sonriente Valentina en la clínica dormida Valentina en la clínica

Estuviste malita. No sabemos por qué. El doctor finalmente nos dijo que aparentemente fue que comiste algo que te cayó mal, pues los análisis no indicaban una infección bacteriana ni viral. Simplemente algo que te cayó mal. Pero fue terrible verte vomitar, y no aguantar ni siquiera un trago de agua. Sin embargo, dentro de lo difícil que fue esa noche, tienes que saber que fuiste la princesa más guerrera y valiente que he visto. Aguantaste estoica que te pongan una vía, y lo primero que hiciste al llegar a tu camilla, fue sonreír como lo puedes ver en esa foto. Eres fuerte. Eres brava. Eres más valiente que yo. Y mamá no se separó un minuto de ti. Ella también es fuerte, valiente y brava. Las amo.

II.- Creces, a pesar de mis mayores intentos de detener el paso del tiempo.Valentina toma nota Valentina en el balcón Valentina y su crecimiento Valentina pañal huggies Valentina y su vestido Valentina la más cool Valentina se esconde en la cama

De acuerdo a tus Huggies, eres XXG. De acuerdo a la escala de medida que te regaló tu tía Katharina (Hallo Tante Katharina!) superas los 90 centímetros de estatura. De acuerdo a cualquier persona que llame por teléfono a casa, quizás superes el año y 8 meses, porque recibes el mensaje y tomas nota (aunque no entendamos la nota finalmente!). De acuerdo a mi, eres una bebita loca que se avergüenza y juega a esconderse entre las almohadas para no recibir besos que piquen por mi barba. De acuerdo a tus fans, eres una niña, porque con vestido y lentes tienes la actitud de una adolescente regia. ¿Qué hacemos hija? El tiempo está volando y tú creces, creces, creces, y no puedo más que celebrarte cada día, maravillarme con tu aprendizaje y quererte más y más.

III.- Por un par de días estuviste todavía con carita de acontecida tras los días en la clínica. Pero pronto te recuperaste por completo y celebramos mi cumpleaños. Cantaste feliz de la vida “ñuñeaños papapán”, me ayudaste a soplar las velas y comimos “toyta”. Algunos días después, ya completamente recuperada, pasamos un día de pantalones en la cabeza. Literalmente, pantalones en la cabeza. A veces hace falta cambiar un poco las cosas para tener una nueva perspectiva del mundo. Me enseñas eso cada día. Valentina en Tottus Cumpleaños de Papá

Valentina pantalón en la cabeza Valentina con el pantalón en la cabeza

IV.- Amas a los animales pequeña. Y aunque no podamos tener uno en casa todavía, y a sabiendas totalmente que el gato que vive en mi iPhone no puede ser considerado una mascota para ti, demuestras cada día que pasa que tienes una curiosidad enorme por todos los “pajayitos”, los “guaguaus”, los “tatos” y que esa curiosidad está llena de la más enorme alegría y amor. ¿Será que la dulzura es una cualidad inherente a los bebés, o es que forma parte de tu carácter? No lo sé, mi amor. A estas alturas quizás sea difícil distinguirlo, sin embargo me llena de paz verte tan amorosa y saberte llena de amor y generosidad.

Valentina y un perrito

Valentina y Bilbo

V.- Justo para mi cumpleaños llegó tu mamama, con quien tuviste la oportunidad de pasar algunos buenos ratos, ya que se quedó con nosotros justo hasta antes del día de la madre en mayo. Y aunque no pudimos abrazarla ese mismo domingo porque ya había regresado a Chile, tuvimos la suerte de  celebrar con ella un día de la madre anticipado. El día de la madre oficial, lo pasamos por un momento en casa desayunando rico con mamá, le entregamos su tarjeta, sus chocolates, flores y el regalo que escogimos juntos para ella. Por la tarde fuimos a almorzar con tu otra mamama, y a darle besitos por ser la mamá de tu mami. Finalmente regresamos a casa y pudimos terminar el día con una peli (que naturalmente vimos por muchos pedazos y con todas las interrupciones del caso), y con mucha “chichita”.

Valentina y Mamama

Valentina dándole de comer a su abuela

Valentina y Serendipity

Valentina come canchitaVI.- Me recuerdas tanto a mi… tanto cuando te detienes a escuchar una canción, cuando celebramos el 4 de mayo – día de Star Wars – (May the fourth be with you!), o cuando entierras la nariz en un Pinkberry. Tu amor por la cocina, por los dulces, por el tomate. Cuando bailas, cuando saltas como loca, o cuando decides que es momento de pintar, sea donde sea, y ya terminas pintando en tu cuaderno, o en mi cara. Y amo verme en ti, en todo lo que haces, pero sobre todo en tu alegría y en tu amor. En esa forma que tienes de venir caminando hacia mi y abrazarme sin decir nada. Suele ser el mejor momento de mi día.

Valentina comiendo Pinkberry

Valentina con bigotes Valentina Star Wars Valentina con audífonos

 

VII.- Creces, y te vas volviendo cada vez más una niñita. Una niña pequeña a quien se le ha soltado la lengua en estas semanas de una forma increíble. Dices palabras complejas, como delicioso, así como distingues todos los colores de tus crayolas, y las seleccionas con total seguridad. Ya aprendiste a decir que sí, lo cual es un cambio agradable luego de tantos meses escuchándote decir sólo que no. Hasta sostenemos pequeñas conversaciones intercambiando un par de frases perfectamente comprensibles. Es inevitable empezar a verte pues, como una personita con libre albedrío, y con un concepto cada vez más claro de lo que quiere, y de la independencia que tiene para lograrlo. Comes solita (aunque con ayuda todavía), y te descubres cada vez más capaz de hacer más de una cosa al mismo tiempo (multitasker después de todo!).

bruschetta

Valentina y el huevo de pascua

Valentina Olive Peru

Y aunque a veces me duele un poquito el que dejes de ser mi bebita pequeña, tengo que decirte que el que seas mi pequeña niña me tiene totalmente emocionado. Esto de la paternidad primeriza es una cosa loca. Cuando sientes que has dominado ya algo, esa etapa pasa y comienzas a experimentar una completamente nueva. Y así, creo que contigo todo será siempre un constante aprendizaje. ¿Será por eso que dicen que los niños son los mejores maestros? Valentina dormida en el auto Valentina viendo tele Valentina en el balcón

VII.- El Mundial de fútbol. Tienes que saber pequeña, que aunque Perú todavía no ha llegado a un mundial, nosotros hinchamos por Alemania. Porque tu Opa es alemán, tu papá es alemán y también tú tienes la nacionalidad. Así que mientras esperamos que el fútbol peruano nos regale esa alegría, podemos saltar de emoción con cada partido de la selección alemana. Así es mi pequeña limeña mazamorrera, tienes lo mejor de dos mundos. A tu Perú hermoso, y a tu selección alemana. ¡Qué suerte la tuya! ¡Ojalá y campeonemos este año! ¿No sería divertidísimo que guardemos esa camiseta tuya, para que cuando seas grande recuerdes que fuiste una pequeña bebé que usó su camiseta durante todos los partidos del mundial en el que campeonamos? Yo creo que sí. Ojalá tengamos suerte. De todas maneras guardaremos tu camiseta, porque te la trajo tu Opa desde Alemania en Navidad, y como todo lo que te regala tu Opa, viene con todo el amor del mundo.

Valentina selección alemania Valentina selección alemania

Eso es todo por el momento, pequeña. Yo sé que te he extenuado con esta carta tan larga y llena de fotos. Y lamento mucho no haberte escrito antes. Te prometo que tuve una muy buena razón para no haberlo hecho, ya que he estado totalmente comprometido con un proyecto que sé que te va a gustar mucho. Es una sorpresa, y todavía no puedo hablarte de él para no salarlo… pero pronto, muy pronto lo sabrás.

Te amo pequeña loca. Hoy tuve la oportunidad de terminar esta carta porque me quedé en casa tras un fuerte malestar estomacal, así que mientras tipeo estas últimas letras, estás a mi lado sentada en el piso, crayola en mano llamándome cada 20 segundos para que revise tu obra de arte. De verdad, me encantaría tener el privilegio de verte todos los días así, y no a través de una fotografía desde la oficina. Pero la vida me ha enseñado que uno tiene que estar donde tiene que estar, y tiene que hacer lo que tiene que hacer. Así que seguiremos adelante, juntos, siempre juntos.

Te amo, pequeña (y ya gran) bebé. Eres una loca.

Papá.

Familia, amigos, comida y diversión

Valentina Muck Valentina Muck

Hola gatita loca. Princesa crespa cabeza de canchita. Amor de mi vida. ¡Llegó la Navidad! Se nos termina el año, empieza el verano, y tus rulos se encuentran cada vez más desatados y al viento.

Llegó esta época mágica que nos enseñan está llena de nieve, galletas, dulces y espíritu navideño, donde aprenderás que la nieve sólo está en la tele, y que tanta galleta y panetón probablemente no vaya de acuerdo con el bikini que querrás usar unos días después de Navidad, pero sobre el espíritu navideño, querida hija no hay duda que lo compartiremos juntos con el resto del mundo.

Como estoy seguro a estas alturas del partido ya sabes, dar es hasta más importante que recibir, dar a quienes uno ama, a quienes lleva en el corazón, y también es súper importante dar a quienes lo necesitan, aunque no los conozcamos en persona. Este año mamá formó parte de un genial grupo de bloggers que junto a un gran chico (el gran tío JP!) decidieron desprenderse de un montón de sus cosas para venderlas con el fin de beneficiar a los niños de Catapalla. Fue un éxito, y eso nos hace muy, muy felices. De trapos corazón De trapos corazón De trapos corazón

Mi pequeña princesa, estás cada día tan grande y tan hermosa que llenas mi corazón de alegría. A veces hasta me cuesta un poco escribir estas cartas porque al seleccionar las fotos que quiero dejarte, me quedo pensando en la mucha suerte que tengo de tenerte en mi vida. Realmente llegaste para darme sentido, y para definirme, finalmente, como papá. Y ese es el mejor regalo que nadie me ha hecho jamás.

Lo bueno de estas fechas también es el tiempo que podemos pasar juntos, que parece concentrarse y me permite gozar de ti como normalmente no puedo. Y es una delicia verte crecer, chaparra orate.

Valentina sombrero

Valentina columpioEs una delicia salir contigo de paseo, verte probar nuevos sabores, devorar lo que encuentras a tu paso. No sabes lo feliz que eres comiendo fuera de casa!

Bruschetta

Y es un placer ver que puedes portarte tan, pero tan bien, que haces que sienta que mi esposa dió a luz a un angelito. (Al menos hasta que llega la noche y te despiertas llorando y chillando, algo que últimamente has estado haciendo bastante seguido y que ha puesto a prueba – te soy muy sincero – toda nuestra paciencia).

El título de esta carta es “Familia, amigos, comida y diversión”, y la verdad es quizás el mejor resumen de los últimos días juntos.

La llegada de tus abuelos (mis papás) para las fiestas y el inicio del verano ha sido una delicia tanto para nosotros como para ti, que distingues a tu Opa de tu Mamama con una facilidad que realmente hace que mi corazón ría a carcajadas. La pregunta ¿Dónde está tu Opa? es respondida a la velocidad de un rayo con tu bracito levantado y tu dedito índice estirado indicando el lugar dónde está ese señor que se parece a papá, que te ama tanto, y que por alguna razón no puede dejar de comerse tu pancita.

Opa y Nieta

A los amigos los recibimos en casa, con un lonchecito navideño con el único propósito de agradecerles su amistad, su gran cariño y sobre todo, para celebrar con ellos todos sus éxitos a lo largo del año. Porque mamá y papá no han podido acompañarlos en persona en la gran mayoría de sus nuevos emprendimientos, en sus celebraciones, en sus lanzamientos, y eso por una simple y pequeña razón. Una razón con muchos rulitos, y con una risa maravillosa.

Así que espero que aprendas amor mío, que también es importante darle las gracias a los amigos que están ahí, que esperan, que te entienden, para que sepan que los lazos de amistad y de cariño están ahí, vigentes, aunque uno tenga que priorizar otras cosas por momentos. Sólo me queda decirles a todos ellos, que somos muy afortunados de contar con su amistad. Gracias por estar ahí siempre!

Sala navideña Lonchecito Navideño Pancitos Libro Miss Cupcakes

Y finalmente el calor está llegando a la ciudad! Tu bella tía Katharina te envió muchos regalitos desde Alemania, entre ellas una linda mochila de la abeja Maya, que ahora llenas con todos tus básicos para el verano (me siento como mamá hablando así), y la verdad es todo un éxito que tengas una pequeña mochila que puedas cargar. Y es lo máximo verte caminando con ella! Así papá cada vez carga con menos cosas él, y el complejo de papá-camello va en progreso de desaparición (eso espero!).

Mochila de verano Mochila de abeja maya

Todos sabemos princesa maravillosa que eres mitad sirena-piraña, mitad princesa terrestre, y que el agua es tu elemento favorito por sobre todos, pero la verdad me sentí un poco temeroso cuando te acercaste caminando sola hasta la piscina por primera vez, con tu ropa de baño de lunares. Miraste el agua, como pensando seriamente si era una buena idea lanzarse de cara o no, y tras una profunda meditación, entraste con mamá.

Quizás la felicidad no fue inmediata. Estás acostumbrada a que el agua de tu baño sea bastante más temperada que el de una piscina común y silvestre, pero para el 3er chapuzón, esta vez conmigo, el frío del agua no fue impedimento para que puedas chapotear, morir de risa y ser feliz. Yo no sé si abrazarte como loca de mi cuello sea parte de tu instinto de supervivencia, pero desde ya te confieso que fue para mi uno de los mejores momentos del día. ¿Será que vivo hambriento de tus abrazos? Valentina Ropa de baño de lunares

Para el resto del día conseguimos la que será probablemente una de tus mejores amigas este verano, una piscina que podremos llevar a todos lados y mediante la cual podremos refrescarte si es que el calor arrecia, como amenazan los pronósticos y profesías del SENAMHI. No tienes idea de lo mucho que pude disfrutar al verte tranquila, jugando por HORAS en el agua, con la única preocupación de que comas algo, y de que tengas una triple capa de bloqueador encima.

Valentina ropa de baño a rayas

Ciertas cosas realmente uno las aprende en el camino. Para preocupación de cualquier mami lectora, tengo que decir triunfalmente que no te resfriaste, no te insolaste ni un poquito, y disfrutaste como una chancha acuática absoluta!

Ahora la pregunta es, ¿estás lista para pasar tu segunda Navidad? ¿Lograrás estar despierta?

Todas las respuestas a estas preguntas y más, en una nueva  entrega de “Valentina, la niña piraña!”. Si alguna mamá tiene algún consejo o quiere compartir un tip para lograr que la pequeña pase las fiestas de la mejor forma, por favor! Somos todo oídos. Mil gracias siempre por compartir con nosotros su sabiduría colectiva!

Te amo, chimoltrufia acuática.

Papá.

La vida de acuerdo a mis fotos VI

Princesa acuática! Hace casi un mes y medio que no he tenido tiempo para escribirte. Perdóname chancha loca, han sido unos 40 días realmente locos. Dos de los últimos fines de semana los he tenido partidos por la mitad, y el trabajo me ha tenido algo secuestrado.

Pero hoy, al fin, aprovechando mi hora de almuerzo y mientras mastico un par de lechugas (porque se viene el verano y todos queremos un papá con menos panza) tengo tiempo de dejar algunas cosas que han pasado estos días.

Quiero que sepas que si bien he estado un poco alejado del teclado, no lo he estado de ti (a pesar de esos fines de semana un poco fregados), y que siempre estamos juntos. Quiero que sepas que eres la alegría de todas mis mañanas! Eres la cosita loca que desde las 6am (a veces un poco antes) hasta las 8am hace y deshace mi vida entera.

Valentina mañanasDesde la cambiada de tu pañal matutino (que últimamente es un desastre porque parece que tú solita te quieres poner tus huggies aunque no sé si tienes claro que no van en tu cabeza)… hasta los desayunos no tan saludables que a veces papá improvisa (como el pop corn).

Valentina y su pañal huggies

Valentina comiendo pop corn(Mentira pequeña, el pop corn fue sólo un experimento, igual desayunaste riquísimo tus huevitos con jamoncito y juguito).

Tengo que decirte que eres (desde siempre) una caramanduca loca de lo más saludable. Eres más grande, más alta, más loca y más dientona que el promedio de bebés de tu edad, pero tu pediatra dice que estás súper OK. Y eso para mi es un 20 en la libreta.

Ahora, tanta salud también significa una gran energía, Tienes una visión 20/20 (divisas un “guaguau” a 10 cuadras de distancia – y lo empiezas a perseguir también desde esa distancia) y una fuerza para mover objetos que realmente hace que tengamos que estar pendientes de que no te saques -o le saques a algo- la mugre. Es por eso que estos últimos fines de semana hemos salido a todas partes con tal de que puedas tener amplios espacios para jugar, para ser tu misma y para que ninguna limitación de área te contenga.

Valentina en cama elásticaTe encanta treparte a las camas elásticas, porque como tienes ya tan buen equilibrio, creo que caerte y rebotar es de lo más divertido para ti (disculpa los pantalones de Nana Fine que llevas puestos – son idea de mamá).

Valentina en parrilla Valentina voladoraNo sabes lo feliz que eres al aire libre. Creo que naciste como una pequeña niña de la selva. Corres como el viente, y a veces no hay quien te chape! Y te encanta acercarte a los demás niños para jugar contigo, lo cual siempre me pone nervioso porque muchas veces se trata de niños de varios años más que tú, que juegan con un poco más de fuerza que tú… por lo que siempre temo que te atropellen. Pero no, tú sigues ahí. Terca como tu padre. Te amo.

Valentina corredoraValentina jugandoValentina tobogánAhora que caminas por todas partes, que corres como el viento y que eres casi casi independiente de tus padres, tu curiosidad se ha exacerbado. Quieres mirarlo todo, conocerlo todo, entenderlo todo (y chuparlo, morderlo y comerlo todo). Eres tan curiosa que no pude contenerme de tomarle una foto a estas patitas (con la media sucia, muy mal!) que se paran de puntitas sobre un banquito para poder mirar lo que hay en la mesa…

Piecitos curiososY una de las cosas que te causa últimamente muchísimas curiosidad es la cocina! Es algo sumamente nuevo, y que a mi me encanta que esté sucediendo, pero que puede sacar un poquito de quicio a cualquiera, jajaja.  Te explico, los fines de semana tradicionalmente cocino yo en casa, y para cocinar, salgo a hacer algunas compras y regreso a casa para ponerme manos a la obra. Algunas veces pasa que no llego exactamente a la 1pm en punto (hora exacta en la que tú sueles almorzar) y mamá empieza a darte de comer lo que tienen preparado con anterioridad para ti. Y como queremos siempre estar juntos, tú almuerzas en tu silla hermosa acompañándome en la cocina mientras preparo lo nuestro.

Como sabes, estos últimos meses he estado a dieta, así que la mayoría de las cosas que preparo se parecen a esto:

Verduras

Ensalada caliente con pez espadaY casi siempre se trata de una mezcla de vegetales ricos al wok con un pescadito grillado (en la foto pez espada). Resulta, pequeña nariz de lombriz, que no almuerzas. Que mientras me ves cocinar pides “agua-agua” y haces “Mmmeeem” y repeles cualquier intento de hacer que comas tu comida. Y lo haces hasta que yo termino, momento en el que abres grande la boca y exclamas “Ammm! Ñammm!” y reclamas tu porción de mi plato. Dime tú!

Pero lo más gracioso quizá es lo que ocurre de noche, cuando mamá te hace dormir luego del baño. Luego de jugar y de tomar un último biberón nocturno, mamá prende la tele para ver algo… y zas, si pone Fox Life y ves algo que tenga que ver con comida, abres nuevamente los ojazos, exclamas “Ammm!”, te bajas de la cama y te vas corriendo a la cocina! Luego de haber cenado, terminado un biberón, y estar prácticamente dormida! Eres tremenda!

Valentina comiendo papaClaro, tanta energía sólo puede venir de toda la comida que te empujas todo el día! Tienes un filo… que creo que heredaste de mi. ¿Qué te puedo decir? Lo que se hereda no se hurta.

Hablando de herencia, me imagino que te extraña que tengas el pelo casi siempre del mismo tamaño. Pues la verdad es que no, mariposa loca, tu pelo sigue creciendo y creciendo… pero como heredaste algunos de mis rulos (por no decir todos y más), tu pelo suele verse siempre así.

Valentina en la piscina de pelotas

 

Lo cual es una tortura para mamá porque no tiene idea de cómo peinarte, así que ella aplica un ganchito al medio (peinado al que llama “el poodle”) y listo. Y bueno, yo evidentemente no puedo decir mucho al respecto porque mi destreza para el peinado es nula. Pero la verdad es que tu cabello está cada día más larguito, y se ve en realidad así:

Valentina con el pelo mojadoViste? No era tan cortito como pensabas! Yo por lo pronto soy partidario de las vinchas, que siempre sacan lo mejor de tu personalidad, jajaja.

Valentina y antenitasPrincesa, en estos últimos días hemos estado tratando de aprender dos cosas. La primera es algo que tú has aprendido sola, y la segunda es algo que estamos aprendiendo ambos. La primera, es a jugar a las escondidas. No hay nada que disfrutes más que esconderte para que yo te busque, y luego buscarme a mi cuando te encontré. No existen más reglas que esa. Y me parece el juego más maravilloso del mundo, porque nuestra felicidad al encontrarnos es la más real y rica del mundo, y está coronada por tus carcajadas.

Valentina y las escondidasLa segunda se trata de ir a misa. El padre que nos casó, nos dijo “una familia que reza junta permanece junta”. Y yo no soy una persona muy metódica en cuanto a esto, pero sí soy de las personas que creen que es importante que una familia tenga un eje espiritual importante, sea que el sea, porque nos ayuda a tratar de ser mejores personas. Y la verdad es que para nuestra suerte, encontramos una misa muy entretenida! Aquí estabas en las faldas de mamá, que se encuentra de espaldas. (Espero no haya sido una falta de respeto tomar esta foto).

Valentina en misa

 

Maravilla voladora, yo sé que en el Halloween pasado te dije que este año celebraríamos el día de la canción criolla y que no te disfrazaríamos… pero tu tía te envió desde Alemania unas antenitas de la abeja Maya tan lindas, y tu tía Jossy nos consiguió un disfraz tan lindo de abeja que… no pudimos resistirlo. Y la verdad, chanchita loca, que fuiste una abeja reina. Lo pasaste increíble, y terminaste de lo más feliz. Creo que de todas maneras celebraremos el día de la canción criolla, pero el próximo año te disfrazamos igual. ¿Trato hecho?

Valentina Criolla

Valentina carita pintada Valentina Halloween abeja Valentina Halloween abeja 2¿Ves que lo pasaste súper? Quizás el próximo año me disfrace yo contigo! Sólo si prometes no comerte el cerebro de tu tío Jose Daniel…

Valentina come cerebrosMi pequeña maravilla… sé que ha pasado un tiempo desde que te escribí por última vez, casi un mes y medio, pero te das cuenta que hemos hecho muchas cosas juntos? Te das cuenta de lo afortunado que soy de tenerte en mi vida? La llenas de colores, la llenas de risas, de persecuciones y de ataques de cosquillas. ¿Qué más puedo pedir? Soy el hombre más feliz del mundo cuando caes rendida con tus juguetes en las manos… porque el sueño te lleva de un campo de juegos a otro.

Valentina dormida con juguetes

Quizás sólo me quede pedir… que me digas Papá!!! Oye enana loca! Hasta ahora no me dices papá formalmente! En broma te he amenazado con que tienes hasta Navidad para decírmelo… pero seamos honestos. A estas alturas del partido dices: Mamá, agua, luz, “seacabó?” (y mueves las manitos en señal de interrogante), una vez dijiste “arajo…” , dices Guaguau, dices Mamama, y una buena variedad de otros sonidos para refererirte a las cosas como cuando quieres comer, o señalas algo diciendo “este?”… pero Papá, con todas las de la ley, no dices. Lo peor de todo es que lo has dicho. En más de una ocasión. Te he escuchado decirme Papá, y luego no más. Dices “Mamá” 180 veces durante el día, y alguna que otra vez sueltas un “baba”… Y cuando mamá te pregunta ¿dónde está Papá? tienes la sorna de voltearte, mirarme, tirarte encima mío y declarar que claramente entiendes que yo soy tu Papá. Pero no lo dices, pequeñuela traviesa.

Así que nos hemos puesto a entrenar:

Para antes de Navidad, ya enana loca?

Te adoro con el alma.

Papá.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La locura de Valentina

Valentina MuckVerte crecer cada día, saberte más grande y fuerte es una bendición. Sentirte saludable nos brinda tranquilidad. Saberte curiosa y despierta nos llena de alegría. Pero conocerte, conocerte y reconocer tu personalidad, es mi mayor delicia.

Descubrir que tu hija tiene mucho o poco de uno puede ser bastante divertido, encontrar las similitudes en los rasgos y las facciones, desde la punta del cabello hasta la punta de los pies es una tarea que genera mucho entusiasmo. Descubrir las pestañas de mamá, las orejas de papá, las cejas de la abuela. La nariz de mamá, la boca de papá, o las manos del abuelo. Son cosas ricas, deliciosas. Pero conocerte, y empezar a entender que eres una persona que aunque esté compuesta de esta sumatoria de ojos de mamá y cachetes de papá,  eres más que eso. Eres Valentina. Y esos ojos, son de Valentina, los cachetes, de Valentina también. Y el carácter y la personalidad… de Valentina también.

Valentina Muck

Y es a raíz de comentarios como “tiene un genio!” que me pongo a pensar en tu personalidad, y en la forma en la que el mundo puede percibirte.  Te cuento ahora los rasgos que a mi me llaman la atención. Sírvase usted cruzarlos con sus rasgos a los 15 años, a ver si la cosa cambia:

– Amas a tus peluches de chanchito y a Minnie Mouse. Los amas. Cuando los ves, los abrazas (y al chanchito le muerdes la nariz “cariñosamente”).

– No eres desodediente. Tampoco obediente. Pero sí independiente. Cuando te llamamos por tu nombre, volteas, nos miras, decides si hacer caso a nuestra “sugerencia” (a veces enérgica) y optas por tomar tu propia decisión. Que puede ser seguir arrancando el borde de protección de la mesa de centro, o alejarte del borde de la cama y regresar a nuestros brazos.

– Eres obstinada. Terca. Yo lo tomo como un signo de saber lo que quieres, pero con mayor precisión, saber lo que no quieres. Como cuando no quieres abrir la boca para comer. A esa boquita tuya no entra nada que tú no quieras que entre. Y aunque entre mamá y yo ya hallamos llegado al punto de hacer malabarismo frente a ti (literalmente – con naranjas) para que comas, cuando dices no… pues es no.

Valentina Muck

– La curiosidad llena tu vida, y no temes satisfacerla. En general, creo que temes muy pocas cosas. No lloras mucho, ni te quedas petrificada. Siempre tomas acción. Lo cual para papá y mamá significa mantenernos alerta y en movimiento. El otro día en un cumpleaños infantil casi te comes a una amiguita. No tienes miedo a las personas, salvo la extraña excepción de algunas, especialmente si son mayores (te asustarán las arrugas?).

– Sabes compartir. Hace unos días te quitaste el chupón, y me lo pusiste. Juegas súper bien en las piscinas de pelotas con otras bebés, y no te asusta que te quiten un juguete. Tampoco te interesa mucho. Avanzas al siguiente y ya. Aunque sí vienes corriendo cuando se trata de tu chanchito o tu Minnie.

En líneas generales eres una bebé adorable, con sus momentos de terquedad y obstinación, y con visos de un carácter sólido. Eres buena, generosa y amigable, juguetona y curiosa y cuando quieres, sabes ser muy amorosa.

Pero nada te quita lo tremendina. Dicen que los huracanes tienen nombre de mujer por una razón. Yo solía estar de acuerdo con eso. Ahora pienso que tienen nombre de bebé. A tus casi 11 meses cambiarte de ropa y de pañal es una locura. Hacen falta 2 personas, y si lo hace una, termina agotada.

Valentina animated gifNo dejas de contorsionarte, de escabullirte y de escurrirte entre nuestros brazos. Te meneas, gruñes y hasta a veces maúllas. Parece la transformación de Valentina en Violentina. Sacudes tus patoingas en el aire y entre una mezcla de llantitos y risas perseguimos el cometido, sólo para limpiarnos el sudor de la frente una vez más y no terminar con el pañal en la cabeza.

Papapalabras

Princesa. Se acercan peligrosamente tus 11 meses, y con ellos tu cumpleaños está a la vuelta de la esquina. Te cuento que ya separamos el local, compramos manteles, y algunas cositas más para empezar a trabajar en eso. Hemos decidido que tu primer cumpleaños es tan importante que debería tener un logo. Así que vamos a diseñar un logo de tu cumple, para convertirlo en un sello, y así sellar desde las servilletas hasta las invitaciones y las sorpresitas. Ya te contaré más en estos días.

Con tu cumpleaños  cada vez más cerca tu personalidad va creciendo y haciéndose más notoria, así como tu velocidad para gatear, el tiempo que logras pararte sola, y la cantidad de ruidos y palabrejas que masticas. Pero la pregunta del millón ahora es, llegarás caminando a tu primer año?

Stay tuned.

Te amo.

Papá.

Cuando me dices Adiós

IMG_1344Los lunes son días feos para mi. No porque sean lunes, o porque volver al trabajo me implique alguna clase de frustración laboral. No porque el stress de la planificación semanal me abrume, o porque simplemente me de flojera. Todo lo contrario, me encanta mi trabajo, una vez concentrado puedo pensar sólo en él por horas. Puedo dedicarle mi atención total y absoluta a un proyecto, y soy muy feliz cuando las ideas se hacen realidad. Me encanta mi chamba.

Mis lunes son feos por la misma razón por la que anhelo los viernes. No porque se termine una semana muy esforzada ni porque no pueda esperar para salir a divertirme con los amigos.

Mis viernes son mis favoritos porque al llegar a casa, puedo descansar sabiendo que el sábado, despertarás y jugaremos juntos todo el día. Porque sé que te encontraré dormida en la cama junto a mamá, y que puedo echarme a tu lado, sin que me sientas, acariciar la cabecita y los rulos que heredaste de mi y darte un beso despacito, para que no te despiertes.

Porque los sábados y domingos eres mía. Y nos divertimos tanto juntos! Mi corazón realmente se siente vivo a tu lado, somos cómplices de fin de semana. Y me la paso pegadito a ti y a mamá. Nos tiramos al suelo, aprendemos a gatear, comemos juntos, salimos al parque, o a visitar a alguien. Mi día termina a las 7 de la noche cuando caes rendida, y yo no puedo más. Y no hay nada mejor, ni cambiaría un minuto del día. Mi día empieza y termina contigo. Para ti.

Los lunes son pues, difíciles. Y me intriga pensar que todavía no comprendes que una semana está estructurada de cierta forma, y que no todos los días son iguales. Me mata despertar por la mañana, y verte sonreír y pensar que quizá crees que es sábado, cuando es martes o miércoles. ¿O será que te das cuenta?

Me entristece saber que no me verás hasta la mañana siguiente, pues de noche, ya estás dormida.

Hace unos días aprendiste a decir adiós. Levantas la manito con la palma abierta, y la sacudes al aire. Hasta te ríes! Y jugamos y nos decimos adiós. Y los sábados y domingos me parece un juego, hasta que me dices adiós los lunes. Porque sé que por 5 días, me verás 1 hora cada mañana. La semana pasada mamá y tú se despidieron de mi desde la puerta, y mientras me hacías adiós mamá dijo sin pensarlo “Hasta mañana papito!”. Las puertas del ascensor se cerraron y mi día se volvió gris. Sólo te vi una hora.

¿Cómo puede uno afrontar correctamente el tener que ir a trabajar cuando tiene tantas ganas de estar contigo? Ya tienes 7 meses y medio, y lo he venido haciendo sin problemas todo este tiempo. Pero estás creciendo tan rápido, y aprendiendo tanto, que cada día que pasa siento que me puedo estar perdiendo de algo.

IMG_1412Pero la vida es así. Y sé que trabajo por ti, y para ti. Y tengo mucha energía para hacerlo, porque las sonrisas que me regalas cada mañana las llevo conmigo todo el día. Y me permiten llegar al fin de semana listo para apachurrarte.

Ahora entiendo la necesidad tan imperativa de apachurrarnos siempre. Ahora entiendo que tú me das energía para salir adelante. Y entiendo que soy un poquito adicto a ti. Pero lo que se hereda no se hurta. día de la madre

 

Hija hermosa, pequeña pitufa bailarina, sé que ya aprendiste a decir adiós, y sé que es algo que te tuvimos que enseñar. Pero también me he dado cuenta, que nunca tuvimos que enseñarte a decir hola. Porque siempre que has abierto los ojos hemos estado ahí para ti. Así que me quedo con eso por esta semana. Abre los ojos cada mañana conmigo, princesa. Ciérralos cada noche con mamá. Pronto, cuando seas más grande, tendremos más tiempo por las noches. Por el momento me toca aprender de esta etapa.

Te amo. Y sigo odiando los lunes.

Papá.