Come on dream on, dream baby, dream.

Como dice tu tío Bruce Springsteen, Yeah I just wanna see you smile. Y no quiero que dejes de soñar nunca, pequeña. Nunca jamás. Porque si alguien es prueba viviente de que sus sueños se hacen realidad, ese soy yo. Te soñé, y aquí estás.

Estos días han sido una locura. Este año ha sido una locura en general. No sé ni cómo, pero el 2014 ha sido un año de muchos cambios. De mucho empuje laboral, de muchos proyectos personales, de mucha energía. Un año en el que he eliminado 2 tarjetas de crédito, he perdido 20 kilos, escrito un libro, y tú has crecido, crecido y crecido sin parar acompañándome en cada uno de los pasos que doy.

Cuando uno tiene tiempo para detenerse y mirar hacia atrás, y como yo, sorprenderse de lo que está pasando, hace falta tomarse un minuto para agradecer su suerte, agradecer a la vida, a los amores, a los amigos. Yo no podría estar más agradecido por toda la atención que un pequeño libro ha podido tener, y sólo puedo esperar que la atención sea merecida, y que el libro que con tanto cariño escribimos juntos sea útil en manos de quienes lo necesiten. José Muck Yo también cambio pañales revista Viu José Muck Yo también cambio pañales diario correo Yo también cambio pañales Jose Muck y Augusto Álvarez Rodrich Yo también cambio pañales Yo también cambio pañales La República José Muck José Muck Yo también cambio pañales Asia Sur José Muck yo también cambio pañales revista Somos El Comercio

Mi instagram se llenó de fotos de amigos y lectores enviándome fotografías suyas con el libro, desayunando con el libro, anotando y subrayando porciones, y no tienes idea pequeño camarón con cola, de cómo me hace sentir eso! Me sobrecoge de una forma, pensando en que nuestra historia, nuestro aprendizaje puede ser útil para alguien más. Pero sobre todo, que la forma en la que tú cambiaste mi vida, puede ayudar a guiar el cambio de la vida de otros. Debe ser difícil imaginar esto, pequeña, pero esto lo has hecho tú. Tú cambiaste mi vida, y ahora estamos ayudando a otros en sus propios caminos. ¿Increíble, no?  Por eso, pequeña, no dejes de soñar nunca. No sabes a dónde te llevará la vida!

Charlie Brown

Rodéate de amigos, princesa. Rodéate de amigos con intereses en común pero con diferencias que los hagan interesantes para ti, y deja que el cariño sea el común denominador que los una. Rodéate de amigos que puedan pasar un domingo tirados comiendo, riendo, divirtiéndose. Disfruta de la vida todo lo que puedas, siempre que puedas, porque ese es el mayor regalo que tenemos. Life is happening as we speak. Los planes son buenos, son fenomenales y nos permiten tener estructura en la vida, pero no podemos vivir planeando. Tenemos que tomar acción. Ese ha sido el aprendizaje de mi 2014 hasta ahora.

 

Serendipity El Chepis amigos La Ladrillera

(Amigos! Los queremos!!!)

Y sobre todo, juega! Juega siempre!

Valentina en la ladrillera Valentina en la LadrilleraY a riesgo de contradecir todo lo que he venido haciendo para bajar los 20 kilos que aseguren que no te abandone antes de tiempo, come helado y torta de chocolate cuando puedas. Porque querida enana loca, la vida es mejor con torta de chocolate y helado de vainilla.

Helado de vainilla y torta de chocolate la ladrilleraValentina come helado

Aunque debo confesarte pequeña, en pro de que este blog sea un archivo histórico de tu crecimiento y desarrollo como pequeño ser humano, que aunque amas el “helayo” y la “toyta de tote”, uno de tus favoritos de favoritos es el limón. Aquí dejo la evidencia de tu favoritismo por el ácido fruto. Nótese que no frunces el ceño, ni siquiera un poco. Y si te fijas en el limón, ya está bieeeen chupado!

 

 

Valentina se limpia huggiesMi pequeña princesa, te confieso que estoy emocionado. Este 2014 ha probado ser un año increíble para nosotros hasta ahora, y le quedan 4 meses. ¿Qué crees que debamos hacer ahora? Todavía tengo un par de proyectos, y siento que este es el año para sacarlos adelante! Ojalá tengamos suerte!

En 2 semanas aproximadamente cumplirás 2 años de edad, y ya tengo una idea del regalo que quiero hacerte. Te contaré más luego. Empiezan los preparativos!!!

Por ahora, te agradezco cada día por lo mucho que me quieres. Lo mucho que me extrañas cuando salgo de casa, la alegría que inunda tu rostro cuando me ves llegar, y el cariño con el que me cuidas cuando estoy enfermo. Porque eres mi pequeña enfermera! (Aunque me pongas tu cubo de bloques en la cabeza).

 

Valentina EnfermeraTe adoro chiquitolina loca. Con tus cuidados, no hay forma que no mejore.

Papá.

P.D: Tienes una armónica nueva con la que estás aprendiendo a tocar! Y papá tiene una guitarra nueva para hacer música juntos. No sabes lo emocionado que estoy!!! Te prometo hacer videos juntos pronto!

Mis guitarras

 

Sí y no.

Valentina sacando la lengua

Hola gatita, ¿cómo estás hoy? Siempre que empiezo a escribirte me pregunto casi en automático ¿qué estarás haciendo cuando leas el blog? ¿En qué momento de tu vida te encontrarás? Nunca tengo una respuesta. Sólo espero que cuando pase, leer a tu padre te haga tan feliz como a mi escribirle a mi preciosa hija.

Tengo que contarte que has llegado a un nuevo hito en tu vida. Hasta hace unos meses, una de tus palabras favoritas era “no”.

¿Quieres dormir? No.

¿Quieres comer algo? No.

¿Más leche? No.

Y aunque en muchos casos sí querías dormir, sí tenías hambre, o sí querías más leche, tu respuesta negativa era automática. Generalmente repetitiva y acompañada del movimiento pendular de tu dedito índice. Ño, ño, ño. Ño papá. Ño mamá. Ño.

Lo cual fue muy divertido en su momento, porque hacías que nos cuestionemos el simple hecho de preguntarte las cosas. Como vi alguna vez en una entrevista a un comediante con mucha experiencia sobre paternidad, en la que el conductor de televisión le pedía ayuda porque su hija nunca comía. El comediante le pregunta ¿Y por qué no come? y el conductor le responde “No lo sé! Le pregunto, ¿quieres panqueques? No. ¿Quieres huevos con tocino? No. ¿Quieres pan con mermelada? No. Nunca quiere nada!” y el comediante le dice “Ah… ahí está tu error. ¿Para qué preguntas?”. Del mismo modo nosotros nos cuestionamos preguntarte las cosas, porque tu respuesta automática iba a ser negativa, haciendo incluso más difícil que podamos llevar a cabo cualquier tarea, porque tras responder negativamente, nos querías dejar muy en claro que ÑO ibas a colaborar.

¿Nos lavamos los dientes? Ño.

¿Nos ponemos pijama? Ño, ño, ño. Ño tuto. Ño quelle.

Ño quelle. Ño.

Valentina haciendo muecas

Lo cual hasta cierto punto es súper divertido, pero llegado el momento de lavarse los dientes, ponerse la pijama, ir a dormir, la diversión empieza a convertirse en frustración cuando claramente ÑO quieres hacer nada de eso.

Tal y como la confusión llega cuando ÑO quieres comer, y acto seguido nos persigues a cualquiera que tenga una galleta en la mano gritando “Ñam ñam!? Ñam ñam!”

O como cuando ÑO QUELLE comer, pero a los dos minutos gritas “HELAYO!”.

Valentina Huggies comiendo helado

Sin embargo, desde hace un par de semanas, de tu boca brotó el primer SHÍ de tu historia. De nuestra historia. Y es algo magnífico escucharte decir que SHÍ. Porque significa que en tu mente, los conceptos del negativo y el positivo están empezando a formarse. Y a través de esos dos conceptos, tu conducta, y la consecuencia de tus actos se condicionan directamente de tus decisiones y tu forma de comunicarte con nosotros. Desde hace un par de semanas entre tú y nosotros existe un puente, que hasta entonces no existía. Oh shí!

Ahora, cuando te preguntamos ¿Tienes hambre? respondes muchas veces que shí. Y recibes tu comida. Y la disfrutas. Si dices que ño, pues esperamos un rato. Cuando te preguntamos si quieres leche, y dices que ño, te respetamos, y esperamos a que 15 minutos después nos pidas “¿más lete?”. Incluso cuando estás a punto de dormir, cuando tradicionalmente dabas vueltas en la cama con los ojos cerrados diciendo que ño ibas a hacer tuto, ahora respondes shí a la pregunta ¿tienes sueño, quieres dormir?. Y acompañas tu shi de un “¿arrurrú?” para que mamá o papá (dependiendo de tu preferencia ese día) te cantemos algo antes de dormir.

Y aunque esto no significa que hayas dejado de ser compleja, o de querer primero estar en tu silla, y 3 minutos después sentada encima de la falda de tu madre, sí significa que entablamos una comunicación de dos vías que tiene sentido. Valentina en su silla

Valentina sobre mamáSignifica que estás interiorizando cada vez más cosas. Que entiendes que existe una diferencia cuando nosotros mismos te pedimos que no hagas algo, o cuando te decimos que sí lo puedes hacer. Y que sabes que respetaremos tus decisiones, cuando nos dices que no quieres algo, o que sí lo quieres. Porque es maravilloso ver que tu aprendizaje pasa por descubrir las consecuencias de tus decisiones, de tu experimentación de la vida. Y aunque nunca te dejaremos meter los dedos al enchufe, o algo similar, estamos dispuestos también a experimentar la vida contigo, descubriéndola a través tuyo.

De la manito. Como siempre. Te amo gatita loca. Y aunque a veces te diga que no, tendrás que saber que tú me lo has dicho más veces a mi que yo a ti.

Espero que estés donde estés y hagas lo que hagas cuando leas esto, estés bien. Estés contenta. Estés sonriendo.

Te amo.

Papá.

Valentina caminando de la mano

Yo también cambio pañales

Carta abierta a los dueños de restaurantes, administradores y gerentes de centros comerciales y demás personas que puedan sentirse identificadas:

Valentina en la Preferida

 

Desde que pudimos salir de casa por primera vez con Valentina y reanudar (o empezar) nuestra vida diaria hemos hecho lo posible por seguir con nuestro ritmo normal, acomodándonos en un principio a nuestra recientemente estrenada situación de padres, y acostumbrándonos finalmente a vivir bajo las necesidades de nuestra hija.

Valentina en San AntonioComo a todos los padres primerizos, el proceso de aprendizaje hizo que pasemos gradualmente de cargar equipaje transatlántico cuando salíamos de casa con la pequeña, a aprender a llevar un eficiente maletín. Del mismo modo, con el tiempo y la práctica aprendimos a ser más solventes con las eventualidades que llevar una pequeña bebé consigo a todas partes podrían traer consigo, como tener siempre algo que pueda comer si tiene hambre, algo de beber, algo para entretenerla.

Es pollo frito, no pescado crudo por si las dudas.

Es pollo frito, no pescado crudo por si las dudas.

Sin embargo, y a pesar de hacer las compras con nuestra hija, salir a comer con ella, pasear y visitar distintas partes de la ciudad, y hacer el máximo esfuerzo de no dejarla en casa porque es más “práctico”, existe algo que a lo que no hemos podido acostumbrarnos. Y es a empezar a dejar de visitar los lugares que más nos gustan, por la falta de facilidades para cambiarle el pañal a Valentina.

Valentina en Pescados Capitales

Valentina en Chili'sY puntualmente tengo que hacer énfasis en lo que me toca a mi como papá. Porque la vida es mucho más complicada cuando salgo a solas con Valentina.

Felizmente nunca hemos pasado por el mal momento de tener que evitar entrar a algún lugar por la falta de sillas para bebés, porque es algo que uno pregunta desde un principio y antes de empezar a consumir, pero los incidentes pañalísticos tienen completamente otra naturaleza, y ocurren en cualquier momento. Escribo esto en forma de protesta porque este fin de semana fui a un restaurante en el Jockey Plaza y tuve que cambiar a Valentina sobre el lavamanos del baño, incomodando a cualquier persona que quiera hacer uso del espacio, luchando contra mi hija que moría por abrir los caños y meter los pies en el agua, terminando con un proceso de lo más engorroso y nada satisfactorio para ninguna de las partes involucradas.

Gracias a Dios tenía en mis manos los pañales Up & Go de Huggies y se los pude poner estando de pie, porque como es lógico, en el lavamanos no existía forma de echar a la bebé para cambiarla con los tradicionales. ¿Cuál habría sido mi suerte de lo contrario? Simple, me pasaría lo que me ha pasado ya 3 veces en el Jockey, y 3 veces más en restaurantes conocidos de Miraflores y Surco: Salir a cambiar a la bebé en el carro. Cosa que dista de ser lo más cómodo, principalmente para Valentina.

Quiero agradecerles desde ya porque definitivamente no puede ser fácil acondicionar sus espacios para recibir a papás con bebés: No comen mucho, los papás se quedan poquísimo tiempo sentados por lo que probablemente no pidan todo lo que podrían, y lo más probable es que tampoco pidan licor o postres, así que quizás no seamos la audiencia que buscan para sus locales, definitivamente no los más rentables. Además, los bebés hacen ruido, lloran, y ensucian un montón. Así que le agradezco desde ya su buen ánimo, la facilidad que nos brindan con las sillas para bebés y la sonrisas pacientes que nos regalan cuando pedimos cualquier cosa “pero rapidito porque la bebe se muere de hambre” para luego limpiar el piso de todas las cositas que nuestros pequeños tiran sin querer.

Y con este agradecimiento les planteo un trato. Les prometo que seguiremos visitando sus locales, que como ven en las fotos, nos gustan mucho y le encantan a Valentina. Les prometo que cuando Valentina sea más grande, pediremos postre, y hasta cosas para llevar. Pero a cambio, les pido encarecidamente, que coloquen cambiadores de bebés en los baños de hombre. Porque somos papás, y nuestros bebés tienen necesidades. Un papá tiene derecho a salir solo con sus hijos y no temer no poder resolver algo tan diario y rutinario como el cambio de un pañal. Un papá tiene derecho a decirle a una esposa cansada que quiere comer tranquila “tranqui amor, yo me encargo” y llevarse a la bebé al baño sin temor a tener que hacer malabarismo con pañales limpios y sucios. Un papá tiene derecho a salir con su hija a un centro comercial a buscar un regalo por San Valentín para mamá, y no tener que demorarse 15 minutos corriendo para llegar al estacionamiento para improvisar un cambio.

Valentina y yo se los agradeceremos de corazón.

Valentina en la bodeguita

Valentina en Bravo RestobarValentina

 

 

 

 

Familia, amigos, comida y diversión

Valentina Muck Valentina Muck

Hola gatita loca. Princesa crespa cabeza de canchita. Amor de mi vida. ¡Llegó la Navidad! Se nos termina el año, empieza el verano, y tus rulos se encuentran cada vez más desatados y al viento.

Llegó esta época mágica que nos enseñan está llena de nieve, galletas, dulces y espíritu navideño, donde aprenderás que la nieve sólo está en la tele, y que tanta galleta y panetón probablemente no vaya de acuerdo con el bikini que querrás usar unos días después de Navidad, pero sobre el espíritu navideño, querida hija no hay duda que lo compartiremos juntos con el resto del mundo.

Como estoy seguro a estas alturas del partido ya sabes, dar es hasta más importante que recibir, dar a quienes uno ama, a quienes lleva en el corazón, y también es súper importante dar a quienes lo necesitan, aunque no los conozcamos en persona. Este año mamá formó parte de un genial grupo de bloggers que junto a un gran chico (el gran tío JP!) decidieron desprenderse de un montón de sus cosas para venderlas con el fin de beneficiar a los niños de Catapalla. Fue un éxito, y eso nos hace muy, muy felices. De trapos corazón De trapos corazón De trapos corazón

Mi pequeña princesa, estás cada día tan grande y tan hermosa que llenas mi corazón de alegría. A veces hasta me cuesta un poco escribir estas cartas porque al seleccionar las fotos que quiero dejarte, me quedo pensando en la mucha suerte que tengo de tenerte en mi vida. Realmente llegaste para darme sentido, y para definirme, finalmente, como papá. Y ese es el mejor regalo que nadie me ha hecho jamás.

Lo bueno de estas fechas también es el tiempo que podemos pasar juntos, que parece concentrarse y me permite gozar de ti como normalmente no puedo. Y es una delicia verte crecer, chaparra orate.

Valentina sombrero

Valentina columpioEs una delicia salir contigo de paseo, verte probar nuevos sabores, devorar lo que encuentras a tu paso. No sabes lo feliz que eres comiendo fuera de casa!

Bruschetta

Y es un placer ver que puedes portarte tan, pero tan bien, que haces que sienta que mi esposa dió a luz a un angelito. (Al menos hasta que llega la noche y te despiertas llorando y chillando, algo que últimamente has estado haciendo bastante seguido y que ha puesto a prueba – te soy muy sincero – toda nuestra paciencia).

El título de esta carta es “Familia, amigos, comida y diversión”, y la verdad es quizás el mejor resumen de los últimos días juntos.

La llegada de tus abuelos (mis papás) para las fiestas y el inicio del verano ha sido una delicia tanto para nosotros como para ti, que distingues a tu Opa de tu Mamama con una facilidad que realmente hace que mi corazón ría a carcajadas. La pregunta ¿Dónde está tu Opa? es respondida a la velocidad de un rayo con tu bracito levantado y tu dedito índice estirado indicando el lugar dónde está ese señor que se parece a papá, que te ama tanto, y que por alguna razón no puede dejar de comerse tu pancita.

Opa y Nieta

A los amigos los recibimos en casa, con un lonchecito navideño con el único propósito de agradecerles su amistad, su gran cariño y sobre todo, para celebrar con ellos todos sus éxitos a lo largo del año. Porque mamá y papá no han podido acompañarlos en persona en la gran mayoría de sus nuevos emprendimientos, en sus celebraciones, en sus lanzamientos, y eso por una simple y pequeña razón. Una razón con muchos rulitos, y con una risa maravillosa.

Así que espero que aprendas amor mío, que también es importante darle las gracias a los amigos que están ahí, que esperan, que te entienden, para que sepan que los lazos de amistad y de cariño están ahí, vigentes, aunque uno tenga que priorizar otras cosas por momentos. Sólo me queda decirles a todos ellos, que somos muy afortunados de contar con su amistad. Gracias por estar ahí siempre!

Sala navideña Lonchecito Navideño Pancitos Libro Miss Cupcakes

Y finalmente el calor está llegando a la ciudad! Tu bella tía Katharina te envió muchos regalitos desde Alemania, entre ellas una linda mochila de la abeja Maya, que ahora llenas con todos tus básicos para el verano (me siento como mamá hablando así), y la verdad es todo un éxito que tengas una pequeña mochila que puedas cargar. Y es lo máximo verte caminando con ella! Así papá cada vez carga con menos cosas él, y el complejo de papá-camello va en progreso de desaparición (eso espero!).

Mochila de verano Mochila de abeja maya

Todos sabemos princesa maravillosa que eres mitad sirena-piraña, mitad princesa terrestre, y que el agua es tu elemento favorito por sobre todos, pero la verdad me sentí un poco temeroso cuando te acercaste caminando sola hasta la piscina por primera vez, con tu ropa de baño de lunares. Miraste el agua, como pensando seriamente si era una buena idea lanzarse de cara o no, y tras una profunda meditación, entraste con mamá.

Quizás la felicidad no fue inmediata. Estás acostumbrada a que el agua de tu baño sea bastante más temperada que el de una piscina común y silvestre, pero para el 3er chapuzón, esta vez conmigo, el frío del agua no fue impedimento para que puedas chapotear, morir de risa y ser feliz. Yo no sé si abrazarte como loca de mi cuello sea parte de tu instinto de supervivencia, pero desde ya te confieso que fue para mi uno de los mejores momentos del día. ¿Será que vivo hambriento de tus abrazos? Valentina Ropa de baño de lunares

Para el resto del día conseguimos la que será probablemente una de tus mejores amigas este verano, una piscina que podremos llevar a todos lados y mediante la cual podremos refrescarte si es que el calor arrecia, como amenazan los pronósticos y profesías del SENAMHI. No tienes idea de lo mucho que pude disfrutar al verte tranquila, jugando por HORAS en el agua, con la única preocupación de que comas algo, y de que tengas una triple capa de bloqueador encima.

Valentina ropa de baño a rayas

Ciertas cosas realmente uno las aprende en el camino. Para preocupación de cualquier mami lectora, tengo que decir triunfalmente que no te resfriaste, no te insolaste ni un poquito, y disfrutaste como una chancha acuática absoluta!

Ahora la pregunta es, ¿estás lista para pasar tu segunda Navidad? ¿Lograrás estar despierta?

Todas las respuestas a estas preguntas y más, en una nueva  entrega de “Valentina, la niña piraña!”. Si alguna mamá tiene algún consejo o quiere compartir un tip para lograr que la pequeña pase las fiestas de la mejor forma, por favor! Somos todo oídos. Mil gracias siempre por compartir con nosotros su sabiduría colectiva!

Te amo, chimoltrufia acuática.

Papá.

Al agua pato!

Se viene el verano, pequeña chanchis voladora! Los días son cada vez más soleados, y la inevitable pregunta que venimos haciéndonos con mamá, es que siendo tú tan amante del agua (eres mitad sirena, mitad piraña) ¿cómo vamos a evitar que te tires de cabeza a las piscinas sin que te lastimes?

Así que ya andamos en búsqueda de los mejores flotadores para bebés (consejos de mamis y papis, porfa déjenlos en los comentarios), y de cualquier consejo que nos puedan dar para sobrevivir a tu adicción al agua.

Ah! Y desde ya, armando un stock de los little swimmers de Huggies, que para verano se agotan por arte de magia y es un lío encontrarlos! Porque no estoy seguro que sea una buena idea soltarte en el agua al “natural” jajaja.

Una pregunta a ti ahora: ¿Bikini de lunares amarillos?

Te amo!

Papá.

Happy Mes-day #6!!! Y todo lo que tus 6 meses traen.

Torta de 6 mesesPrincesa! El pasado jueves 14 cumpliste 6 meses de edad. 6 meses! Puedes creerlo? Han pasado tantas cosas desde entonces, y el simple hecho de leer este blog algunos meses atrás hace que vea cómo has cambiado en tan poco tiempo. Desde que eras una pequeña ratoncita hasta hoy, que te sientas solita, y hasta comes papillas!

Cantando Happy BirthdayCumpliste 6 meses el mismo día que mamá cumplió años. Y no podíamos dejar de celebrarlo! Mamá estuvo tan feliz, que decidió que todos los años celebraremos su cumple con tu “medio año”. ¿Qué opinas? familia Muck Rodriguez

Me encanta la idea de acompañarte en el camino de vida que empiezas a recorrer (y que pronto recorrerás literalmente!) que tengo que confesarte que aunque hayan pasado sólo 6 meses, te juro que no recuerdo bien la vida sin ti.

Pero vamos al punto, pitufa loca. Ahora que eres grande (ya te está saliendo un tercer diente!) tu mundo está cambiando radicalmente. Empiezas a disfrutar nuevas formas de experimentar el mundo, y aprendes muchísimas cosas nuevas cada día. Entre ellas, a sentarte, a comer, a bañarte y usar bloqueador, etc.

Cerros de ropa y pañales Huggies Disfrutas de irte a la playa en mitad de semana con mamá… aunque eso signifique que prácticamente te mudas con la mitad de tu ropa (ojo que ese cerro de ropa también incluye ropa de tus amigos) y un montón de pañales. Coches de Valentina y sus amigos

Y no fuiste a la playa sola, fuiste con las amigas de mamá, y tus nuevos amigos! No sabes lo paja que puede ser para mi saber que tienes amigos a quienes conocerás “desde que eran bebés”. Y que si bien se llevan meses, son todos unos pequeños renacuajos! ¿Increíble, no? Tienes mucha suerte pequeña. Yo no tengo esa clase de amigos, y me encanta saber que tú sí los tendrás. Valentina en la piscinaY ahora sí puedes disfrutar de la piscina como la tiburoncina que eres! Ya eres grande como para no morirte de frío en el agua, y al mismo tiempo para sofocar los calores del verano remojando las patoingas usando un flotador hecho para esa edad. No tienes idea de cómo lo disfrutas!

Valentina en Madam Tusan Valentina en Madam Tusan 2

 

Y salir contigo es cada vez más sencillo. Te encanta estar sentada a la altura de los adultos, y conversar con todos. Eres una máquina de sonrisas, y cada día tienes más paciencia, dejando que mamá y papá puedan también disfrutar de estar con sus amigos, salir a comer sin tener que salir volando porque “la bebe no aguanta”. Tú mi amor, aguantas todo. Eres demasiado buena!

Mesa de comer empacada Recuerdas que te conté que tu tío Carlos guardó en su casa tu silla de comer, cuando no pude traerla a Lima ya que tenía un exceso de bultos de todas las compras que hicimos para ti por internet? Pues esta es. Te la trajo tu tío Huguito, quien vino de Miami a Lima sacrificando la mitad de su equipaje para que tú tengas tu silla hermosa. Ahora que ya tienes 6 meses… pues fue momento de armarla!Mesa de comer armadaQuedó chévere no? Y te cuento algo: Te encanta!

Probando la mesa de comerEres la más feliz con esa nueva vista! A la altura de papá y mamá, y comiendo como grande!

Una cosa nueva: la sazón de papá. Y debería decir “sazón” entre comillas, pues todavía no puedes comer nada sazonado. Nada de sal, ni especias, ni azúcar refinada. Tus papillas, que obviamente se ven deliciosas, son una muy natural y fresca forma de puré chancado de algunas verduras o harinas (en la foto es papa amarilla), un poquito de yema de huevo y tu leche. Deli, pero es sólo el comienzo. Pronto le hincarás el diente a los platillos de papá! Pero paciencia, paciencia!

Papilla de papa

Antes de tirarnos encima de un brontosaurio al horno, tenemos que aprender a comer! Y digo que “tenemos”, porque no sólo tú tienes que aprender a comer sólidos, pero nosotros tenemos que aprender a dártelos. Y nuevamente, tenemos que armarnos de paciencia, no apresurarnos y tratar de que descubras nuevos sabores cada día sin convertir la experiencia en una pesadilla. Por el momento te confieso, no ha sido taaan difícil, pero fácil tampoco. Es un mate de risa ver las muecas que pones con la comida, pero al mismo tiempo es de lo más increíble verte sonreír cuando algo genuinamente te gusta.

Valentina comiendo y haciendo muecas 2 Valentina comiendo y haciendo muecas 3 Valentina comiendo y haciendo muecasValentina saboreando Valentina gozando Valentina comiendo felizA todo esto, pequeña pitufa, puedes creer que tu madrina, tu tía Elsa, tu tío Gino (papá e hijo) y tu tío Renzo te regalaron una cucharita de plata? Una belleza, para una belleza. Cuchara de plata

Pero sabes qué? Con cuchara de plata, o sin cuchara de plata, es importante que sepas que todos los papás siempre buscarán que sus hijos estén felices y bien alimentados. Y así como hoy aprendes a comer, quizá mañana podamos aprender juntos a ayudar a quienes no tienen qué comer. Porque más importante que cualquier cuchara de plata, es tener un corazón de oro, y yo sé que tú lo tienes. Y verás que tu madrina te enseñará eso también.

Valentina con papilla en la caraTe amo.

Papá.

 

 

 

 

 

 

 

Nuevas experiencias y aprendizajes

Hola pequeña rana saltarina! Mi pequeña maravilla cachetona! Qué increíble manera de crecer, avanzar, aprender y de disfrutar la vida tienes! Te juro que el que hayas ingresado a mi vida me ha hecho pensar muchísimo sobre el tiempo que uno pasa preocupado por tal o cual cosa. Con una sonrisa me dejas muy en claro que lo más importante de este mundo son tú y mamá. Y cualquier otra preocupación queda en un 2ndo plano.

Valentina MuckEn estos días has aprendido y experimentado muchas cosas nuevas, pequeña naranjita china. Has aprendido a voltearte sola en la cama, aprendiste a sostener correctamente tu sonaja, has descubierto tus patoingas y las levantas y se las pones en la cara a todo el mundo, y te he pillado ya un par de veces colocándote el chupón en la boca tú solita!

Has ido al Club ya dos veces y has tocado la arena, y te has divertido como una loca con mamá y papá. IMG_0632 IMG_0661

Has estrenado bikinis, ropas de baño y gorros varios, y lo has disfrutado tanto que inevitablemente terminabas así:

Valentina dormida en clubPero entre las cosas más importantes, mi hermosa hija, aprendista a meterte a la piscina temperada con mamá, y a disfrutar de lo que es nadar. ¿Y sabes qué? Para variar, eres una trome! No has llorado, lo has disfrutado como un pequeño calamar travieso, y has chapoteado como todo un delfín. No sabes lo feliz que me hace verte tan entretenida! Sólo tuvimos que ponerte tus Little Swimmers de Huggies (más vale prevenir que lamentar) y listo! Al agua pato!

IMG_0668No te digo que eres mi pequeña ranita loca? Una ranita feliz! Valentina bata de ranaExperimentar el verano contigo es toda una aventura nueva, principalmente para mamá que es la más veraniega de los dos. Y como no podemos exponerte al sol directamente antes de los 6 meses, principalmente porque todavía no se te puede echar bloqueador ni nada, tenemos muchísimo cuidado de no llevarte a la playa bajo el sol, y de mantenerte súper fresca y bajo la sombra. Tengo que decir que te diviertes mucho, y no hemos tenido ningún problema, pero claro, todo esto es gracias a que mamá es una trome y tiene todo súper pensado – obvio con el permiso de tu Doc.

Sin embargo esto significa que en exactamente 1 mes y medio, te podremos embadurnar de bloqueador para bebés y podrás disfrutar de la arena en su plenitud y del mar! Una nueva aventura se viene en camino!

Qué mostro es saber que aprendo contigo cosas nuevas cada día, a través de ti. El mundo tiene más colores!

Te amo ranita bailarina. Pronto aprenderás a nadar como delfín!

Papá.

 

 

 

Tu llegada a nuestro mundo

Mi pequeña hija, eres hoy una cosita tan pequeña y adorable, que dudo que por mucho tiempo entiendas lo que puedo estar sintiendo en este momento. Tengo que confesarte esto: es cierto. Es cierto que uno no sabe qué es lo que es el amor de padre, hasta que se tiene un hijo. Y tienes que saber que yo te amé con locura desde que supe que vendrías al mundo, pero que hoy que estás en él, y que cabes en mis brazos, ese amor ya no tiene medida, ni límite.

El día 14 de setiembre del 2012, viernes, a las 3:30 de la madrugada mamá se despertó. Notó que su osito de peluche no estaba a su lado, y al verlo en el suelo al lado de su cama, se estiró y agachó para tomarlo con una mano. Al moverse, notó algo húmedo y corrió al baño. Confundida, retornó a la cama pocos minutos después, y tras intentar conciliar el sueño nuevamente pensando que sería un error, sintió que cierto líquido se escapaba fuera de control. Llegó al baño lo más pronto que pudo y me llamó. Su sola voz, calmada y sin muestras de temor o pánico, hizo que yo despertara al primer intento. Me puse de pie, y la acompañé a la cama. Media hora después, tras hacer que mami se ponga de pie, confirmamos que su fuente se había roto. Eran las 4:30 am.

Aquí un tip para las madres: Si no saben reconocer si es que se les “escapó” algo en ese momento, recostarse por un tiempo de entre 20 y 30 minutos, para incorporarse y caminar puede ayudar a resolver el misterio. En caso de un “escape”, el mismo se dará tanto al estar recostada como de pie, sin embargo cuando se trata de la ruptura de la fuente, en muchos casos el estar recostada permite que el líquido se aloje por un momento, cayendo por acción de la gravedad tras ponerse de pie.

Nos miramos a los ojos emocionados, sabiendo que el gran momento había llegado. Acompañé a mamá a la ducha, y nos alistamos para salir, luego de haber llamado a nuestra doctora y confirmar que podíamos presentarnos sin problemas en la clínica. Salimos de casa aproximadamente a las 5:30 am.

El haberte esperado tanto hizo que la salida de casa fuera tranquila y calmada, ya que tus maletines estaban preparados en el carro, cosa que facilitó organizarnos mentalmente para no olvidar nada: DNIs, llaves, algo de efectivo, etc. y llamar a tu abuela Alice y a tu abuela Zoila, quienes por decisión nuestra se encargarían de comunicar tu llegada, para  no tener que cargar nosotros con el trabajo de llamar a mucha gente, especialmente en una situación que de por si es un tensa.

Llegamos a la clínica e ingresamos por Emergencias, ya que a esa hora el ingreso regular se encuentra cerrado. Revisaron a mamá, te revisaron a ti vía un monitor fetal y corroboraron que el trabajo de parto había empezado. Era hora de admitir a mami, y de llevarla a la sala de dilatación. Mientras tanto Papá podía subir tus cosas y organizar todo en la habitación: La 506.

Tras subir los maletines y hacer el papeleo correspondiente alcancé a mami en la sala de dilatación, donde nos encontramos por algunas horas, y donde tu doctora nos dió el encuentro para poder revisar a mami y monitorear que todo progresaba adecuadamente. Alrededor del mediodía, la doctora determinó que mami no había dilatado lo suficiente a pesar de sus constantes contracciones, y que dada la cantidad de tiempo entre la ruptura de la fuente y la velocidad de dilatación, la mejor alternativa para evitar tanto tu sufrimiento como el de mami era proceder con una cesárea. Alistaron la sala de operación y entramos, no sin temor ni emociones encontradas. A esta hora, ya gran parte de nuestra familia se encontraba reunida en la clínica, tanto velando por mamá, como esperándote con ansias.

Para ingresar a la sala de operaciones, papi tuvo que cambiarse de ropa, lavarse y esperar a ser llamado apenas mami esté lista y preparada. Llegado el momento una enfermera se acercó al vestidor y me hizo pasar. Mami se encontraba despierta, rodeada de médicos y me esperaba. Quiero pensar que verme la relajó, pues pudo sonreír, y a pesar de que sus enormes ojos delataban temor, su valentía podía más, y me hablaba despacito. Le dije que la amaba, y que todo iba a salir bien. Acaricié su cabello, mientras observaba el frenesí de la escena que se desenvolvía ante mis ojos, detrás de la cortina que separaba el pecho de mami del resto de su cuerpo, cubriendo su visión de la situación.

Así te vi salir, rescatada del cuerpo de tu madre por la doctora y trasladada inmediatamente a una mesa contigua a la de mamá, donde un grupo de médicos y enfermeras te limpió, midió, pesó, observó y analizó. Me detuve en el espacio entre esa mesa y la mesa de mamá, indeciso sobre hacia donde desviar mi atención: hacia mi esposa, adorada, que nerviosa intentaba mirar y saber qué es lo que estaba pasando, o hacia mi hija, ese cuerpito que rápidamente iba cambiando de color. Hacia esa bebé que era mía, que era nombre y sueño, y ahora forma. Mamá me miró con cariño, y tras voltear hacia ti, tu increíble llanto me arrancó del ensueño. Ese grito de arribo, indicando tu llegada triunfal a este mundo no pudo tomarse de ninguna otra forma. Ya llegaste. Ya estás aquí. Y lo gritaste. Y en mi alma sonó más fuerte de lo que sonaría un estadio gritando el gol de la clasificación a un mundial. Más que el gol del campeonato! Eran las 2:22 pm.

Te acercaron a mamá, quien no podía mover brazos para abrazarte, y te abrazaba con los ojos, besándote la frente. No podíamos creer que habías llegado. Que ya estabas con nosotros. ¡Al fin! ¡Al fin! ¿Y ahora?

Las enfermeras te cargaron y me pidieron que las siga, mientras salíamos de la sala de operaciones. No tuve tiempo de despedirme de mamá, mientras nuevamente desesperado no sabía si quedarme a su lado o perseguir tu pequeño cuerpo envuelto en telas blancas. Mamá me miró nuevamente, y me dejó ir con la mirada. Salí rápidamente detrás de ti, pero me pidieron que me cambie nuevamente, por lo que para mi angustia, te perdí el rastro. “Estará en el 5to piso, en Neonatología. Suba después de cambiarse.” me dijeron, antes de llevarte. Me cambié lo más rápidamente que pude para subir por las escaleras a buscarte. En el camino me topé con toda nuestra familia, que parecía haber tomado por asalto la clínica. Todas preguntaban cómo eras, qué tal había salido todo, o si había tomado fotos. En mi desesperación traté de subir por el ascensor, pero descubrí que sería más fácil tomar las escaleras. Corrí hasta el 5to piso, donde finalmente me abrieron una puerta y te encontré.

Te encontré y nos miramos fijamente, a los ojos por primera vez. Nos reconocimos, y en ese instante me di cuenta que el corazón me había crecido. Al menos duplicado. Esa carita tuya tan especial, tan de tu madre como mía, me devolvía la mirada con determinación y en silencio. Sin soltar un solo llanto. En absoluta y total calma y complicidad. Estabas bien, e ibas a estar mejor cada día.

Salí de Neonatología con el corazón brincando en mi pecho, y con la única preocupación de saber cómo estaba tu mami. Mamá es el amor de mi vida, y tienes que saber que abandonarla en la sala de operaciones ha sido una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer jamás. Evité nuevamente dar muchas declaraciones sobre tu estado a la familia, para correr hacia las escaleras y nuevamente bajar a la sala de operaciones, al menos hasta la puerta de entrada de la misma para saber cómo estaba mamá. Al llegar ahí, y tras tocar un timbre por unos minutos, me indicaron que mamá ya estaba en recuperación. Que estaba bien, y que en aproximadamente 2-3 horas subiría a su habitación, donde se encontraría contigo.

Mamá estaba bien, y tú estabas bien. Eran las 3:30pm aproximadamente y al subir por las escaleras nuevamente, me detuve en el descanso. El agotamiento me había alcanzado por un minuto, y la certeza de que había cumplido con ambas llenó mis ojos de lágrimas. Lloré tranquilo, en silencio por un minuto, de felicidad, de cansancio, de emoción. Me recompuse, y llegué al 5to piso nuevamente, donde toda la familia esperaba escuchar mi relato sobre tu nacimiento, ver algunas fotos y conocer los detalles de tu llegada, así como saber el estado de mamá.

Pasadas las 6pm mamá llegó a la habitación, sin poder hablar ya que parte de su recuperación dependía de ello. De lo contrario al día siguiente podía sufrir intensos dolores productos del aire que podría ingerir al hablar. Y así, con mami en silencio, y con la familia esperándote, llegaste a la habitación, donde pude verte por tercera vez, y por primera vez en brazos del amor de mi vida. Así mamá e hija se abrazaron por primera vez, convirtiéndome en el testigo más enamorado de el inicio de nuestra nueva vida.

Así llegaste Valentina, esperada como nadie y adorada como pocos, a este mundo, para hacer de papá y mamá los más felices padres. Y llegaste a tiempo, bajo tus términos y condiciones, tal y como manejarás el resto de tus días.

Te amo,

Papá

P.D: Cuando llegamos a casa, encontramos una súper sopresa de nuestros amigos de Huggies. ¿Puedes creer lo suertuda que eres?