Te acercas

El día de ayer revisé como cada día lo que «What to expect when you are expecting» tenía preparado como mensaje para mi, y encontré esto. No pude más que sonreír.

Y me hizo gracia no porque en cierto modo es lo que ya estoy haciendo contigo pequeña mariposa, pero porque la idea de poder compartir contigo todos mis pensamientos, sueños y emociones en una sola carta me parece gracioso. La verdad es que, como algunas lectoras ya anticipan, creo que este blog podría rápidamente convertirse en un pequeño libro de cartas. Porque si bien a veces no termino de encontrar tiempo para escribirte cuando lo deseo, las ganas de hacerlo no parecen disminuir con el pasar de los días. ¡Todo lo contrario!

El sábado pasado fue tu baby shower! Oma y Opa ofrecieron su casa para hacer el pequeño evento, el cual fue organizado por tus tías Rochi, Jossy y Karlita (mi hermana). Qué tal chamba se mandaron! Yo mismo, que aporté mi granito de arena con una que otra cosita ese día, me quedé sorprendido con la tremenda logística detrás de un Baby Shower. Tengo que decir también que todas las amigas de tu mami colaboraron, se remangaron y decoraron, picaron fruta, prepararon tragos, ordenaron regalos, etc. Una locura. Pero la verdad es que tanto tu mami como tú lo merecen. Hasta llegaron de una revista a tomarle una foto a mamá (contigo adentro, obvio!). Así que si la foto llega a salir, seguro que te la dejo en este espacio.

Escogieron flores de lavanda para tus centros de mesa, y si no me equivoco la lavanda representa la ternura respetuosa. Más allá de que el color es precioso, y de que el aroma a lavanda es muy agradable (tanto así que hay cientos de suavizantes de ropa, antibacteriales y demás productos que utilizan ese aroma), el significado de las flores me parece muy representativo. Ternura respetuosa es una definición tan cercana a lo que siento cuando llego a casa, miro tus cositas, veo tu habitación, y abrazo la panza de mamá. Una ternura que me derrite, y al mismo tiempo un respeto infundido por el temor de ser un papá primerizo, sin experiencia alguna y que sabe que aprenderá cometiendo errores en el camino. Pero no dudes que disfrutaré de cada uno de ellos, y que aprenderé de los mismos lo más pronto posible.

¡La casa quedó preciosa! Justo a tiempo y antes de que llegue ninguno de los invitados el comité de organización ya tenía todo listísimo y preparado para celebrar tu llegada.

El único que daba vueltas por aquí y allá preparándose uno que otro trago era papá, que ante la emoción de lo que vendría, no sabía realmente cómo ayudar en ese momento, salvo sonriendo y manteniéndome alejado de la actividad femenina. Y eso sí, limpiando todo para asegurarme que todo esté impecable para le llegada de todas las amigas de mamá y familiares de ambos.

Una de mis tareas secundarias fue transformar las botellas de champagne que compramos para el baby shower en un trago llamado Bellini, último antojo de tu madre en estos días, y lamentablemente un antojo que no puede permitirse con frecuencia, ya que precisamente se trata de un trago.

Para las interesadas, se trata de un trago muy rico que consta de 1/3era parte de copa de duraznos en almíbar licuados, y 2/3 partes de la copa de champagne. No tiene mayor ciencia que mezclar una cosa con otra, así que no tienen pierde. A mi parecer es un perfecto trago para un brunch. Yo personalmente me preparé un Tom Collins, trago que el tío Esteban me «pegó» por primera vez y que desde entonces, no he dejado de considerar simplemente como buenazo.

Otra cosa que estuvo espectacular fueron los triplecitos. ¿Por qué será que los sandwiches miniatura de esta clase de eventos son tan ricos? Es decir, los triples grandotes son buenos, pero los triplecitos son una maravilla!

Parte de los misterios de la vida hija mía. Desde ya te prometo que en tus cumpleaños no faltarán esta clase de sandwiches, ni los de pollo en petit pan, que tan feliz me hacían de niño.

Pero mejor dejo de hablarte de comida, o no podré resistir la tentación de prepararme algo en este momento. ¿Te cuento algo especial? Ya puedo afirmar que he dejado completamente el cigarrillo, y ya voy bajando 10 kilos. Es increíble lo fuerte que me haces pequeña. Sin ti no podría hacer lo que estoy haciendo.

De regreso a los regalitos, sería súper difícil enumerarlos todos, y es que todos han sido espectaculares. Seguro irás viendo uno que otro en su momento, porque de todas maneras van a ser accesorios a todas las fotos que te vaya a tomar a lo largo de tu pequeña existencia. Me emociona mucho pensar en eso y en todos los momentos que viviré contigo. Me he tirado en la alfombra de la sala más de una vez y casi te veo junto a mi, gateando. Al mismo tiempo he mirado con cierto pánico todos los enchufes, bordes, y demás elementos peligrosos para ti. Todavía estoy decidiendo qué hacer al respecto, pero créeme que lo tengo en mente. Primero que nada, terminar de armar tu cuarto.

Te conté la semana pasada que ya había terminado de pintar tu cuarto, no? Pues te cuento que ya instalamos las cortinas y la decoración de la pared. Creo que está quedando lindo, pequeña mariposa. Sólo faltan los muebles que deberían llegar la próxima semana, y estaremos listos para recibirte. Claro, sin contar con que todavía tengo que viajar a traer las cosas que compramos para ti por internet. Pero estamos cada vez más cerca a tu llegada. 5 semanas y 5 días dice el What to Expect. Yo sólo espero que no te adelantes, y si lo haces, no lo hagas mucho. Llega a tiempo, llega con calma, llega feliz. Cuando llegues, te prometo que harás con tu cuarto lo que tú quieras. Por el momento, déjanos seguir jugando a ser decoradores. Nos mantiene a la expectativa, felices, y aleja un poco los nervios que nos trae tu eventual llegada.

La panza de mamá está hermosa. Es un huevo duro. Y tus patadas se sienten cada día con más fuerza e intensidad. Tus movimientos me hablan, y literalmente me pateas la cara cada vez que aprieto mis cachetes contra la barriga de mamá. Y me sigue pareciendo lo más tierno del mundo. ¿Cómo te he podido hacer, pequeña hermosa? ¿Cómo es posible que estés ahí dentro? ¿Cómo será cuando salgas? Mamá me pregunta si ya me hice una idea clara de cómo será nuestra vida de ahora en adelante, ahora que tenemos la casa llena de tus cosas… y la verdad es que la respuesta es rara. Evidentemente entiendo lo que implica tu llegada de manera racional… pero todavía siento que vivo en la trastienda de una tienda especializada en bebés. Me faltan tus sonidos, tu llanto, tu olor, tu tacto, para sentirme papá completamente. Por el momento, sólo tengo un inmenso amor nervioso y aterrorizado que navega entre la calma y el pánico y se intercala con claridad, y oscuridad.

Creo que cuando mami dé a luz, yo también veré el mundo de manera más clara. Y seremos tres los que habremos nacido ese día. Tú como Valentina, Vane y yo como Mamá y Papá.

Te espero.

Papá.

 

Paciencia

Hola hermosa.

Hoy llegué a casa algo ofuscado y de mal humor. Saludé a mamá y sobé su pancita tras dejar mi maletín tirado en el sofá. Caminé hacia el dormitorio y con la luz apagada, me tiré un minuto a mirar lo que la televisión encendida proyectaba sobre las paredes de la habitación. Mamá entró al cuarto intuyendo que algo me pasaba y sólo atiné a decirle que todo estaba OK.

Se recostó sobre la cama, de manera que me acerqué a ti, y te saludé. Le di besitos a la panza de mami y esperé una patadita. Sólo algunos ligeros movimientos tuyos esta noche. Creo que estabas dormida. Me cambié rápidamente y salí para la sala, aduciendo que tenía que ver todavía unas cosas en la computadora, cosa que era cierta. Aproveché para ir a la cocina, servirme un vaso de naranjada grande y calentarme algo de crema de zapallo. Cuando estaba sirviéndola, noté una presencia detrás mío. Era mamá, quien silenciosamente cual duende suele perseguirme de esa forma cuando estoy de mal humor.

Le comenté que estaba de pésimo humor por algunos temas del trabajo, y que por favor respete mi mal humor. Que me de un poco de espacio para poder librarme de él por mi cuenta, y que no se preocupe que todo iba a estar bien.

Me escapé a la sala, y abrí la laptop para terminar los presupuestos en los que estaba trabajando y enviarlos finalmente. Terminé de tomar la crema de zapallo, y sentado en la alfombra de la sala me puse a pensar sobre mi mal humor y la razón del mismo. Naturalmente pensar en la causa, hizo que entre en cólera por un instante, pero casi instantáneamente me di cuenta que era innecesario. Que nada puedo hacer por cambiar lo sucedido, y que mi esposa no merece que tras esperar todo el día para verme, yo la reciba con algo menos que una sonrisa.

Sin embargo, ella hizo acopio de toda la paciencia de la que es capaz para dejarme tranquilo (incluso en este momento se encuentra dándome espacio), y no sabe que la estoy amando por ello.

Estos días no son fáciles para mamá tampoco. Estás creciendo mucho y muy rápido, y es tu crecimiento tan feroz el que está causando en mami algunos dolorcitos de espalda, producto de la mala postura y de la falta de costumbre que tiene su cuerpo de tener una panza con una bebé tan hermosa como tú. Y es que como sabes, mami trabaja sentada en la computadora, y aparentemente la mala postura no la está dejando hacerlo con tranquilidad, cosa que la puede frustrar a veces y poner también algo de malas.

Y es en esos momentos en los que me doy cuenta que parte de mi amor radica en tener paciencia. En saber que no puedo solucionar su mal humor, o su frustración con un chiste o alguna frase interesante. Que simplemente tengo que dejar que se queje del dolor de espalda, y ofrecerle con cariño un masaje. Porque parte del proceso es poder quejarse, y poder tener mal humor y hacerlo con libertad, sin tener a alguien que te juzgue porque no contestaste con buen tono una pregunta tonta, o porque en ese momento no reaccionó de la mejor forma.

Recuerdo así la paciencia que me tuvo tu abuela y tu Opa cuando yo era pequeño y crecía, y recuerdo la paciencia que tienen hasta el día de hoy. Y me doy con la sorpresa, pequeño saltamontes, que aún sin nacer, me estás enseñando a ser paciente, porque la paciencia no es una señal de debilidad, todo lo contrario… es una señal de cariño, respeto y amor.

Así que te prometo ser más paciente. Te prometo buscar la raíz de mi buen humor, y no sólo contigo, pero en cada cosa que haga. Porque te mereces un par de papás felices, y nunca tan gruñones.

Te amo pequeña.

Papá.

La vida de acuerdo a mis fotos

Hola hermosa, sé que han pasado unos días desde que te escribí. A veces es difícil ser constante porque aunque uno muera de ganas de contarte cosas nuevas, la vida te come vivo durante el día… y llegas a casa cansado, donde lo único que quieres es que te hagan piojito y apaguen la tele luego de que caigas rendido. Esa es una de las razones por las que hago ejercicio ahora, porque muero de ganas de llegar a casa con toda la energía del mundo para poder muy pronto jugar contigo.

Hace un tiempo vi un blog que me mostró mamá de una mami que escribía sobre su embarazo, su vida y todo lo que la rodeaba y me pareció mostro que tenía una serie de posts llamados «Life according to my iPhone». (Los/las amigas que nos leen pueden revisar el blog aquí).

La cosa es que me pareció espectacular esa forma de resumir los últimos acontecimientos de mi vida, porque es algo que hago hace mucho: sentarme en momentos de ocio a revisar las últimas fotos y sonreír pensando en lo divertido de cada escena, o meditando sobre cada una de ellas. Así que he decidido hacerte un resumen de los últimos días en base a las últimas fotos que tengo en el celular. La cosa va así:

El día viernes de la semana antepasada me separé de mamá y de su panza (tu hogar temporal) para viajar a Trujillo a dar una charla en un Seminario de Marketing para una conocida universidad. Fue como siempre una experiencia genial, porque sabes que a papá le encanta interactuar con la gente, de manera que mis charlas a veces bordean con el stand-up comedy. Espero que la gracia no haya opacado el contenido de la misma, y que todos se hayan divertido y aprendido durante el evento. De lo contrario sólo me volverán a llamar para hacer monólogos. En la foto, les pedí a todos iniciando la charla de manera «experimental» que levanten el brazo izquierdo. Lo hicieron. Saqué el celular del bolsillo y les tomé una foto. Luego les expliqué que la usaría para decir que todos tuvieron muchas preguntas, felizmente se rieron. Fue muy entretenido.

El día viernes de la semana pasada fui invitado a dar una clase en la Universidad Pacífico, otra experiencia entretenida, porque a diferencia de los varios cientos de personas de la charla anterior, me enfrenté a un grupo de unos 15-20 alumnos, y en lugar de  ser una charla, se convirtió en una conversación. Durante la clase no pude dejar de notar el comportamiento de varias de las alumnas, y hasta cierto punto pensé en cómo serías tú en el colegio, en las clases en general. Al final de la clase se me acercaron algunas alumnas y me pidieron mi opinión sobre algunos de sus trabajos. Fue en ese momento en que supe que amaré ayudarte a hacer las tareas. Yo te prometo ayudarte en todo lo que pueda. No lo dudes nunca, siempre estaré ahí para ti, y prometo hacer tiempo para ayudarte a resolver todas las dudas que puedas tener.

El jueves de la semana pasada fuimos a ver a tu doctora, para asegurarnos que todo siempre anda súper bien contigo. No pude más que reírme al ver a tanta mami embarazada con cara de agotamiento, y ver a tu mami en tacos, súper activa dando vueltas por todos lados. Y es que tu mami tiene una energía! Naturalmente termina el día agotada y pidiéndole a papá que le haga masajes en la espalda (ya pesas más de un 1kg preciosa!).  Pero es sin duda alguna, una miembro honorario de «embarazada y entaconada». No me preguntes qué es eso hija… es un programa que mamá le mete entre los ojos a papá cada vez que enciendo el televisor. Lógicamente mami no anda todo el día en tacos, pero sí sale churra cada vez que puede. Yo admiro la energía y el buen ánimo que está teniendo a lo largo de todo el embarazo. Es una estrella, y este mes se portó súper bien, la doctora le dijo que estaba todo avanzando genial y que tú andas en las mejores condiciones. Un éxito!

Este sábado fui a comprar flores a casa. Un fotógrafo iba a visitar nuestro depa para hacerle unas fotos a mamá así que aproveché la oportunidad para ir de compras rapidito y ordenar un poco la casa. La verdad es que si bien puede no sonar muy «masculino» de mi parte, amo las flores. Y las amo porque le dan a nuestro hogar un toque de alegría y de vida que simplemente no tiene cuando no están. Y yo sé que cuando llegues a casa, nuestro departamento entero va a estar lleno de juguetes y cositas tuyas, así que creo que eso de lo «masculino» se puede ir muy al tacho, porque tú vas a ser la flor más importante de nuestro hogar. Por ahora quiero mostrarte cómo se ve una parte de tu futuro hogar en un día con flores.

La verdad es que mami ha hecho un trabajo lindo a la hora de decorar y escoger los muebles de nuestro depa. Yo tampoco no le dejé mucha opción porque cuando le pedí que se case conmigo, lo hice habiendo conseguido ya nuestro primer departamento, y habiendo comprado ya una buena cantidad de muebles… pero fui lo suficientemente sensato como para dejarle a mamá todos los «detallitos». Porque ella es una capa, y bueno, aquí entre tú y yo, a mi me va a gustar cualquier cosa que ella haga. Como seguramente me va a encantar todo lo que hagas tú.

Pero lo importante aquí es que este fin de semana pensaba empezar a decorar tu cuarto. Compré todo lo que necesitaba para pintarlo por primera vez, y escogí un matizado llamado «Cocoa Cream» para la pared de tu dormitorio. Verás que te va a gustar mucho lo que voy a hacer con él. Sé que no soy un decorador de interiores, pero te prometo que he estudiado muchísimas fotos y tengo una idea clara de lo que quiero. Finalmente, haga lo que haga, tómalo como algo hecho con amor (poniendo el parche por si no sale taaan lindo). Lo importante es que papá y mamá quieren hacer esto con sus propias manos. Estoy seguro que cambiaremos la decoración muy a menudo, al menos eso dicen nuestros amigos, y más aún si anticipamos que tus pequeñas manitas usarán las paredes de lienzo para expresar tu creatividad (o ganas simples de rayar las cosas…).

Tengo que contarte también que una amable hada madrina (Yael nuevamente) si no me equivoco te envió otro regalito. Un par de cintas para la cabecita y un gorrito de lo más simpático.

Qué bebé tan rica vas a ser! Yo estoy seguro que me voy a morir por ti, pero no me cabe duda de que serás una bebé preciosa, y de lo más engreída, particularmente con la ropa. Ahora entiendo y veo con otros ojos todos los juegos de las niñas y sus muñecas. Llegó la adultez y ahora jugaré yo con la mía. Es genial!

 

Y hablando de gorritas, tengo que comentarte que nuestra selección está haciéndola linda en la Eurocopa! Hemos pasado ya a la semifinal, y tanto tu abuelo como yo estamos súper emocionados. Este jueves jugamos contra Italia y si ganamos, vamos a la final! Esa es una ventaja mi preciosa bebé, de tener también la nacionalidad alemana: tu selección de fútbol te dará alegrías. Yo sé que amamos el Perú, pero lamentablemente por ese lado, todavía no pasa mucho. Espero que cuando seas grande veas una selección peruana más chévere que la actual. Ya estoy acumulando todos los documentos necesarios para tramitar tu nacionalidad apenas nazcas, así que quédate tranquila, papá se encargará de todo por ese lado mein Schatz.

El domingo terminamos agotados, y como papá ha seguido súper bien su dieta (ya va bajando más de 3 kilos), nos tomamos la libertad de ir a tomar un buen desayuno buffet.

No, no es lo que crees, no vamos a rebotar con esta dieta. Estamos siendo muy ordenados, y la verdad es que romperla los días domingos forma parte del esquema que hace que el metabolismo se reactive el día lunes al volver a hacer la dieta. Además es entretenido porque papá tiene la oportunidad de planificar su domingo en base a todas las cositas ricas. Luego fuimos a visitar una feria para bebés en miraflores donde recorrimos los 40 mil stands, en donde amables señoritas nos llenaron de brochures y de consejos. Fue una experiencia interesante, y la verdad agotadora, en el sentido en que hay demasiadas cosas para bebés… Mi amor, yo quisiera que lo tengas todo, pero la verdad es que tendrás todo lo que realmente necesitas. Mamá y yo estamos haciendo un trabajo de investigación exhaustivo para que no te falte nada, pero para que no te sobren cosas, porque la verdad es que hay demasiadas cosas lindas, y tenemos el gran temor de comprar y que nunca uses algunas cosas. Estoy seguro que ese temor me volverá cuando llegues a la adolescencia, jaja, pero al menos ahí tienes a tu madre, que yo dejaré de meterme en la ropa que uses, y pasaré a meterme en la ropa que dejas de usar para cubrir todo tu cuerpo! (Es una broma, mamá me mata si me meto).

Ay hermosa, qué días! Como puedes ver, no hemos estado flojeando, la verdad es que han sido unos días algo largos, que sólo se harán cortos cuando tenga la suerte de esperar que el día vuele para llegar a casa a apachurrarte y morderte las patitas. Soy tan feliz cada día con el simple hecho de pensar en que ya vendrás a acompañarnos… y me ocupo tanto de tratar de que vengas a un mundo lleno de colores, lleno de alegría, donde puedas ser la hija más amada del universo… pero la verdad, y aunque suene a un cliché, sólo quiero que llegues sana, y seas una bebé feliz.

Te amo pequeña pulga.

Papá.

 

 

With a little help from my friends

Vale, pronto aprenderás que tu papá lo sabe todo.

No es cierto hija, es una broma… pero seamos objetivos, sería muy aburrido que papá lo supiera todo no? Si así fuera, durante tu adolescencia no tendrías razones ni argumentos para darme la contra! (Y créeme, lo harás… oh gran dolor de mi corazón, lo harás y saldrás con ese muchacho desgarbado con cara de niño grande que lo único que querrá será… mejor me detengo porque me da cosa pensarlo…)

La cosa es que ni mamá ni papá en este momento saben mucho sobre lo que significa ser papás. Pero eso no nos preocupa mucho, porque tenemos un gran equipo de especialistas (hermanos, tíos, primos, abuelos, amigos, conocidos, etc) que nos ayudarán con correcciones y detalles técnicos, y la verdad es que lo fundamental lo tenemos clarísimo. Además a nivel teórico, estamos bastante cubiertos porque tanto mamá como papá son unos chancones.

Sin embargo, es esta misma chanconería la que nos genera algunas dudas, en parte producto de la emoción de ser papás por primera vez, en parte por la publicidad detrás de todo lo que sea «para bebés». Porque queremos naturalmente que tengas todo lo que necesitarás en los primeros añitos de tu vida, pero también empezamos a escuchar cosas que la verdad, tienen mucha lógica. Por ejemplo: El asiento para automóvil para recién nacidos: ¿Es necesario? Claro, hemos visto unos con forros en animal print que se ven espectaculares y sobre los cuales te tomaríamos un millón de fotos donde seguramente parecerías Kate Moss versión neonatal… pero, realmente es necesario gastar en algo así? Cuántas veces te subiremos al carro cuando seas pequeñita, y cuánto tiempo te será útil un asiento de ese tipo? Particularmente lo pienso porque peleo con la idea de soltarte y que alguien te aparte de mis brazos por los primeros… 6 meses… 🙂 así que, ¿no podría ser yo tu asiento para carros?

Otro ejemplo es el coche. Y déjame decirte que hay coches, y coches. Hemos visto unos que te mueres, enana loca! Y unos por los que hasta papá se muere! Mira este:

No me digas que no es una locura, porque de que ese coche debe ser loquísimo, lo debe ser. Sin embargo ayer una amiga mía me decía que todos esos coches complicadísimos y grandotes eran un tedio para los papás al final del día. Que estaban diseñados para ciudades europeas o norteamericanas donde la gente tiene el (buen) hábito de salir a caminar y pasear. Y que realmente Lima no es una ciudad para eso, que examine mis hábitos y vería que se trataría de : Sacar al bebe del depa, meterlo al auto, sacarlo del auto, meterlo a la casa de alguien más, insertar al bebe en un pack-n-play, remover bebé del pack-n-play, sacarlo de la casa de alguien más, meterlo al auto, sacarlo del auto, devolverlo al depa.

Y el cochecito lindo que parece sacado de una escena de película, dónde queda? En su caso, ella me dijo que quedó en su casa. Que además era tan difícil para ella sola maniobrarlo, que entró a Wong, se compró un carrito de bastón baratito, y con eso eran felices ella, su bebé, y su esposo.

Así que papá tiene que darte una lección que espero aprendas rápido: Las ganas de hacer las cosas bien, pueden llevarnos a tomar decisiones apresuradas que afectan no sólo el resultado final, pero que afectan también la posibilidad de tomar otras decisiones en el futuro. Y con esto, me refiero al uso del dinero. Mamá y papá trabajan duro para darte la mejor vida que puedan, y por lo mismo, buscan obtener lo que mis clientes llaman «best value for money».  Por esta razón debemos decidir, ¿queremos el cochecito que se para solito, se sincroniza con el iPhone de Papá (babeando… lo digo…), tiene pantalla LCD y luces LED? O queremos que tengas más politos, más baberos, más ropa? ¿Cuánta ropa es la que necesita un bebé en cada etapa de su crecimiento? ¡Hay tanto que desconocemos! ¡Y los catálogos nos abruman mi amor! ¡Nos abruman!

Así que pequeña, hoy tengo que apelar a la bondad y sabiduría de nuestros amigos, los lectores de este blog. Porque si bien te comenté que tenemos un team de expertos, tienes que saber que dos cabezas piensan mejor que una, y que cien cabezas definitivamente van a pensar mejor que dos o tres. Y tengo que apelar a ellos, para pedirles que por favor nos dejen un comentario en base a su experiencia, ayudándonos a determinar qué clase de cosas deberíamos comprar de todas maneras, qué cosas deberíamos evitar – por más tecnológicas y luminosas que sean…- y qué cosas son recomendables pero no imprescindibles.

Porque cuando se trata de tu vida y tu bienestar mi amor, ningún comercial, ninguna gráfica, video o foto me va a convencer. Sólo voy a escuchar el consejo de otro papá o mamá que con el mismo amor que tengo yo por ti, ya hizo el trabajo de comprarle cosas a su propio hijo o hija, y ya experimentó si algo sirve o no.

Espero que no te enojes porque no te compré el coche con luces y demás chiches… créeme, me duele más a mi que a ti.

Papá.

Tu corazón

¿Sabías que cuando era niño contaba los días para mi cumpleaños, para navidad, las vacaciones, y todas las fechas importantes en las que inevitablemente recibiría un regalo?

Dejé de contar los días, hasta que llegó la fecha de mi matrimonio con mamá. Y fue una cuenta dulce, corta y tranquila, que me llenaba de alegría con cada día que transcurría. La verdad es que tu mamá fue una trome y organizó uno de los matrimonios más bellos en tiempo récord.

Fuera de esa excepción, por años dejé de contar los días. Dejé de contar los días para mi cumpleaños, porque seguramente caía en día de semana y había que trabajar. Dejé de contar los días para navidad o año nuevo, porque seguramente no habría fin de semana largo, y porque el dolor de las tarjetas de crédito post-fiestas suele hacer que olvides  contar los días (especialmente para que llegue el balance de la tarjeta a fin de mes).

Pero nuevamente me encuentro contando los días. Contándolos, y aprendiendo. Y para no olvidarme de contar un sólo día, tengo una aplicación especial que me ayuda a hacerlo. Se llama «What to expect when you’re expecting» y se basa en un libro que mami y yo leemos para estar siempre al día sobre lo que está pasando contigo mientras vives en la panza de mamá.

Según What to Expect tienes hoy, 2 de Junio del 2012, 24 semanas y 5 días. Faltan 15 semanas y 2 días para la fecha en la que estima la doctora, llegarás a nuestra vida: 18 de setiembre.

 

Y más allá de hablar sobre la aplicación, quería contarte que hoy recibí un tip especial.

Normalmente todos los tips van para mami, pues es ella la que está sintiendo todo el alboroto que estás causando en su pancita! Pero a veces Papá se pone algo celoso y quiere que le escriban cosas a él también. El tema de hoy, fueron tus latidos.

Así, recordé hoy la primera vez que escuché tus latidos hace unos meses. Aún no tenías pies. No tenías manos o nariz,  mucho menos sabíamos si ibas a ser un nene o una nena. Pero tenías corazón. Y ese corazón latía con fuerza, WOOM WOOM WOOM en el ultrasonido. Woom woom woom en mi pecho. Woom woom woom en las lágrimas en los ojos de tu madre.

Ese corazón tuyo hizo que el nuestro saltara de alegría, terror, pánico y nuevamente alegría. No te olvides nunca hija, que antes de tener manos, pies, nariz o pompis, tenías corazón. No tengo idea de cuántas cosas podré enseñarte en este mundo, pero una de ellas, es que de nada servirá el cerebro más potente que podamos tener, si no tenemos un buen corazón.

Cuando escuché tu corazón por primera vez te veías así!

Valentina Muck: 7 semanas

Ahora te dejo, iré a escuchar tu corazón en la pancita de tu mami.

Papá.

Tu madre

Buenas noticias enana, tienes una mamá preciosa!

Tengo que confesarte que uno de los momentos del día más ricos es cuando me siento a revisar las fotografías que tengo en el celular (sabe Dios qué clase de celulares se usarán cuando llegues a leer esto!), y la verdad es que tranquilamente podría hacer un resumen de mis días sólo con las fotos. Y es uno de los momentos más ricos porque inevitablemente me arrancan más de una sonrisa.

Y es que verás, uno de mis hábitos es capturar fotográficamente a tu mamá de distintas formas, estando ella despierta, o no, y siendo consciente de la foto… o no.

Por eso esta vez te dejo con algunas fotos de tu mamá, porque sabe Dios cómo irás a conocerla tú, pero quiero que la conozcas un poco como la conozco yo, especialmente durante el embarazo. Casi todas las fotos que verás a continuación son del 2012,  así que en casi todas ellas se encontraba contigo en la panza, en diferentes estadíos! Las únicas que no lo son son las de nuestro matrimonio. Quería que veas un poco lo guapa que estuvo tu mami ese día.

Estoy seguro que te va a encantar tu mami tanto como me encanta a mi.

(Me mató de risa llamarte enana).

Papá.