La vida de acuerdo a mis fotos III

Buenos días pequeña karamanduka de anís. Es tan lindo empezar el día escribiéndote. Estamos pasando unos días un poco tensos pensando en tu llegada, además del trabajo, así que pensar en ti, y solamente en ti me permite respirar, relajarme, sentir que estoy en casa. Quería contarte que luego de revisar tus cosas como 30 veces, descubrimos que habíamos cometido algunos errores, como que teníamos biberones de 4 onzas pero no los complementos de los mismos… o que tenías ropita para la “parte de arriba” pero que te faltaban pantaloncitos. Creo que eso pasa cuando uno compra con más entusiasmo que otra cosa (y créeme, en relación a la ropa, quizá nos emocionamos más de lo normal).

Lo bueno es que tus tíos Huguito y Carlos nos han hecho un enorme favor. Tu tío Carlos recibió en casa algunas compritas de último minuto, y tu tío Huguito las va a traer. Entre ellas tu silla de comer, cosa que no necesitarás hasta dentro de 6 meses aproximadamente, pero que aprovechamos para comprar por el excelente precio. No menosprecies el favorazo de tu tío Hugo, que realmente la cajita de la silla es algo voluminosa, así que está sacrificando bastante espacio para darte el gusto. Le vas a deber muchos abrazos, besos y agarrones de la barba. ¡Quedas avisada!

La semana pasada fuimos a almorzar a casa de tu abuela (la mami de tu mami) con mi mami y mi hermano (tu padrino) y él llevó un postre. Cuando fue a comprarlo le preguntaron si es que llevaría una dedicatoria. No se le ocurrió mejor idea que dedicártelo a ti. Nos divertimos todos mucho hablando sobre ti, compartiendo nuestras ideas sobre como serás, y sobre todo compartiendo el entusiasmo por tu llegada. ¿Será que vienes en estos días? ¿Cuánto nos harás esperar? Quedan 5 días incluyendo el día de hoy para que  se cumpla “la fecha” de tu llegada. ¿Antes? ¿El mismo día? ¿Después? Sea como sea pequeña, estamos todos atentos a cualquier gritito de mamá, y los demás están atentos a mi llamada telefónica. Nuestros amigos aquí, seguramente están atentos a tu primera foto!

¿Te cuento mi última travesura? Recuerdas que te mostré una foto de la señal de baby on  board que puse en el carro? Ya pues… hice otra cosita. Algunos lo llamarán huachafada, pero a mi me divierte tanto! No tienes idea. Y yo sé que todavía no naces, pero estás tan presente en nuestras vidas que no podía esperar a ponerte en vista pública. Me divierte tanto que ahora seamos tres, y que seamos toda una pequeña familia que empieza a caminar de la mano por la vida. ¿Increíble, no?

¿Sabías que en casa no se come? Es decir, actualmente no comemos como uno tiene en mente que se debe comer. Sentados en la mesa, todos juntos, con tenedor y cuchillo, educadamente, compartiendo y conversando. El otro día caí en la cuenta que en el secador de la cocina, no habían ni platos, y casi nunca un tenedor o un cuchillo. Lo que siempre hay son bowls y cucharas. En casa pues, no se come. Se cucharea. ¿Por qué? Porque casi nunca almorzamos en casa, mamá desayuna cereales, y papá cena cremitas… porque cuando hay algo de comer, seguramente está en un tupper, y cuando mami ratonamente lo abre, le mete cuchara. Pero todo eso va a cambiar pequeña. Porque empezaremos a desayunar en familia, a almorzar juntos siempre que podamos, y a tomar lonche, o cenar juntos. Porque para papá no va a haber nada más rico que tener a sus dos chicas al frente, y conversar con ellas.

¿Sabías que mami es una trome? Porque si bien su panzota la tiene cada día más cansada, está llevando estos días con el mejor humor del mundo, y como me han dicho ya, si no fuera por la panzota, su ánimo no revela a una mujer en sus 40 semanas. Pero oh sí, ten por seguro que está cansada. Porque de noche, mami se mete a la camita, con necesidad de masajes, y con mucho, mucho sueño. Pero es una trome. No sabes lo feliz que me hace verla tan animada, tan contenta, esperándote con tanto cariño. Y como tal, quería asegurarme que ella lo sepa, así que te compré este entericito. Lindo, no?

Así que habiendo llegado a las 40 semanas, y habiéndose cuidado tanto, decidimos darle rienda suelta a algunos antojos el otro día. Porque finalmente, se lo merece. Y como me dijo alguna linda lectora, ya es momento de que se relaje, de que descanse, de que disfrute. Así que durante el fin de semana, decidimos tragar. Y tragar bocaditos de cumpleaños. Felicidad total y absoluta acompañada de una película y cama. Cuando vengas y seas un poquito más grandecita lo hacemos juntos, ya?

Ayer puse música clásica en la panza de mami… y no puedo dejar de imaginarte aprendiendo a tocar violín, o piano. ¿Sabías que yo aprendí tocar violín a los 6 años? La verdad es que dejé los estudios muy pronto, y ya no recuerdo absolutamente nada, pero te aseguro que me encantaría poder tocar el violín hoy por hoy.

¿Será que tú logras lo que yo no logré? ¿Será que no te interesa en absoluto? Ya lo iremos averiguando. Lo importante es que lo haremos juntos. Los 3.

I love you, petit-pan con nutella. Love you. Ven, ya?

Papá.

Casi listos para ti

Mi pequeño champiñón silvestre! Papá está en casa, feliz de apachurrar la panza de mamá y de saber que tiene una hija tan obediente! Tan considerada con papá! Estoy tan contento de haber llegado a casa y que me hayas esperado pequeña nariz de tulipán holandés. No sabes lo preocupado y angustiado que estuve durante todo el fin de semana. Pero lo logramos, bebé, lo logramos.

Papá viajó a Miami el día viernes a mediodía con el tío Fernando. Tuve la suerte de hacerlo acompañado, así que no me aburrí mucho durante el vuelo. Llegamos al aeropuerto como 5 horas antes, y nos pusimos a trabajar hasta que tuvimos que abordar, para no dejar muchos pendientes al aire a nivel de trabajo. El avión salió a tiempo y papá, con sus dos maletas (y un carry-on dentro de una de ellas) llegó a casa de tía Monika en Miami sin mayores problemas.

El siguiente reto fue abrir todas las cajas con tus cosas que ya estaban acumuladas su casa. Revisar que haya llegado todo, y que todo haya llegado bien. Tuvimos suerte y el 99% de las cosas estaba ahí, así que luego de deshacernos de tanta caja, empecé a empacar la mayoría de las cosas para revisar cuanto espacio quedaría para algunas compras eventuales.

El siguiente paso fue precisamente salir de compras para buscar esas cositas lindas que no suelen conseguirse en Lima, sólo para asegurarnos que tengas alguna que otra cosita para toda ocasión. Demás está decir que ya tienes disfraz de Halloween, gorrito de navidad y demás tonterías que se le antojaron a papá y que ya verás poco a poco. Te juro que no tenía idea de lo divertido que sería pasar horas entre ropa de bebé. Es lo máximo! Me he muerto de risa solito en mitad de todas las tiendas a las que he entrado imaginándote con cada modelito. La verdad es que esto de la paternidad es un gran juego de muñecas. (Al menos por ahora!).

Finalmente pude empacar todo, pesar cada maleta para poder distribuir bien las cosas, y dedicarme a pensar en algún regalito secreto para mamá, ya que en unos días es nuestro aniversario, y aunque últimamente me haya dedicado a engreír a su panza, pues también me toca engreírla a toda ella. Después de todo es tu mami, y se lo merece sólo por serlo!

El viaje de regreso fue una pequeña pesadilla. Las 2 cajas, 2 maletas, carry-on, messenger bag y mochila no entraban en el auto de tu tía Monika, así que tuve que ir al aeropuerto en una camioneta. Precisamente por el gran volumen de cosas, Papá se moría de miedo de que no le permitan subir tantos bultos al avión, ya que si bien era consciente de que pagaría sobrepeso, cuando se trata de un exceso de bultos, a veces te limitan en base a la disponibilidad del avión. Por esta razón, papá decidió ser el primero en embarcar las maletas.

Llegué al aeropuerto 5 horas antes del vuelo, y tuve mucha suerte pues normalmente no permiten que nadie registre equipaje con tanta anticipación. Sin embargo un buen caballero de LAN me dió el visto bueno, y ante la sorpresa de varios otros empleados de la aerolínea, pude pasar y registrar el equipaje. La amable señorita del counter me miró sospechosamente mientras subía cada uno de los bultos a la balanza, y tras preguntarme sobre si era consciente que pagaría sobrepeso, me preguntó sobre la carga que llevaba. Le conté que era todo para ti, para Valentina. Sonrió tanto, que aproveché para contarle todo sobre ti. Y fue tan amable, que sólo me cobró el 50% de lo que hubiera costado un bulto extra. ¡Fue genial! Con tanta suerte ahí, papá pasó al gate, donde aprovechó para comprarle un par de revistas a mamá, y esperó su vuelo tranquilote.

Llegar a Lima no fue tan sencillo como salir de Miami. El hecho de haber sido el primero en registrar el equipaje hizo que fuera prácticamente el último en recoger las maletas. Y si bien podía maniobrar bien tantos bultos en Miami, gracias a unos coches especiales, en Lima no tuve esa suerte. Los coches para maletas no me hicieron la vida muy sencilla, pero con algo de esfuerzo pude acercarme a la cola de Aduanas para presionar el bendito botón y ver si podía pasar libremente o pasaría una inspección. Tomando en cuenta que traía bastante equipaje extra, y que el mismo se encontraba lleno de cosas nuevas, la verdad es que sudé frío por un momento. Para mi mala suerte, me tocó la luz roja, y tuve que explicarles a los madrugadores amigos de Aduanas lo importante que eras para mi, como para viajar a traer tanto cachivache. Felizmente lo comprendieron y no le hicieron a papá pasar por más problemas que abrir y cerrar cada una de las maletas y cajas. Con esto hecho, pude salir y embarcarme en la camioneta de Taxi  que mamá había coordinado para mi.

Tras huir del tráfico de mañana, papá llegó sano, salvo y agotado a las 6:40am a casa. Subí las cajas, me di un duchazo y esperé a mamá quien llegó a apachurrarme a las 7 en punto. No sabes lo rico que fue poder apachurrar a mamá, apachurrar su panza y saber que todo había pasado, que todo había valido la pena y que ya estaba en casa, donde tenía que estar, abrazando a mis dos chicas.

Al fin en casa pude empezar a desarmar las cajas, armar el coche (fue una pequeña locura al principio, pero luego le agarramos el truco), darle a mamá un regalito, y poder asegurarme que todo llegó bien. De paso mostrarle a mami el cerro de ropa que tienes, para que puedan organizarla, lavarla y empezar a guardarla como corresponde. Y es que como me decían en Miami: “Si  Valentina se parece a su mami, pues no llegará al mundo hasta que tenga algo que ponerse!”. Y tenían razón.

Hoy, ya más descansado llegué a casa luego de haber ido a la oficina y me encontré con esta imagen en la lavandería:

Te das cuenta que ya, ahoras sí… sólo nos queda esperarte? Literalmente ya no podemos hacer más que sentarnos, y mirar la panza de mamá. Tomados de la mano, esperando que decidas llegar. Pero hazlo con calma, pequeño conejito volador, hazlo despacio. Hazlo cuando quieras. Papá y mamá están aquí. Esperándote. Como lo venimos haciendo desde hace ya 38 semanas y media.

Love you, enana saltarina.

Papá.

La vida de acuerdo a mis fotos

Hola hermosa, sé que han pasado unos días desde que te escribí. A veces es difícil ser constante porque aunque uno muera de ganas de contarte cosas nuevas, la vida te come vivo durante el día… y llegas a casa cansado, donde lo único que quieres es que te hagan piojito y apaguen la tele luego de que caigas rendido. Esa es una de las razones por las que hago ejercicio ahora, porque muero de ganas de llegar a casa con toda la energía del mundo para poder muy pronto jugar contigo.

Hace un tiempo vi un blog que me mostró mamá de una mami que escribía sobre su embarazo, su vida y todo lo que la rodeaba y me pareció mostro que tenía una serie de posts llamados “Life according to my iPhone”. (Los/las amigas que nos leen pueden revisar el blog aquí).

La cosa es que me pareció espectacular esa forma de resumir los últimos acontecimientos de mi vida, porque es algo que hago hace mucho: sentarme en momentos de ocio a revisar las últimas fotos y sonreír pensando en lo divertido de cada escena, o meditando sobre cada una de ellas. Así que he decidido hacerte un resumen de los últimos días en base a las últimas fotos que tengo en el celular. La cosa va así:

El día viernes de la semana antepasada me separé de mamá y de su panza (tu hogar temporal) para viajar a Trujillo a dar una charla en un Seminario de Marketing para una conocida universidad. Fue como siempre una experiencia genial, porque sabes que a papá le encanta interactuar con la gente, de manera que mis charlas a veces bordean con el stand-up comedy. Espero que la gracia no haya opacado el contenido de la misma, y que todos se hayan divertido y aprendido durante el evento. De lo contrario sólo me volverán a llamar para hacer monólogos. En la foto, les pedí a todos iniciando la charla de manera “experimental” que levanten el brazo izquierdo. Lo hicieron. Saqué el celular del bolsillo y les tomé una foto. Luego les expliqué que la usaría para decir que todos tuvieron muchas preguntas, felizmente se rieron. Fue muy entretenido.

El día viernes de la semana pasada fui invitado a dar una clase en la Universidad Pacífico, otra experiencia entretenida, porque a diferencia de los varios cientos de personas de la charla anterior, me enfrenté a un grupo de unos 15-20 alumnos, y en lugar de  ser una charla, se convirtió en una conversación. Durante la clase no pude dejar de notar el comportamiento de varias de las alumnas, y hasta cierto punto pensé en cómo serías tú en el colegio, en las clases en general. Al final de la clase se me acercaron algunas alumnas y me pidieron mi opinión sobre algunos de sus trabajos. Fue en ese momento en que supe que amaré ayudarte a hacer las tareas. Yo te prometo ayudarte en todo lo que pueda. No lo dudes nunca, siempre estaré ahí para ti, y prometo hacer tiempo para ayudarte a resolver todas las dudas que puedas tener.

El jueves de la semana pasada fuimos a ver a tu doctora, para asegurarnos que todo siempre anda súper bien contigo. No pude más que reírme al ver a tanta mami embarazada con cara de agotamiento, y ver a tu mami en tacos, súper activa dando vueltas por todos lados. Y es que tu mami tiene una energía! Naturalmente termina el día agotada y pidiéndole a papá que le haga masajes en la espalda (ya pesas más de un 1kg preciosa!).  Pero es sin duda alguna, una miembro honorario de “embarazada y entaconada”. No me preguntes qué es eso hija… es un programa que mamá le mete entre los ojos a papá cada vez que enciendo el televisor. Lógicamente mami no anda todo el día en tacos, pero sí sale churra cada vez que puede. Yo admiro la energía y el buen ánimo que está teniendo a lo largo de todo el embarazo. Es una estrella, y este mes se portó súper bien, la doctora le dijo que estaba todo avanzando genial y que tú andas en las mejores condiciones. Un éxito!

Este sábado fui a comprar flores a casa. Un fotógrafo iba a visitar nuestro depa para hacerle unas fotos a mamá así que aproveché la oportunidad para ir de compras rapidito y ordenar un poco la casa. La verdad es que si bien puede no sonar muy “masculino” de mi parte, amo las flores. Y las amo porque le dan a nuestro hogar un toque de alegría y de vida que simplemente no tiene cuando no están. Y yo sé que cuando llegues a casa, nuestro departamento entero va a estar lleno de juguetes y cositas tuyas, así que creo que eso de lo “masculino” se puede ir muy al tacho, porque tú vas a ser la flor más importante de nuestro hogar. Por ahora quiero mostrarte cómo se ve una parte de tu futuro hogar en un día con flores.

La verdad es que mami ha hecho un trabajo lindo a la hora de decorar y escoger los muebles de nuestro depa. Yo tampoco no le dejé mucha opción porque cuando le pedí que se case conmigo, lo hice habiendo conseguido ya nuestro primer departamento, y habiendo comprado ya una buena cantidad de muebles… pero fui lo suficientemente sensato como para dejarle a mamá todos los “detallitos”. Porque ella es una capa, y bueno, aquí entre tú y yo, a mi me va a gustar cualquier cosa que ella haga. Como seguramente me va a encantar todo lo que hagas tú.

Pero lo importante aquí es que este fin de semana pensaba empezar a decorar tu cuarto. Compré todo lo que necesitaba para pintarlo por primera vez, y escogí un matizado llamado “Cocoa Cream” para la pared de tu dormitorio. Verás que te va a gustar mucho lo que voy a hacer con él. Sé que no soy un decorador de interiores, pero te prometo que he estudiado muchísimas fotos y tengo una idea clara de lo que quiero. Finalmente, haga lo que haga, tómalo como algo hecho con amor (poniendo el parche por si no sale taaan lindo). Lo importante es que papá y mamá quieren hacer esto con sus propias manos. Estoy seguro que cambiaremos la decoración muy a menudo, al menos eso dicen nuestros amigos, y más aún si anticipamos que tus pequeñas manitas usarán las paredes de lienzo para expresar tu creatividad (o ganas simples de rayar las cosas…).

Tengo que contarte también que una amable hada madrina (Yael nuevamente) si no me equivoco te envió otro regalito. Un par de cintas para la cabecita y un gorrito de lo más simpático.

Qué bebé tan rica vas a ser! Yo estoy seguro que me voy a morir por ti, pero no me cabe duda de que serás una bebé preciosa, y de lo más engreída, particularmente con la ropa. Ahora entiendo y veo con otros ojos todos los juegos de las niñas y sus muñecas. Llegó la adultez y ahora jugaré yo con la mía. Es genial!

 

Y hablando de gorritas, tengo que comentarte que nuestra selección está haciéndola linda en la Eurocopa! Hemos pasado ya a la semifinal, y tanto tu abuelo como yo estamos súper emocionados. Este jueves jugamos contra Italia y si ganamos, vamos a la final! Esa es una ventaja mi preciosa bebé, de tener también la nacionalidad alemana: tu selección de fútbol te dará alegrías. Yo sé que amamos el Perú, pero lamentablemente por ese lado, todavía no pasa mucho. Espero que cuando seas grande veas una selección peruana más chévere que la actual. Ya estoy acumulando todos los documentos necesarios para tramitar tu nacionalidad apenas nazcas, así que quédate tranquila, papá se encargará de todo por ese lado mein Schatz.

El domingo terminamos agotados, y como papá ha seguido súper bien su dieta (ya va bajando más de 3 kilos), nos tomamos la libertad de ir a tomar un buen desayuno buffet.

No, no es lo que crees, no vamos a rebotar con esta dieta. Estamos siendo muy ordenados, y la verdad es que romperla los días domingos forma parte del esquema que hace que el metabolismo se reactive el día lunes al volver a hacer la dieta. Además es entretenido porque papá tiene la oportunidad de planificar su domingo en base a todas las cositas ricas. Luego fuimos a visitar una feria para bebés en miraflores donde recorrimos los 40 mil stands, en donde amables señoritas nos llenaron de brochures y de consejos. Fue una experiencia interesante, y la verdad agotadora, en el sentido en que hay demasiadas cosas para bebés… Mi amor, yo quisiera que lo tengas todo, pero la verdad es que tendrás todo lo que realmente necesitas. Mamá y yo estamos haciendo un trabajo de investigación exhaustivo para que no te falte nada, pero para que no te sobren cosas, porque la verdad es que hay demasiadas cosas lindas, y tenemos el gran temor de comprar y que nunca uses algunas cosas. Estoy seguro que ese temor me volverá cuando llegues a la adolescencia, jaja, pero al menos ahí tienes a tu madre, que yo dejaré de meterme en la ropa que uses, y pasaré a meterme en la ropa que dejas de usar para cubrir todo tu cuerpo! (Es una broma, mamá me mata si me meto).

Ay hermosa, qué días! Como puedes ver, no hemos estado flojeando, la verdad es que han sido unos días algo largos, que sólo se harán cortos cuando tenga la suerte de esperar que el día vuele para llegar a casa a apachurrarte y morderte las patitas. Soy tan feliz cada día con el simple hecho de pensar en que ya vendrás a acompañarnos… y me ocupo tanto de tratar de que vengas a un mundo lleno de colores, lleno de alegría, donde puedas ser la hija más amada del universo… pero la verdad, y aunque suene a un cliché, sólo quiero que llegues sana, y seas una bebé feliz.

Te amo pequeña pulga.

Papá.

 

 

With a little help from my friends

Vale, pronto aprenderás que tu papá lo sabe todo.

No es cierto hija, es una broma… pero seamos objetivos, sería muy aburrido que papá lo supiera todo no? Si así fuera, durante tu adolescencia no tendrías razones ni argumentos para darme la contra! (Y créeme, lo harás… oh gran dolor de mi corazón, lo harás y saldrás con ese muchacho desgarbado con cara de niño grande que lo único que querrá será… mejor me detengo porque me da cosa pensarlo…)

La cosa es que ni mamá ni papá en este momento saben mucho sobre lo que significa ser papás. Pero eso no nos preocupa mucho, porque tenemos un gran equipo de especialistas (hermanos, tíos, primos, abuelos, amigos, conocidos, etc) que nos ayudarán con correcciones y detalles técnicos, y la verdad es que lo fundamental lo tenemos clarísimo. Además a nivel teórico, estamos bastante cubiertos porque tanto mamá como papá son unos chancones.

Sin embargo, es esta misma chanconería la que nos genera algunas dudas, en parte producto de la emoción de ser papás por primera vez, en parte por la publicidad detrás de todo lo que sea “para bebés”. Porque queremos naturalmente que tengas todo lo que necesitarás en los primeros añitos de tu vida, pero también empezamos a escuchar cosas que la verdad, tienen mucha lógica. Por ejemplo: El asiento para automóvil para recién nacidos: ¿Es necesario? Claro, hemos visto unos con forros en animal print que se ven espectaculares y sobre los cuales te tomaríamos un millón de fotos donde seguramente parecerías Kate Moss versión neonatal… pero, realmente es necesario gastar en algo así? Cuántas veces te subiremos al carro cuando seas pequeñita, y cuánto tiempo te será útil un asiento de ese tipo? Particularmente lo pienso porque peleo con la idea de soltarte y que alguien te aparte de mis brazos por los primeros… 6 meses… 🙂 así que, ¿no podría ser yo tu asiento para carros?

Otro ejemplo es el coche. Y déjame decirte que hay coches, y coches. Hemos visto unos que te mueres, enana loca! Y unos por los que hasta papá se muere! Mira este:

No me digas que no es una locura, porque de que ese coche debe ser loquísimo, lo debe ser. Sin embargo ayer una amiga mía me decía que todos esos coches complicadísimos y grandotes eran un tedio para los papás al final del día. Que estaban diseñados para ciudades europeas o norteamericanas donde la gente tiene el (buen) hábito de salir a caminar y pasear. Y que realmente Lima no es una ciudad para eso, que examine mis hábitos y vería que se trataría de : Sacar al bebe del depa, meterlo al auto, sacarlo del auto, meterlo a la casa de alguien más, insertar al bebe en un pack-n-play, remover bebé del pack-n-play, sacarlo de la casa de alguien más, meterlo al auto, sacarlo del auto, devolverlo al depa.

Y el cochecito lindo que parece sacado de una escena de película, dónde queda? En su caso, ella me dijo que quedó en su casa. Que además era tan difícil para ella sola maniobrarlo, que entró a Wong, se compró un carrito de bastón baratito, y con eso eran felices ella, su bebé, y su esposo.

Así que papá tiene que darte una lección que espero aprendas rápido: Las ganas de hacer las cosas bien, pueden llevarnos a tomar decisiones apresuradas que afectan no sólo el resultado final, pero que afectan también la posibilidad de tomar otras decisiones en el futuro. Y con esto, me refiero al uso del dinero. Mamá y papá trabajan duro para darte la mejor vida que puedan, y por lo mismo, buscan obtener lo que mis clientes llaman “best value for money”.  Por esta razón debemos decidir, ¿queremos el cochecito que se para solito, se sincroniza con el iPhone de Papá (babeando… lo digo…), tiene pantalla LCD y luces LED? O queremos que tengas más politos, más baberos, más ropa? ¿Cuánta ropa es la que necesita un bebé en cada etapa de su crecimiento? ¡Hay tanto que desconocemos! ¡Y los catálogos nos abruman mi amor! ¡Nos abruman!

Así que pequeña, hoy tengo que apelar a la bondad y sabiduría de nuestros amigos, los lectores de este blog. Porque si bien te comenté que tenemos un team de expertos, tienes que saber que dos cabezas piensan mejor que una, y que cien cabezas definitivamente van a pensar mejor que dos o tres. Y tengo que apelar a ellos, para pedirles que por favor nos dejen un comentario en base a su experiencia, ayudándonos a determinar qué clase de cosas deberíamos comprar de todas maneras, qué cosas deberíamos evitar – por más tecnológicas y luminosas que sean…- y qué cosas son recomendables pero no imprescindibles.

Porque cuando se trata de tu vida y tu bienestar mi amor, ningún comercial, ninguna gráfica, video o foto me va a convencer. Sólo voy a escuchar el consejo de otro papá o mamá que con el mismo amor que tengo yo por ti, ya hizo el trabajo de comprarle cosas a su propio hijo o hija, y ya experimentó si algo sirve o no.

Espero que no te enojes porque no te compré el coche con luces y demás chiches… créeme, me duele más a mi que a ti.

Papá.