Al agua pato!

Se viene el verano, pequeña chanchis voladora! Los días son cada vez más soleados, y la inevitable pregunta que venimos haciéndonos con mamá, es que siendo tú tan amante del agua (eres mitad sirena, mitad piraña) ¿cómo vamos a evitar que te tires de cabeza a las piscinas sin que te lastimes?

Así que ya andamos en búsqueda de los mejores flotadores para bebés (consejos de mamis y papis, porfa déjenlos en los comentarios), y de cualquier consejo que nos puedan dar para sobrevivir a tu adicción al agua.

Ah! Y desde ya, armando un stock de los little swimmers de Huggies, que para verano se agotan por arte de magia y es un lío encontrarlos! Porque no estoy seguro que sea una buena idea soltarte en el agua al “natural” jajaja.

Una pregunta a ti ahora: ¿Bikini de lunares amarillos?

Te amo!

Papá.

Cuando te rompan el corazón

Es difícil pensar en esto cuando veo tus fotos, difícil pensar en esto cuando te veo sonreír. Pero pasará. Te romperán el corazón.

Cuando pase, lee esto.

Cuando te rompan el corazón, sentirás que el mundo no es redondo. Sentirás que la Tierra es plana, que el mundo no gira y el tiempo no pasa. Que por alguna razón, un gran agujero se abrió ante ti en cuyo borde resbalarás y caerás, y donde quizás sólo llegar al fondo haga que el dolor termine. Sentirás que no puedes más. Sentirás, quizás, que todo el oxígeno que te rodea no es suficiente para tus pulmones. Que no puedes respirar, que las paredes se cierran alrededor tuyo.

Es probable que no entiendas cómo es posible que sigas llorando. ¿De dónde pueden salir tantas lágrimas? Que tu voz se corte por el llanto. Que la compañía no sea suficiente, o que no la necesitas. Sentirás un hueco hondo en el pecho, donde antes latía tu corazón. Sentirás una piedra en el estómago y un nudo en la garganta.

Te preguntarás, “¿qué hice mal?” y tendrás tantas respuestas, quizás sin la certeza de que alguna sea correcta. La duda te visitará constantemente. Los consejos para seguir adelante de tus amigos y amigas lloverán, pero por alguna razón no te harán sentir mejor. Querrás sentirte dura, para derrumbarte nuevamente. Y te sentirás culpable por eso. Querrás que todo pase, y que pase ya. Porque nadie quiere sentirse mal, nunca tan mal.

Querrás odiar a la persona que te hizo sentir así. Y te sentirás mal por odiarlo, porque en el fondo quizás quieras perdonarlo, y volver al pasado. Estarás tentada de olvidar lo que pasó, y empezar todo de nuevo. Pero sabes que sí pasó. Sabes que dolió. Y sabes que lo único que quieres es no sentirte así.

Mi pequeña hija. Quiero decirte que no estás sola. Que como tú, miles de personas en el mundo han sufrido de ruptura de corazón. Y que la mayoría de ellas han sobrevivido exitosamente. Quiero decirte que se trata de un mal agudo, y no crónico. Es un mal que pasa. Un dolor profundo que te tumba hasta el piso, y te reta a ponerte de pie.

Quiero decirte que ese agujero en el pecho, luego se llena de calma. Se llena de ti. Que tu corazón se reconstruye. Que aprende. Tu alma renace, y la vida vuelve a sonreír. Quiero asegurarte que el tiempo, y sólo el tiempo, te dará la perspectiva necesaria para sanar tus heridas. Quiero que sepas que estarás bien.

Quiero decirte que cuando esto pase, respetaré tu espacio. Aunque mi corazón salte en llamas y mi alma quiera degollar a la persona que te hizo sentir así, guardaré la distancia que tú requieras. Que dejaré que te encierres dando un portazo. Pero que estaré del otro lado de esa puerta. Que estaré listo para pedirte, cuando tú estés lista, que me acompañes a comprar un helado, o a pasear – si es que no te molesta que te vean con tu viejo.

Quiero que sepas, mi amor, que esto puede pasar más de una vez. Y que pasa muchas veces, cuando uno menos lo espera. Que es muy difícil estar preparado para esto, y que el dolor duele más cuando sorprende.

Pero quiero que sepas también, que puedes contar conmigo. Puedes contar con que te llevaré, sin juzgar ni hablar demasiado, quizás a algún lugar distinto, donde podamos ver las estrellas más de cerca. Donde el cielo tenga otro aire, y el horizonte del mundo se vea distinto. Que te sacaré de la rutina, y te ayudaré a tomar una pausa.

Que mamá y yo acompañaremos, en mutuo respeto, el luto que guardes en el alma.

Pero sobre todas las cosas, quiero que sepas que eres fuerte. Que lograrás pararte. Que tu corazón es más grande de lo que crees. Que para entonces habrás aprendido a perdonar, a aprender, a respetar, y a avanzar. Que Dios es una fuerza que nos ayuda mucho en estos casos, y que puedes contar con él. Que puedes contar conmigo.

Quiero prometerte, que luego, serás más fuerte, serás más tú, serás más humana, y más bella que nunca. Porque las flores que renacen de las cenizas son quizás las más hermosas.

Cuando te rompan el corazón, yo te ayudaré a recoger los pedazos, los pegaré, y los cuidaré. Y cuando estés lista, una mañana al despertar, lo encontrarás latiendo otra vez en tu pecho.

Ese día, te enseñaré a verte a través de mis ojos. Te amo, pequeña.

Papá.

Valentina sonriendo

Cuando me dices Adiós

IMG_1344Los lunes son días feos para mi. No porque sean lunes, o porque volver al trabajo me implique alguna clase de frustración laboral. No porque el stress de la planificación semanal me abrume, o porque simplemente me de flojera. Todo lo contrario, me encanta mi trabajo, una vez concentrado puedo pensar sólo en él por horas. Puedo dedicarle mi atención total y absoluta a un proyecto, y soy muy feliz cuando las ideas se hacen realidad. Me encanta mi chamba.

Mis lunes son feos por la misma razón por la que anhelo los viernes. No porque se termine una semana muy esforzada ni porque no pueda esperar para salir a divertirme con los amigos.

Mis viernes son mis favoritos porque al llegar a casa, puedo descansar sabiendo que el sábado, despertarás y jugaremos juntos todo el día. Porque sé que te encontraré dormida en la cama junto a mamá, y que puedo echarme a tu lado, sin que me sientas, acariciar la cabecita y los rulos que heredaste de mi y darte un beso despacito, para que no te despiertes.

Porque los sábados y domingos eres mía. Y nos divertimos tanto juntos! Mi corazón realmente se siente vivo a tu lado, somos cómplices de fin de semana. Y me la paso pegadito a ti y a mamá. Nos tiramos al suelo, aprendemos a gatear, comemos juntos, salimos al parque, o a visitar a alguien. Mi día termina a las 7 de la noche cuando caes rendida, y yo no puedo más. Y no hay nada mejor, ni cambiaría un minuto del día. Mi día empieza y termina contigo. Para ti.

Los lunes son pues, difíciles. Y me intriga pensar que todavía no comprendes que una semana está estructurada de cierta forma, y que no todos los días son iguales. Me mata despertar por la mañana, y verte sonreír y pensar que quizá crees que es sábado, cuando es martes o miércoles. ¿O será que te das cuenta?

Me entristece saber que no me verás hasta la mañana siguiente, pues de noche, ya estás dormida.

Hace unos días aprendiste a decir adiós. Levantas la manito con la palma abierta, y la sacudes al aire. Hasta te ríes! Y jugamos y nos decimos adiós. Y los sábados y domingos me parece un juego, hasta que me dices adiós los lunes. Porque sé que por 5 días, me verás 1 hora cada mañana. La semana pasada mamá y tú se despidieron de mi desde la puerta, y mientras me hacías adiós mamá dijo sin pensarlo “Hasta mañana papito!”. Las puertas del ascensor se cerraron y mi día se volvió gris. Sólo te vi una hora.

¿Cómo puede uno afrontar correctamente el tener que ir a trabajar cuando tiene tantas ganas de estar contigo? Ya tienes 7 meses y medio, y lo he venido haciendo sin problemas todo este tiempo. Pero estás creciendo tan rápido, y aprendiendo tanto, que cada día que pasa siento que me puedo estar perdiendo de algo.

IMG_1412Pero la vida es así. Y sé que trabajo por ti, y para ti. Y tengo mucha energía para hacerlo, porque las sonrisas que me regalas cada mañana las llevo conmigo todo el día. Y me permiten llegar al fin de semana listo para apachurrarte.

Ahora entiendo la necesidad tan imperativa de apachurrarnos siempre. Ahora entiendo que tú me das energía para salir adelante. Y entiendo que soy un poquito adicto a ti. Pero lo que se hereda no se hurta. día de la madre

 

Hija hermosa, pequeña pitufa bailarina, sé que ya aprendiste a decir adiós, y sé que es algo que te tuvimos que enseñar. Pero también me he dado cuenta, que nunca tuvimos que enseñarte a decir hola. Porque siempre que has abierto los ojos hemos estado ahí para ti. Así que me quedo con eso por esta semana. Abre los ojos cada mañana conmigo, princesa. Ciérralos cada noche con mamá. Pronto, cuando seas más grande, tendremos más tiempo por las noches. Por el momento me toca aprender de esta etapa.

Te amo. Y sigo odiando los lunes.

Papá.

Happy Mes-day #4!!!

4 meses!

4 meses!

Hoy cumples 4 meses desde que llegaste a nuestra vida pequeña pitufa colorada!!!

A tus 4 meses: Estás a un 5% de voltearte por completo solita en la cama. Cosa que nos tiene algo aterrados porque estamos a la espera, y como nos han dicho: “No te vas a dar cuenta que se volteó, hasta que te des cuenta!”. Lo cual indica que en algún momento te veremos girando como trompo, cosa que nos tiene alerta.

A tus 4 meses: 1 dientecito ya salió a medias y otro se asoma a su costado. De manera increíble, todo el mundo que lo ve no comprende cómo te han podido salir dientecitos siendo tan pequeña. Parece que eres un poquitititititito adelantada hija mía. Yo sólo creo que tienes ganas de meterle un mordisco a la vida.

A tus 4 meses has dejado ya un montón de ropa preciosa! Ya no te quedan muchas cosas, y sin embargo estás estrenando cositas más bonitas. Tu sonrisa es más fácil y me alegra todos los días. No puedo creer que tengo la suerte de verte sonreír todos los días apenas abres los ojos. Eres una bebé tan feliz!

A tus 4 meses ya dejaste la tetina “slow” para pasar a “medium” pero hemos descubierto que la tetina con corte en Y te acomoda muchísimo mejor. Porque la medium tiene un flujo más rápido que igual te llena los cachetes de leche cuando estás tonteando, mientras la que es en Y no libera nada de leche a menos que succiones, lo cual es genial porque con los dientecitos asomándose, a veces lo único que quieres hacer es jugar con la tetina (y con mamá, cosa que ya le va constando cada vez más jeje).

A tus 4 meses estás a inicio de tu primer verano, y aunque no te exponemos al sol todavía (porque no se te puede poner ninguna clase de bloqueador hasta los 6 meses), ya metiste las patitas en la piscina, y parece que te gusta.

A tus 4 meses me entiendes mucho más! Disfrutas y te encanta que te llene de besos, sobre todo los pies. Cuando estás echada me miras, sonríes de manera pícara y levantas tus pies y los pones en mi cara. Te beso los pies. Te mueres de risa y los tiras nuevamente hacia abajo. Te digo que me des tus pies y los pones otra vez en mi cara. Y te los beso nuevamente haciendo que te mates de risa. Ha sido un descubrimiento maravilloso!

A tus 4 meses estás a un 20% de lograr embocarte solita el chupón. Lo sostienes, te lo llevas a la cara, pero inevitablemente terminas metiendo tus 5 dedos a la boca antes de meter el chupón. Lo has logrado un par de veces, lo cual ha sido asombroso, pero lo más entretenido es verte intentar. Eres una maravilla.

A tus 4 meses toda tu familia, tus abuelos, tus abuelas, tus tíos, padrino, madrina, primos, se mueren por ti.

Rico, rico que seas tan rica, rica!

Papá.

 

 

 

 

Happy Mes-day #2!!!

Hola pequeña gatita-tiburón! ¿Cómo estás?

El día de ayer cumpliste dos meses con nosotros! 61 días de apachurramientos, de besitos en los cachetes, de aprendizajes y de pequeños rituales que empiezan a convertirse en tradiciones.

Y 61 días de crecimiento y de cambio. No sólo de muda de ropa, o de talla de pañales, o color de empaque de los mismos, pero realmente un cambio en ti.

Sería difícil notarlo para nosotros que te comemos a besos todos los días, y si no tuviera un registro fotográfico tuyo, y no existiera este blog, seguramente nos tomaría más tiempo darnos cuenta, pero la verdad hija mía, es que creces como la espuma, y eso sólo puede hacerme feliz.

 

Y tus ojitos son los mismos, y tu mirada hermosa es la misma, pero tus cachetitos, y tus piernitas, y toda tú has crecido! ¿Sabes qué es lo más gracioso? Que yo también.

Mi corazón crece contigo cada día. A veces es difícil no encontrarme pensando en ti, y hasta me siento ligeramente avergonzado de comentar con una sonrisa tonta lo gracioso que ha sido que me saques la lengua en la mañana, delante de amigos que no podrían siquiera imaginar que algo así sea tan divertido. Y eso me hace feliz también, porque es como si nuestro amor, y nuestra relación, aunque esté a vista y paciencia de todo el mundo, tiene un pequeño secreto. Un pequeño pacto de complicidad.

Papá te adora. Sigue creciendo, pequeña panza de panda. Amo poder escribirte aquí y saber que yo mismo puedo ser testigo de tus grandes logros, aunque por el momento ellos sean sonreír, sacar la lengua o hacerme ojitos. Créeme, quizá esos sean los mejores logros después de todo.

Papá.

Navidad en setiembre

Hola rollito de primavera, ¿cómo está la futura atleta olímpica de papá? Te cuento que todas las cositas que compramos con mamá para ti ya están en casa de la tía Monika! ¿Y ahora? Sólo falta que papá viaje, sobreviva al huracán Isaac, retorne a Lima y listo! Será casi como tener Navidad en setiembre.

Estamos tan listos para ti mi pequeña bebé, pero tan listos, que no podemos esperar más para que llegues a llenarnos la vida de sonrisas.

Pero ojo, espérate a que papá regrese el día lunes. De lo contrario, castigada! Mira eh!

Te adoro, piojito!

Papá.