1 mes de Sebastian

Sebastian Dormido 1 mes

En las lejanas tierras de Transilborja, vive un misterioso Conde. El Conde Sebastian Draculácteo. Dicen que duerme de día, protegido de la luz y el calor del sol, y que de noche asalta a su presa, una joven y bella mujer, de la cual se alimenta. Tal es su voracidad que tras sus sesiones de alimentación ambos terminan agotados y febriles, cayendo presa del sueño que repone sus energías solo para sucumbir ante otro embate del apetito feroz del Conde, mi Conde.

Llegaste a nuestras vidas hace ya 1 mes, pequeño Sebastian, y aunque nuestras noches ya están de cabeza, nuestra vida está más encaminada que nunca. Tu hermana mayor está aprendiendo cada día a ser más hermana, a cuidarte, a cargarte, y a entender el nuevo rol que tiene en la familia. Tratamos mucho de que no se sienta al margen, y aunque hay cierta sensibilidad ante tu llegada, estamos muy felices de verla tan contenta de que seas parte de la familia.

Valentina y Sebastian

Mis brazos, mi pequeño Conde nocturno, están ahora completamente llenos. Al apachurrar a mamá, a Valentina y a ti, siento que mis pies están más que nunca en la Tierra, mientras mi espíritu vuela alto en el cielo. Ser papá redefine tu estándar de felicidad. El otro día conducía el auto y miraba por el retrovisor a tu hermana mientras me hablaba y hablaba y hablaba como sólo ella sabe hacerlo y mientras trataba de seguir el hilo de su conversación, sólo podía pensar en la enorme dicha que sentía en mi pecho. La sola existencia de sus pequeños seres basta para hacerme un hombre dichoso.

Valentina Sebastian y Papá

Alguna vez leí una entrevista a un cantante donde le preguntaban sobre el origen de una de sus canciones más trágicas, sobre si la letra estaba inspirada en la partida de un amigo suyo y todos los miedos que esta generó sobre su futuro, y él contestó que no. Que no había hablado antes sobre esto, pero que la letra se basaba en el momento en el que se convirtió en padre por primera vez. Y esto es interesante, pequeño príncipe, porque a mi me pasó lo mismo. Ser padre por primera vez te llena de una enorme felicidad, y también te abre la puerta a un nuevo mundo de miedos.

Pero sabes algo? Ser padre por segunda vez es distinto. Llena tu mundo de certezas. Tu hermana y tú se llevan 3 años y medio, lo que significa que he tenido 3 años y medio para entender, soñar y sentir lo que es ser padre, 3 años y medio para definir la clase de padre que quiero ser, 3 años y medio para preparar la clase de esposo, pareja, papá, amigo, ser humano y ejemplo que quiero ser para ustedes. Y tu llegada a nuestra vida sólo se siente como aquel disparo que te impulsa a correr al inicio de una carrera. En 3 años y medio de paternidad he aprendido que esa versión tuya que quieres ser para tus hijos empieza cuando te despiertas y termina cuando los cierras (sobre mis ronquidos no me puedo responsabilizar). Así que has llegado a mi vida cuando ya he decidido la forma en la que quiero enfrentar las encrucijadas de mi vida: con fuerza, entusiasmo, energía y abrazándolos.

Llevas ya un mes con nosotros y es tan fácil perderse en tus ojos, ojazos de un azul metálico tan profundo, que a veces parece celeste, a veces parece verde, que me recuerdan a mi papá y me recuerda a mi.

Sebastian Muck

Ese mentón tuyo, tan de mi abuelo, como un guiño del destino que me habla sobre la clase de padre que debo ser para un hijo que lleva esa marca tan distintiva, ese recuerdo de la inmensa responsabilidad de acercarme a ser tan buena y noble persona como lo fue él. Esa certeza y ejemplo de persona que aunque estuvo conmigo tan poquito en mi vida, ha estado tan presente a través de mi madre, de mis tíos, incluso de mi padre.

Es distinto mirarse a si mismo a través de los ojos de su hijo que a través de los ojos de su hija. No tengo palabras para el universo que admiro en los ojos de tu hermana. Y ahora puedo quedarme mudo nuevamente al mirarme en los tuyos. Especialmente cuando levantas la ceja y me pones cara de pocos amigos.

Sebastian molesto

Un mes de ti, pequeño Conde Sebastian Draculácteo, y un mes de ver a mamá tan HERMOSA. Tan feliz, tan llena de vida (a pesar de tus embates nocturnos), tan auténtica, tan ella. ¿Cómo no enamorarse cada día, cada minuto, cuando la miro ser la increíble persona que es especialmente cuando está con ustedes? A veces me siento testigo, actor secundario, de una maravillosa comedia romántica protagonizada por ustedes tres. Luego me doy cuenta que puedo dejar mi sitio de espectador y correr a su lado, y descubro nuevamente la enorme suerte que tengo en esta vida.

Valentina Sebastian y Mama

Un mes de ti, pequeño chiquillo loco. Gracias por existir.

Te amo.

Papá.

 

Tener “la parejita”

Valentina & Sebastian

Desde familiares y amigos íntimos hasta conocidos celebraban tu llegada, Sebastian, como debe celebrarse la llegada de cualquier bebé al mundo: con amor y entusiasmo. Y durante estas celebraciones, no faltaron nunca las alegres frases llenas de buena voluntad y entusiasmo que exclamaban “Qué lindo! Ya tienen la parejita! Ahora sí continuará el apellido!”.

Y sí, es cierto. Ya tenemos la parejita. Y continuará el apellido. Y aunque esta nunca fue mi preocupación, como tantas cosas del mundo que nunca me preocuparon hasta que me convertí en padre, pensar en lo que esto realmente implica me quita el sueño. Tengo la parejita, pero la situación para mis dos hijos en este mundo, está lejos de ser pareja.

Hijos míos, ustedes gozan de nuestro amor incondicional. Ambos han nacido fruto del deseo de tener hijos, de formar una familia, de criar seres humanos llenos de amor por la vida y por los demás. Han nacido producto de nuestros sueños e ilusiones. Han nacido ambos en la misma ciudad, en el mismo país, y en la misma familia.

Ambos han nacido bajo la misma nacionalidad, posiblemente estudiarán en el mismo colegio, y tendrán de nosotros el mismo apoyo para todo lo que hagan en la vida: apoyo incondicional.

Pero no tendrán las mismas oportunidades. Porque aunque sean hermanos, aunque provengan del mismo hogar, tengan la misma educación, los mismos padres, y la misma vida, Valentina tiene un futuro más complejo. Porque en el Perú, sólo el 30% de mujeres ocupa cargos de alta gerencia. En el Perú, las mujeres trabajan en promedio 9 horas más que los hombres, y reciben un salario menor. En el Perú, la tasa de feminicidios es impresionantemente alta, y el machismo es un animal rampante que no tiene fecha de expiración pronta.

El amor por mis hijos es infinito. No encuentro manera de medirlo. Para mi, ambos ocupan un espacio en mi corazón tan igual, tan importante, tan necesario. ¿Por qué es que en la vida y en nuestra sociedad esto no es así? ¿Por qué hombres y mujeres tienen, a vistas del mercado, de la sociedad, de la industria, un valor distinto?

Sebastian, hijo mío, espero que en tu futuro, esta brecha se haya estrechado o eliminado, y que ayudes a que así sea. Valentina, hija mía, tendrás que luchar más, pero eso no te hace menos valiosa, todo lo contrario. Porque más allá de ser la parejita, son mis hijos. Son hermanos, y estarán juntos para siempre.

Los amo con el alma, y es por este amor que nosotros haremos lo que nos toca. Les enseñaremos sobre igualdad, sobre la necesidad de reconocerse como pares, en sus deberes, responsabilidades y oportunidades. Los amaremos con la misma intensidad, y los educaremos con la misma firmeza, con la misma pasión, con la misma manera de pensar. Y esperamos que en su generación, esta educación marque una diferencia.

Los amo.

Papá.

Sintiéndote en mi corazón

Mi pequeño campeón. Llegaste hace tan poco a mi vida, tan solo 12 días, y tanto ha cambiado en nosotros. Desde el nacimiento de tu hermana, aprendí que uno experimenta un cambio radical entre vivir el embarazo y la llegada del nacimiento, entre estar enamorado de una ilusión y un sueño incubado en la panza de mamá, y estar enamorado de los ojos, la nariz, la boquita, las manos, los pies de una personita que cabe entre tus brazos.

Y así, aprendí que también cambia el tamaño de tu corazón. Si bien ante la idea de tu llegada el mío se encontraba ya lleno de amor por ti, por tu hermana, por tu mamá, te puedo confesar que hasta verte frente a mi, llorando y anunciándole al mundo con tus potentes pulmones tu llegada inequívoca, mi corazón no había sentido la enorme realidad de amarte como lo hago hoy.

Nacimiento SebastianComo si el pecho fuera demasiado pequeño para contenerlo. Como si hubiera explotado en tamaño.
Dicen los que saben, que el corazón nunca se divide, pero se multiplica. Y cuánta razón tienen! Cada vez que te veía abrir los ojazos, un latido en mi corazón expandía sus cámaras al doble de su tamaño. ¿Sabes algo? Al mirarte, confirmé nuevamente que es posible y natural llorar un poco de alegría. 

El amor, por ti nació hace más de 9 meses, con una pequeña y a su vez enorme noticia: Que estás en camino, que estás en la panza de mamá, y que en 9 meses estarás con nosotros. Este amor crece y crece en cuanto uno alimenta la ilusión de tenerte entre sus brazos. Crece cuando soñamos tu nombre, crece cuando buscamos tu ropa, ordenamos tus cositas, armamos tu cuna. Para mamá, este amor se vuelve más real con el crecimiento de la pancita, con las fotos de perfil, los pequeños dolores de espalda y el cansancio de la tarde.

Y para papá, se empieza a volver más real con las pataditas, los giros, las volteretas… con hablarle a la pancita para ver si se mueve, con poner la mejilla sobre ella para ver si una patada termina en nuestro rostro o si al escuchar nuestra voz se “activa” al reconocernos. Lo único malo es que esto empieza mucho más tarde que para mamá, porque para que papá te sienta tenías que ser ya bastante grande.

Es divertido, por unos meses mamá me decía: “Lo sentiste?” Y yo no podía más que sentirte en mi corazón, porque veía los ojos de mamá bien abiertos y llenos de amor, y no podía más que negar con mi rostro sonriente, mientras compartía la sorpresa de mamá, secretamente envidiando poder sentirte…

Pero ya estás aquí, pequeño. En mis brazos. En mis ojos, grabado en mi retina, llevándote conmigo a donde vaya. Tu imagen y la de tu hermana, juntos, juntitos, en mi corazón.

Valentina y SebastianSin embargo no puedo dejar de sentir un poco de pica cuando me avisaron que la faja de Huggies para papás, (una faja especial que permite a los papás sentir las patadas de sus bebés en su propia panza) llegaba a Lima en Mayo, y que ya no pude sentirte como te sentía mamá, jeje. Lo bueno es que 25 papis van a poder hacerlo si se registran en http://www.papasembarazados.pe, así que eso es bueno.

Hoy ya llevas una semana y un día en casa. Y te debo confesar, no ha sido fácil. Tampoco ha sido difícil: Ha sido trabajoso. Ha sido duro re-encontrarse con este trabajo de paternidad y maternidad de los primeros días, con el horario tan demandante. Lo bueno, es que ya tenemos una idea bastante clara de lo que se debe hacer. Identificamos cada llantito con cólico, chanchito, pañal, sueño de una manera casi automática, y no nos preguntamos aterrados “¿qué será esta vez?” como en el caso de tu hermana. Así que sí, tienes la suerte de tener un par de padres ya “expertos” en estas lides. Pero no deja de ser agotador. Especialmente para mamá, que tengo que decir, es la mujer más trome que existe en el mundo. Lo dejo por escrito y lo firmo. 🙂

Vane y Sebastian

Mi pequeño gatito, mi pequeño zapallito loche, mi príncipe azul, ya estás en mis brazos, en mi vida, en mi corazón, en mis días (y oh sí! En mis noches!) pero sobre todo en mi vida. Mi vida ha pasado por tanto en tan poco tiempo, hace que uno sienta que el tiempo realmente vuela. Convivencia, matrimonio, Valentina y ahora tú. Mi vida que hace menos de una década estaba dedicada a uno, ahora está dedicada a 4. Por eso es que el corazón se multiplica. Por eso es que me siento solo si no los abrazo, por eso que estar completo es estar con ustedes.

Ay mis chicocos locos. Ustedes me definen. Quizás algún día yo defina un poco de lo que serán ustedes en el futuro.

Los amo, hijos. Y a ti, pequeño “recién llegado”, te adoro. Es un gusto conocerte.

Papá.

Sebastian en casa

 

Bienvenido Sebastian!

Papá y Sebastian

Llegaste pequeño loco! Pequeño gigante! Pequeño vikingo! Llegaste el día de ayer, 17 de Marzo del 2016, a las 9:13am, pesando 3.370kg y midiendo 49.5cm

Llegaste y llenaste de luz nuestras vidas una vez más, y ahora más que nunca porque acabas de convertir oficialmente a Valentina en hermana mayor! Llegaste y no solo te esperábamos mamá y papá, pero también tu hermana. Es increíble ver la expectativa y el cariño en los ojos de Valentina mientras te miraba, pequeño loco. Todavía no lo sabes, pero estoy seguro que cada día lo irás sintiendo: te adoramos!

Valentina mirando a Sebastian Valentina y Sebastian

Llegaste pequeñín, llegaste y mientras estamos en la clínica estamos soñando con los ojos despiertos (tanto por la ilusión como por el cansancio) sobre los días que se nos vienen, el regreso a casa pronto, y la nueva vida como una familia de 4. Llegaste, y ahora empieza lo bueno! Ay mi chiquito… como en el caso de tu hermana, ya en casa y con calma te contaré toda la historia de tu llegada, pero por mientras, y por hoy, siéntete BIENVENIDO a nuestra familia, y a nuestra caóticamente hermosa vida. Bienvenido al mundo. Ya estás con nosotros 🙂

Te AMO!

Papá.

Papá y Sebastian

Babyshower Sebastian

Hola enano loco. Hoy es tu babyshower. Algo pequeño, familiar, íntimo. Un día que nos acerca más a tu llegada y que me llena de alegría, entusiasmo, y muchísimos nervios.

Ayer mamá tuvo consulta con el Dr y tuvimos la noticia de que pesas 3 kilos ya. Faltan en teoría 4 semanas para tu llegada y ya estás bien grandote. Aquí una foto tuya envuelto en el cuerpo de mamá.

Serendipity Panza

Estoy muy nervioso porque tu inminente llegada se ha convertido en el subtexto de todo lo que hacemos, y como todo parto, no tiene una fecha exacta. Así que los nervios se me van poniendo de punta, y me van acompañando en el stress diario. Miro el teléfono todo el día, pienso en los detalles de un parto adelantado, me angustio ante la idea de un viaje al extranjero, etc. En fin, ando hecho un ocho, y creo que no he tenido la oportunidad de compartir esta sensación con nadie, quizás ni con mamá a estas alturas. Las ganas de no compartir con ella cierta ansiedad es porque ella en este momento también carga con las suyas, con todas las actividades programadas por el lanzamiento de su primer libro, y todo lo que eso conlleva. Pero no te preocupes. Ella está bien. O al menos eso creo. La veo feliz, y yo estoy muy feliz y orgulloso de ella. Sacar su primer libro ha sido un sueño que ella ha hecho realidad a punta de empuje, fuerza y energía. Energía que no sé de dónde ha sacado, y en parte ese es uno de los milagros que me enamora siempre de ella. Su capacidad de hacer cosas, de empujarse, de encontrar la manera, incluso cuando yo ya estoy agotado.

Serendipity libroY lo ha logrado. Sacó su primer libro antes de que nazcas tú, y eso es una hazaña en si misma. Porque ha corrido contra el reloj que representa tu nacimiento, para tener la plena seguridad de dedicarle toda su atención a sus dos hijos al momento de tu llegada. De poder estar ahí para todo lo que necesites, y de tener la atención de Valentina todo el tiempo que ella lo requiere, pues será para tu hermana también un momento especial, decisivo y donde tenemos que actuar de la mejor forma para que nuestra pequeña familia encuentre su nueva dinámica rápidamente.

Hoy es tu Babyshower y el app que llevo en el celular dice que llegas en 3 semanas y 3 días, y cada día es uno menos en esta cuenta regresiva inevitable, y a diferencia del parto de Valentina, todavía no me siento listo.

Creo que no he tenido el tiempo para procesar todo lo que tengo que hacer. Tengo un caos en la cabeza, estoy sobrecargado de emociones y me trato de dejar llevar por la experiencia, calmándome a mi mismo diciéndome “Ya lo hiciste una vez y lo hiciste bien, esta vez será más fácil” pero al mismo tiempo tengo la impresión de que me estoy mintiendo. Quiero darte toda mi atención, todo mi cariño, quiero estar ahí para ti, quiero entregarme como lo hice con Valentina, y me preocupa sentir que los días están pasando y no he podido terminar el maletín para la clínica. Que no he instalado todavía la cuna. Que no he tomado todas las decisiones que tengo pendientes tomar. Y dejarme llevar me está estresando más de la cuenta.

Pero bueno. Hoy es jueves. En la noche iré a tu babyshower, y estoy seguro que me ocurrirá lo mismo que me pasó hace dos días. Vi esta foto, y morí automáticamente de amor. Y supe que todo estaría bien. Medias Sebastian

Creo que tu babyshower será igual para mi hoy. Creo que rodearme de ti, antes de que estés aquí me va a cargar de toda la energía que necesito para hacer todo lo que me queda por hacer en estas tres semanas. Quiero creer que esperarás a que esté listo para llegar.

Y si no lo estoy, pues no importa. Lo estaré de todas maneras. Porque no me mal entiendas. Estoy listo para ti, para adorarte, para ser tu papá. Es sólo la logística de la llegada la que me tiene mareado. Pero para ti, pequeño loco, mi corazón ya está preparado.

Te amo, pequeño gigante.

Papá.

Hace 8 años

Hace 8 años no existían ni Sebastian ni Valentina. No estábamos casados. No vivíamos juntos. No habían ni anillos de compromiso ni aros de matrimonio. No compartíamos carros. No teníamos cuentas bancarias, créditos o tarjetas juntos. Vanessa y Jose Simon

Pero ya nos amábamos y soñábamos con el futuro.

Hoy, nos amamos más que nunca, somos más y seguimos soñando.

Empezamos el 2016

IMG_0024Hola pequeños, hija e hijo, Val & Sebastian. ¿Cómo están hoy? Hoy es 1ero de febrero del 2016 y me encuentro en plena hora de almuerzo aprovechando para escribirles a ambos y contarles sobre nuestro primer mes del 2016. Ha sido un mes intenso, un mes de vacaciones, de familia, de diversión y de mucha unión familiar. Ha sido la mejor forma de empezar el año, y de marcar la pauta para un 2016 que viene cargado de buenas noticias. A la fecha, Valentina, eres una preciosa niña de 3 años y 4 meses y Sebastian, estás en la panza de mamá con 33 semanas de gestación y 1 día.

A inicios de mes nos trepamos junto a tus primos Nikki & Andreas, tus tíos Rox & Rene, y tus abuelos a un avión que nos llevó a Orlando. Fue toda una experiencia para ti Valentina, pues en principio ya habías viajado en avión antes, pero ésta ha sido tu primer viaje al extranjero. Previo a eso tuvimos que alistar tus pasaportes, y todos los papeles. Te vacilaste en cada instancia saliendo con fotos muy graciosas en tus documentos. Tu hermanito Sebastian viajó esta vez cómodamente en aero-panza, primera clase.

El objetivo del viaje era cumplir el sueño de tu Abuela Alice, de llevar a todos sus hijos y nietos a Disneyworld. Si bien tu tío Jose Daniel y Aitana y Alexia esta vez no pudieron viajar con nosotros, creo que este viaje ha marcado un hito y que será algo que tendremos que repetir en los próximos años, para que tanto la pequeña Aitana como Sebastian disfruten tanto como lo hiciste tú y Nikki y Andreas. Así que no te preocupes Sebastian, prometido está que iremos nuevamente.

El viaje ha sido todo un reto personal también, pues si bien viajar en un grupo grande tiene sus beneficios y también sus retos. En nuestro caso, viajar con mamá y su pancita-panzota implicaba que yo tendría que correr con toda la cargadera de bultos, y que tendríamos que hacerlo todo al ritmo de mami, ni más lento ni más rápido. Felizmente viajamos dentro de las fechas permitidas y con una consulta, venia y certificado del Dr.

Apenas llegamos a Orlando, tuvimos que correr con toda la logística de transporte, traslado y hospedaje. Nos quedamos los primeros días en un hotel en el mismo Disney, y luego en unas villas muy bonitas en Orlando con vista a un lago. Pero espérame, me estoy adelantando. Ni bien salimos del aeropuerto, me tuve que enfrentar con conducir una camioneta enorme con un GPS instalado para llevarnos del aeropuerto al hotel. Nunca había conducido un auto en mis viajes anteriores a Estados Unidos, así que estaba un poco nervioso al principio. Felizmente no tuvimos ningún problema, y ha sido un placer manejar allá. De hecho, regresar a nuestro tráfico habitual ha sido un shock!

Papá al volante

Ambos hoteles significaron experiencias distintas. El primero, dentro de Disney era parte de toda la experiencia mágica. Nos dieron unos brazaletes especiales que serían desde la llave a nuestras habitaciones, hasta la manera de pagar nuestra alimentación, comprar cualquier cosa en las tiendas, e incluso la entrada a los parques de Disney. Esos brazaletes eran los brazaletes mágicos que abrían todas las puertas del mundo al que acabábamos de llegar. Un mundo de fantasía de principio a fin. Mickey Mouse y pandilla de desayuno a cena, desde los waffles de Mickey hasta la pizza a la habitación.

Pizza en Disney Desayuno en Disney

El primer día llegamos agotados y tras comer algo, quedamos rendidos hasta el día siguiente, en que nos levantamos temprano y fuimos volando a Magic Kingdom. ¿Sabes? También ha sido mi primera vez en Disney, así que estuve tan emocionado como ustedes. Creo que todos estuvimos muy emocionados. Llegar, recorrer las calles mágicas de Disney realmente te hace sentir como un niño otra vez, y en mi caso, como un niño grande acompañado de sus personas favoritas en todo el mundo, mi esposa, mi hija, y mi pequeño bebé en la panza. Ver a los locos de sus primos tan felices realmente me divertía, y ver a mi suegra, a su abuela, tan contenta, realmente hizo que entienda lo importante de este viaje.

Magic Kingdom

Cada juego, cada atracción, cada personaje a la vuelta de la esquina significaron una nueva avalancha de emociones. Pero creo que nada te hizo tan feliz Valentina, como ver sentada cómodamente en mis hombros, el desfile de todos los personajes. Los saludabas a todos, los llamabas en tímidos grititos desde mis hombros esperando que ellos te saluden, y sabes? Más de uno lo hizo. Y cuando te saludaban te quedabas de hielo por un instante hasta que veías a otro. El mismo Mickey Mouse te envió un beso volado, directamente a ti, y fue lo más emocionante del mundo.

Valentina en desfile

¡Qué hermoso poder verte tan feliz! Yo mismo estaba metido en el mundo de fantasía y demasiado entusiasmado.

Sabes algo más? Mamá también estaba entusiasmada. Vane y Jose Vane y Jose

Mamá estaba completamente en trance. Cuando entrábamos a Disney había vuelto a ser una niña, que miraba con asombro todo con esos ojazos enormes suyos. Estaba tan feliz que su mami la haya vuelto a llevar a Disney. Estando parado en medio de todo, era imposible no darse cuenta de la magia del lugar.

Y tú estabas tan feliz de conocer a Pimperbell! (O Tinkerbell, como la llaman sus amigos).

Valentina y Tinkerbell

Al día siguiente nos levantamos muy temprano, princesa. Habíamos conseguido reservarte un desayuno digno de la realeza, en compañía precisamente de… la realeza de Disney! Un desayuno con las princesas. Sin todavía tener una idea de dónde quedaba qué cosa, ni de cómo funcionaba el mundo en Orlando, nos levantamos súper temprano (de hecho estaba oscuro cuando salimos todavía) anticipando las colas y las caminatas desde el estacionamiento y nos trepamos a la camioneta en mitad de la lluvia matutina de la ciudad.

Valentina en la lluvia

Pusimos Epcot Center en el GPS y nos encaminamos a lo que debería ser una mañana mágica para ti. Estaba algo nervioso porque era apenas el tercer día en el que manejaría dentro de Disney, algo que finalmente resultó no ser tan necesario porque nos dimos cuenta que habían buses que te llevaban cómodamente de un lado a otro con expresa puntualidad, así que afortunadamente planifiqué todo para que salgamos con minutos de sobra en caso tengamos algún infortunio.

¿Qué te puedo decir? El GPS falló y nos llevó a un puente, y mucha fue nuestra sorpresa cuando indicó que habíamos llegado a nuestro destino. Mamama Alice, mamá, tú y yo nos miramos las caras confundidos, y tuvimos que dar unas cuantas vueltas y reiniciar el GPS para descubrir que estábamos todavía bastante lejos de donde deberíamos estar. Felizmente haber salido temprano nos jugó a favor, y pudimos llegar al destino correcto perfectamente a tiempo. A pesar de la lluvia, del GPS y de nuestro nerviosismo, llegaste a Epcot, al pabellón de Noruega, donde dentro de un pequeño castillo te esperaron tus princesas favoritas para desayunar.

Yo no pude entrar contigo, entraron Mamama Alice y mami, pero mientras esperaba sentado en la puerta a que salgas, pude verte desfilar desde la entrada. Naturalmente fuiste al desayuno con tu propio vestido de princesa! Se te veía tan feliz, tan tú, tan en un mundo mágico. El celular no fue lo suficientemente rápido como para captarte bien, pero estabas radiante.

Valentina con princesas

Luego del desayuno con las princesas regresamos al hotel para encontrarnos con todos los demás y dirigirnos a una aventura animal en Animal Kingdom. La lluvia recién se detuvo cuando llegamos ahí, y esta vez nos trasladamos en los buses. Sin embargo fuiste bien protegida con tu impermeable y las orejitas de Minnie.

Valentina y orejitas

Vimos monos, arañas gigantes, e incluso viste a Rafiki, del Rey León. Almorzamos buenazo en el Rainforest Café, vimos la obra del Rey León en escena (fue alucinante!) y te pintaste la carita. Ah! Mamá y tú se mandaron un dancing espontáneo con Sebastian en la panza y todo en mitad de la pista con un montón de gente al ritmo de una banda súper genial.

Valentina en Animal Kingdom Timón Los 4 Valentina en animal kingdom

Fue un día de locura. Fueron días de locura en general. Durante el primer día en Magic Kingdom terminaste tan cansada que te quedaste dormida sentada en mis hombros, y recostada en mi cabeza. Por un rato esto estuvo bien, pero había tanta gente cuando salimos tras los fuegos artificiales que estuviste en mi cabeza por lo menos una hora. Terminé al día siguiente con los hombros y la espalda un poco adolorida, pero sabes? Valió la pena. Verte AGOTADA de pura felicidad? Existe algo mejor que eso?

Valentina agotada

Las emociones eran muchas, para todos nosotros en general. Así que mientras salíamos del primer hotel dentro de Disney hacia las villas que serían nuestro hogar por los siguientes días, decidimos guardar nuestra última entrada a los parques de Disney para un siguiente día. Realmente el trote no es poco, y tanto mamá como papá estaban bastante cansados, esto sin mencionar que si bien nosotros andábamos a nuestro propio ritmo, tus abuelos también necesitaban tomarse las cosas con algo de calma.

Nos mudamos pues a un apartamento en las villas de Westgate y teníamos una vista linda a un pequeño lago.

El lago en Orlando

El lago era precioso, y de noche se veían todos los fuegos artificiales de Disney en el cielo. Realmente un espectáculo poder sentarse en el balcón. Aprovechamos los días aquí para descansar, planificar nuestra última visita a los parques de Disney y hacer todas las compras que queríamos hacer.

¿Qué compras? Pues todo lo que teníamos que traer para Sebastian! Recuerdas Valentina que cuando estábas por nacer viajé a Miami a traer todas las cositas que compramos para ti cuando eras una bebé? Pues lo mismo nos tocó hacer aquí. Así que contigo y con mamá nos embarcamos a cumplir con nuestra lista de deberes y traer a casa todo lo que Sebastian podría necesitar en los próximos meses.

Papá al volante Vane y Jose Vane y compras para Sebastian

Tengo que decir que Valentina, te portaste muy bien mientras hacíamos compras. Tú misma estabas muy preocupada por comprar las cosas para Sebastian, y si bien de tanto en tanto nos recordabas que tú también querías una cosa u otra, fuiste muy receptiva y consciente de que el objetivo principal era comprar lo que tu hermanito vaya a necesitar. Obviamente te saliste con la tuya en más de una ocasión (y yo también, y mamá también). Pero fuera de eso, siempre me sorprendía la capacidad que tenías de recordarnos que en medio de toda la logística, toda la planificación, los itinerarios, el stress, el control del gasto, etc, lo único que una niña quiere a veces es sentarse con sus papás en el estacionamiento de un mall, y hacer burbujas desde la maletera.

Valentina haciendo globos

Ay mi pequeños renacuajos! Justo ayer le decía a mamá que para mi, el mejor trabajo del mundo era ser el papá de nuestra familia. Poder pasar tanto tiempo junto a ustedes ha sido exactamente lo que necesitaba para cargar energías y volver a Lima con los sueños intactos.

Retomando: Nuestro último día en Disney debía ser espectacular, así que fuimos junto con tus primos a Hollywood Studios, donde descubriste algo que hasta ahora casi, casi me llena los ojos de lágrimas: El amor por Star Wars. Yo me había resignado a volverme parte del club de Fans de Frozen por ti, pero no. La fuerza es fuerte en ti, Valentina. Y te volviste una fanática de Star Wars desde el momento en que entraste al simulador de Star Tours. Ahora no sólo tienes un polo de Star Wars increíble, pero además un sable de luz, y un respeto especial por Darth Vader.

Darth Vader

Este último día lo gozamos de principio a fin. Caminamos todo lo que hubo por caminar, ya éramos expertos en sacar los FastPass que necesitábamos y programamos todas las visitas a todas las atracciones que nos interesaron. Hasta me di el gusto y me comí una de esas piernas gigantes de pavo que vendían. Caminé por todos lados como una suerte de neanderthal moderno. Me encantó.

Valentina y mamá

Pierna de pavo

Incluso vimos el show de la Bella y la Bestia. Te encantó!

Y si ese show te encantó, el de Frozen te petrificó. Elsa frente a una pantalla gigante lanzaba rayos congelantes por todas partes y desde el cielo empezó a caer nieve! Tu carita, jamás olvidaré tu carita, tan concentrada, desconcertada y maravillada al mismo tiempo, sólo atinaba a abrir los ojazos y gritar “Let it Goooooo” en el coro. Valentina viendo Frozen

Ay princesa, ¿sabes qué me hubiera encantado? Que algunas de las princesas hablen en español. Eso es lo único lamentable, porque con lo lora que eres, cuanto personaje de Disney que te encontraste no supo responderte o abordarte si no era en inglés. Pero no te preocupes mi amor, cuando regresemos, porque regresaremos (Sebastian, repito la promersa), estoy seguro que ya hablarás suficiente inglés como para comunicarte con ellas. Al menos con Chip no tuviste problema comunicacional, y menos a la hora de bailar. Bailaste como loca!

Con Chip

Cerramos el día con un show maravilloso llamado Fantasmic, con efectos de agua, aire, fuego y proyecciones que realmente hacían que vivas la magia de Disney y sus amigos, coronado todo con un paseo en barco con todos los personajes saludándonos. Realmente hace que adores la idea de la magia, la imaginación, y el mundo sin límites que pueda existir en nuestra fantasía.

Fantasmic

Todo el viaje fue una experiencia inolvidable, y no debemos nunca olvidar lo agradecidos que estamos por este regalo a tu mamama Alice. Ella ha sido quien nos llevó, y por quien tuvimos la suerte de vivir algo así. Inclusive yo, que de refilón viví por primera vez la experiencia de Disney – y a mucha honra – ya bien viejo, pero igual de niño que todos los demás.

Regresar a Lima representaba su propio desafío, entre compras y cosas terminamos con algunas maletas extra, por no decir… varias…

Maletas

Y si recuerdas lo que dice al principio, Mami no podía cargar peso, Valentina es muy pequeña como para concentrarse en algo más que en sus propias cosas, y papá pues tuvo que encargarse de la logística de nuestra pequeña familia de 3 (próximamente 4).

Felizmente, a pesar del agotamiento, todo terminó bien. Todos llegamos sanos y salvos a casa, y tú, Valentina, mantuviste la sonrisa durante todo el viaje, y eso es lo que al final del día me llena a mi de energía para lo que sea.

Valentina Muck

Tuvimos unos días más en la ciudad para disfrutar con tu tío Moritz, mi hermano, quien había llegado de visita de Alemania, y quien adoró pasar unos días de sol al lado de su sobrina Valentina, y quien está muy pendiente de la llegada de Sebastian.

Valentina y Moritz

Con tu tío Moritz fuiste a la piscina, a la playa, y lo que más me gustó fue que pese a recién conocerlo por primera vez, te hiciste tan amiga suya…

Le contaste todo sobre tu viaje, le mostraste todas las cosas de tu cuarto. Se hicieron amigos. Él por su lado se muere por verte pronto, y ya estamos planificando un viaje a Alemania el próximo año para que puedas conocer la nieve en persona y de paso practicar tu alemán (y el mío, y el de mamá!).

Valentina y Moritz Valentina y Moritz Valentina y Moritz Valentina y Moritz

Saben chicos? Enero 2016 ha sido un súper mes. Coronado con las primeras clases de natación de Valentina, siento que este mes le ha dejado la vara muy alta al resto del año.

Valentina en clases de natación Valentina en clases de natación

Claro, Marzo se trae lo suyo con la llegada de Sebastian – no te me vayas a adelantar, chato, que Marzo es tu mes – además del cumple de mamá, y abril tiene mi cumple… pero desde ya, este año 2016 se viene increíble.

¿Será que otros sueños se hacen realidad este año? Todo parece ser posible. 2016, empezaste precioso, y le damos gracias a Dios por eso, y nuevamente a la mamama Alice por regalarnos tan precioso viaje y por el regalito extra a Valentina. Ama su kindle, y todo lo que está aprendiendo con ella. Gracias! La llenaremos de aplicaciones y de libros para ella.

Valentina y su kindle

Resoluciones de fin de año

Mis amores, mis pequeños hijos, mi hermosa Valentina y mi pequeño Sebastian en la panza de mamá: se terminó el 2015.

Se terminó! Y este año ha terminado para mi con un balance complicado. Hemos tenido años claramente positivos, a los cuales le hemos sacado el jugo, y años difíciles. Este año ha tenido de todo, y esto ha hecho que sea muy difícil de manejar. Este año perdimos a su bisabuela, la abuela de su mami, y nació la pequeña Aitana, su prima. Algunos meses después recibimos la alegría de la noticia de la llegada próxima de Sebastian. Este año tuve una cirugía complicada y subí todos los kilos que había bajado antes de la misma, y este año también tuvo su abuelo Pepe una cirugía fastidiosa. Este año no pude concretar el proyecto que tenía rondando en la cabeza, pero mamá sí logró concretar el suyo. Este año mi trabajo ha sido muy, muy duro y con una inversión emocional mayor a la que quizás debí aceptar. Y tuvo momentos buenos, y momentos muy malos. No ha sido un año fácil, como les conté. Y sé que para ustedes estas noticias en retrospectiva no significarán mucho… porque leerán estas cartas si Dios quiere desde un buen lugar en su vida y en un buen momento. Pero son cosas que uno tiene que decir, porque no tiene sentido guardárselas a los seres que uno más ama en la vida.

Sin embargo, amores míos, tienen el beneficio de ser todavía pequeños. Tú mi pequeña mariposa loca, tienes todavía 3 añitos hermosos y la vida es un juego que empieza cuando despiertas y termina con el último cuento de la noche, y tú, mi pequeño camarón, estás todavía protegido en la (cada día más grande y hermosa) panza de mamá.

Este año ha estado lleno de hitos para ustedes. Sebastian, mes a mes has crecido, eres un trome, eres perfecto, cada visita al doctor nos emociona al escuchar lo bien que te estás desarrollando. Cada email del “What to expect when you are expecting” nos encanta. Saberte grande, saludable y protegido es la mejor noticia del día, cada día.

Valentina, para ti, este año ha representado el fin de tu primer año escolar. Último día de clases

Así te veías durante la clausura de tu primer año en el Kindergarten. Has crecido un montón, tu vocabulario, tanto español como alemán se ha expandido, has aprendido a socializar con todo el mundo, a jugar con amigos, y a hacer muchísimas manualidades. No podría estar más agradecido a todo el personal del Kinder por lo bien que han trabajado contigo, y no podría estar más orgulloso de ti por todo el esfuerzo que haces cada día.
Recuerdo los primeros días, en los que todavía te dejábamos ahí entre lágrimas (no todas tuyas, algunas mías también, lo confieso). Hoy en día corres a la puerta del Kinder para tocar el timbre, abrazar a la Tante Janet y entras feliz de la vida a trabajar.

Este año ingresaste al colegio también. Y eso sí que nos llenó de lágrimas, pero de alegría. El 2017 empezarás a estudiar en el Kinder del colegio y tu vida escolar tendrá un nuevo comienzo. Irás al mismo colegio donde empecé a estudiar yo, y eso tiene un significado especial para mi, porque puedo como padre sentir que no sólo seguirás algunos de mis pasos, pero que llegarás más lejos que yo. Y nada me hace más feliz.

Besando la panza

La llegada de tu hermano será un reto para ti, pequeña princesa. Estás acostumbrada a tener toda nuestra atención y cuidado, y si bien estás enamorada de la idea de ser la hermana mayor, estoy seguro que al principio será difícil para ti compartir el día a día con Sebastian. Sin embargo creo que no debemos preocuparnos tanto. Sabemos lo amorosa que eres y vas a ser parte protagónica de esta nueva etapa de nuestra vida familiar, te lo aseguro.

Para ayudarte a entender lo importante de cuidar de alguien más y de lo profundamente complicado e importante que es el cargo de hermana mayor, aceptamos cuidar a Pepi, la perrita de tu tía Ale Behr por unas semanas mientras ella está de viaje. Queríamos ver cómo todo ese amor tuyo también se canaliza en responsabilidad, en entender que tu hermanito no será un juguete más, pero que tendrá necesidades y que requerirá atención de todos. Y sabes? Eres una trome. Si bien podrías pecar de lo que llamamos “exceso de amor” en relación a las apachurradas, Pepi está bien, está feliz, y le estás brindando cuidados de primera. Tu tía Ale va a estar muy feliz cuando regrese y Pepi vuelva a sus brazos. Sin embargo ahora creo que esa separación tuya con la pequeña perrita va a ser un poco dolorosa… Honestamente no lo pensé, espero que no sea más dolorosa de lo que tiene que ser.

Todas en la cama Pepi pie Paseando a Pepi

Y si bien la experiencia de cuidar a Pepi no será exactamente igual a le cuidar a tu hermanito (pobre de ti si te veo sacando a Sebastian con correa a pasear al parque!), saberte tan enamorada de la idea de cuidar de alguien más, no solo me tranquiliza, pero me llena de alegría. Vas a ser una increíble hermana mayor.

Este año tuviste tu primer semestre de ballet. Para mi, una cosa de locos, porque obviamente nunca en mi vida he tenido contacto con el ballet ni con la formación que implica, aunque mamá sí pues ella lo estudió por como mil años. Sin embargo verte bailar todos los días, e incluso recibir los comentarios de Tante Janet diciéndonos que eras la bailarina de la clase, nos empujó a tomar la decisión de inscribirte en las clases, a ver si te gustaba tanto como podría parecer. El resultado? Por el momento, te encanta, y ya tuviste tu primer recital: El cascanueces. Fuiste una ratoncita del ejército del rey ratón! Y fuiste la ratoncita más bella que he visto en mi vida, con saludo a papi desde el escenario en mitad de la actuación y todo. Luego del maravilloso show, fuimos por helados desde luego. Helado post BalletA este show fueron tu mamama Alice, tu mamama Zoila, tu Abuelo Pepe, tu Karli, mami y yo. Lo tengo todo grabado, ya lo verás! Fue uno de los mejores momentos de este año para mi.

(Acabo de interrumpir esta carta porque acabas de venir a sentarte a mi lado, viste tu foto y te quedaste hablando sobre los helados de chocolate, preguntándome si hoy irías a tus clases de ballet. Te dije que no, que ya estás de vacaciones y me preguntaste ¿por qué?).

Como te decía amor, este año ha sido muy interesante y divertido para ti, y definitivo para Sebastian y su crecimiento en la panza de mamá. Y finalmente, ha llegado a su fin, con todas las actividades que eso representa. Mis papás, tu mamama Zoila y tu Opa regresaron a Lima por Navidad, y este año pasamos la Noche Buena con ellos.

Regalos en la chimenea Luces de bengala

Es tan lindo verte ilusionada con las chispitas mariposa llamando a los renos (o renes como dice tu Opa), y sorprendiéndote con los regalos que aparecen mágicamente en la chimenea. Tan lindo como ha sido todo este mes decorar el árbol de nuestra casita, y armar nuestro propio nacimiento. Porque obviamente con la enorme familia que tienes, has pasado la Navidad en casa de tu Opa y tu mamama Zoila, luego en la nuestra y también en la de tu mamama Alice y tu Abu Pepe.

Abriendo regalos Abriendo los regalos en casa

¿Sabes algo? Esta será la última Navidad que pasas como hija única! La próxima Navidad tendrás que ayudar a Sebastian a abrir regalos. Esta familia está creciendo cada día más y más, y eso me llena de alegría y de energía. Quizás el próximo año aguantes un poco más y llegues a la medianoche? No hay presión, princesa. Sabes que puedes caer dormida en nuestros brazos siempre. Esta Navidad no fue una excepción.

Dormida en Navidad

El que tu Opa esté en Lima a mi me trae una alegría especial. Verás, la mayor parte del año él la pasa en otro país, trabajando. Esto hace que se pierda lamentablemente de tu día a día, de estar contigo y verte crecer como lo hacemos nosotros. Así que no sabes lo feliz que me hace verte jugar con él y pasarlo tan bien. Te dedicas a peinarle el bigote, a jugar con él en la hamaca y a hablar y hablar y hablar como la pequeña cotorra loca que eres. Cuando veo al Opa mirarte, veo un brillo especial en sus ojos, y creo que él también está demasiado feliz de pasar tiempo contigo. Pronto el Opa vendrá a vivir a tiempo completo a Lima, y así nuestra dinámica familiar cambiará un poco, pues podrás ver a tu Opa y a tu mamama Zoila más seguido. Nada me hará más feliz, y estoy seguro que tú lo pasarás genial! Verte con mi papá, hace que yo me vea reflejado en ti. Que recuerde mi propia infancia, pero en una versión mejorada. En HD.

Con el Opa

Llegó el verano, y con él llegan los días de playa y de piscina, las tardes que languidecen bajo el cielo azul que solo nos acompaña por unos meses en esta ciudad. El calor intenso, y los helados que tanto adoras.

Nadando

Llegó el verano y hoy, 31 de diciembre se termina este año. Y como les decía amores míos, tengo una serie de resoluciones para este 2016. Porque si bien para ustedes ha sido un lindo año, para mi ha sido un poco difícil.

  • Este año quiero dedicarme a ser feliz. Y para serlo, encontraré la manera de pasar más tiempo con ustedes, y de mayor calidad. Quiero que viajemos juntos, que nos vayamos de paseo, que nos abracemos más.
  • Este año quiero escribirte más. No voy a permitir que el stress, que el día a día o el cansancio me ganen. No quiero dejar más cartas en mi cabeza, ni pensar en “debería escribirle esto a Valentina” y no hacerlo. Mis cartas a ustedes son parte de mi legado, de lo que soy, de lo que somos hoy. Son mi cápsula del tiempo para ustedes, y quiero seguir escribiéndolas como antes.
  • Este año me sacudiré de encima los kilos que recuperé. Antes de mi cirugía salía a correr casi todos los días, tuve control de mi dieta, y bajé mucho de peso. Durante mi convalecencia pre y post quirúrgica, la depresión que estar postrado en cama trae consigo, la incapacidad de moverme y la recuperación paulatina, contribuyeron a que pierda el control y subí de peso. Y volver a una oficina con días aleatoriamente buenos y malos, no contribuyó a que pueda manejar mi alimentación correctamente. Este año ha sido un caos, y necesito retomar el control. Necesito estar saludable para ustedes.
  • Este año no voy a invertir más emociones en el trabajo de las que debería. Mis emociones está reservadas para lo que más amo, para mi familia. Mi trabajo no me vuelve rico, mi familia sí. Necesito invertir más en esa riqueza, y menos en la otra.
  • Ayudar a mamá con Sebastian todo lo que pueda. Ayudarte a ti todo lo que pueda. Estar ahí para ustedes. Siempre, siempre que lo necesiten. Y también cuando no.

Este 2016 tendrá un balance positivo, lo sé. Este año voy a dar todo de mi para que sea un año maravilloso. Un año lleno de aprendizajes, de experiencias, de felicidad.

Los amo, mis chicos locos. Mi princesa, mi camarón, mis vidas.

¡Feliz Año Nuevo! Los abrazo en un momento.

Papá.

Mi pequeño Sebastian

Hola pequeño. ¿Cómo estás? Quizás ya no seas tan pequeño cuando leas esto. Quizás tu hermana mayor te lo lea en voz alta. La verdad, no lo sé.

Llevo ya casi 4 años escribiéndole cartas a tu hermana, desde antes de que nazca, contándole todo lo que pasa en nuestras vidas (o casi todo lo que creo que vale la pena contar) y tú, mi precioso hijo, no podrías ser una excepción. Eres más bien la inyección de energía que me da la vida para seguir haciéndolo.

Hoy en día estás en la panza de Mami. Estás hecho un loquillo ahí, pateas, das giros y vueltas, duermes y hasta te hemos visto con hipo en la última ecografía. Hoy día tienes 24 semanas en la panza de mami y 21 semanas en nuestros sueños. Lamento que en esta foto no salga tu precioso rostro, el cual conoceremos pronto en una ecografía 4D, y que pues… salga otra cosa. Ecografía Sebastian

Como en el caso de tu hermana mayor, sabíamos que te llamarías Sebastian. De hecho, en el fondo siempre supimos que llegarías a completar nuestra pequeña familia, lo único que quedaba era esperar a tu llegada, y finalmente hace 21 semanas supimos que estábamos esperando un 2ndo bebé, y hace pocas semanas confirmamos que serías hombre.

Mi chiquito loco, estamos locos de amor por ti, y llegarás a esta familia loca como un regalo del cielo, porque te hemos esperado por un buen tiempo ya. Pero esta familia que te va a recibir no es una familia normal, y de esto tengo que advertirte desde ya. Nada de que a mi nadie me avisó, etc. Estás notificado!

Los tres

En primer lugar tienes a mamá. Mamá es una mujer maravillosa por tantas razones, que no podría empezar a describirla. Es la persona más buena, leal, honesta y amorosa que conozco. Todavía no te ha visto el rostro y ya te ama con locura! Ella nos mantiene juntos, es la goma que nos pega, el centro de nuestra familia, nuestra fuerza de gravedad. Ella representa todo lo que yo amo de nosotros, y la razón por la que luchamos tanto para estar juntos siempre. Ella es mi hogar, y coincidentemente, es por ahora también el tuyo. Ella me completa. Me complementa. Me potencia. Ella es mis retos, y mis victorias. Es mi premio mayor y mi premio consuelo. Mi amuleto de buena suerte.

Creo que te va a caer bastante bien. Es chévere.

Por otro lado tienes a la loca de tu hermana. Ahí sí, ten cuidado. Le falta un tornillo. Está loca de remate, ama el rosado, las panties, y sus zapatos de Jessica Butrich.

Es increíblemente inteligente y más talentosa de lo que me podría imaginar. Realmente es un placer verla crecer. Pero me temo que vas a tener que sobrevivir a sus intentos de vestirte como a ella le da la gana, y probablemente serás víctima de sus intentos de dominarte con ese carácter fuerte que tiene. Esos rulos no vienen gratis, es un torbellino de la cabeza a los pies.Valentina hermana mayor

Sin embargo creo que te beneficiarás mucho de ella durante la adolescencia. En una palabra: Amigas. ¿Sabes lo chévere que será que las amigas de tu hermana vengan a casa? Vas a poder torturarlas, vengarte de cada cosa y aprender de ellas. Eso sí, jugarán contigo. Pero eso está bien: Cuando seas más grande tendrás insights profundos sobre la psicología femenina que pocos hombres tienen, lo cual es una enorme ventaja en nuestro género. Porque créeme, las chicas… nos llevan dos pasos de ventaja siempre. (Pero no le digas a nadie que lo admití.)

Finalmente estoy yo, tu padre. Tu maestro Jedi. Tu mejor amigo y compañero de batallas. Tu father-brother. No puedo decir mucho de mi, pero puedo corroborar lo que dice Valentina para describirme: “Un poco loco, un poco genio”. Suena bastante acertado, según yo. Jose Muck

En esta familia nuestra donde hay actualmente 2 chicas versus 1 chico, llegas para equilibrar un balance que he manejado con sumo cuidado. Nuestra familia habrá alcanzado una armonía en número par y equidad en género. Porque 2 contra uno no era nada fácil.

Mentira, sólo bromeo. La verdad es que nunca ha habido un versus en casa. Exceptuando las veces en las que hacemos guerras de cosquillas (en las que mamá siempre pierde porque no-las-so-por-ta). Somos un equipo, y ahora tenemos un nuevo y pequeño jugador. El gran Sebastian Muck. Mi vikingo. Mi chanchi-volador. Mi padawan.

Ay chiqui… ¡Qué raro es este sentimiento! Estoy tan ilusionado con verte, que hasta te extraño. Es un sentimiento bien difícil de entender. Como si estuvieras de viaje y fueras a regresar. No te espero con ansias, te extraño. Quiero que llegues pronto! Quiero abrazarte, jugar contigo, tener una mesa llena de locos, cocinar con tu hermana, colmar la paciencia de tu madre… quiero hacer travesuras contigo, cubrir las tuyas, y limpiar tus desastres. Ya te quiero con nosotros en casa, y quiero conocerte. Verte la cara, reconocerme en tus ojos. Besarte la frente.

¿Cómo irá a ser, no? Todavía no tenemos respuesta a todas las preguntas que tenemos. De hecho este embarazo nos agarra con mucha más experiencia y sin los temores que tuvimos en el primero. Se puede decir que tenemos cancha. Pero todavía no tenemos idea de cómo irá a ser esta nueva dinámica… Sólo quiero que sepas que pase lo que pase, y hagamos lo que hagamos, siempre daremos lo mejor de nosotros. Porque eso es lo que hacemos en nuestra familia. Damos el 110% y luego vemos como salen las cosas. Porque así, siempre estaremos en paz con nosotros mismos.

Te quiero, pequeño loco. Y ya te quiero conocer, pero tómate tu tiempo, termina de crecer. Nos vemos en Marzo, ok? Trata de no adelantarte, que todavía tengo que pensar en cómo haremos tu cuarto!

Te adoro.

Papá.

Cumpliste tres, cumplimos 3

Chiqui, este año cumpliste 3 añitos. No calculas lo importante que fue tu cumple para mi. Valentina sopla su vela de cumpleaños

3 años de estar juntos. 3 años de verte crecer, cambiar, convertirte en una niña perspicaz, traviesa y preciosa. Adorar cada segundo de esos 3 años sería simplificar lo que siento, porque ser tu papá, más que encantarme, me define.

Tu cumple estuvo hermoso. No podía ser de otra forma, con toda la entrega que Mami le puso este año. Yo, que me confieso un controlador total en lo que a planificación de eventos se refiere, tuve una labor de apoyo y soporte en esta ocasión, en la que no pude tomar vacaciones como en años anteriores para planificar tu santo. Sin embargo, claro que puse mi grano de arena, eh!

Para empezar, tuviste 3 celebraciones. No te acostumbres a esto Chiqui! Es más un tema de desorganización familiar que de celebración en sí, pero no puedo decirte que no gozaste como loca. Tuviste una celebración en casa con tus amiguitas y abuelos unos días antes, una en el kinder el mismo día de tu santo, y una en casa de tu mamama Zoila unos días después. Además te volvieron a cantar Happy Birthday en casa de Luzma. Así que celebrada hasta los 18 años creo yo.

¿Qué recibiste por tu cumple? Pues bueno, a pesar de tener varias celebraciones pequeñas de cumpleaños, decidimos hacerte un único regalo. Algo que venías pidiendo hacía un tiempo: Una bici “con pedales”!

Y lo pongo entre comillas, porque desde que empezaste a caminar tuviste una pequeña bici strider sin pedales, para desplazarte empujándote con los pies sobre el piso. Pero cada vez que salíamos al parque o a caminar te quedabas mirando a los demás chicos que pasaban a la velocidad del rayo a nuestro lado, con sus bicis a pedales. Así que este año tuviste tu primera bici hecha y derecha. Y más feliz, imposible!

bici de cumpleaños

Como te decía, tu cumple caía un día lunes, así que el sábado previo, tuviste un lonchecito de princesas al que asistieron tus amigas del cole, todas con sus vestidos, así como Elsa y Anna de Frozen y Ariel y Rapunzel. Tu mesa de cumpleaños estuvo hermosa, tuviste una torta de chocolate maravillosa y todo estuvo repleto de flores (amas las flores!).

Mesa de cumpleañosMesa en procesobocaditosmesa de cumpleañosmesa de cumpleaños

Mami y tu tía Rosalba trabajaron tanto en la mesa que parecía de ensueño. Tus otras tías y tu mamama Zoila ayudaron a poner todo en su sitio el mismo sábado, y tú no podías más con lo lindo que estaba todo. Mami trabajó duramente, incluso con su muñeca lastimada, y lo hizo todo con una gigantesca sonrisa en el rostro.

Vane poniendo mesa

Yo por mi lado no dejé atrás nuestra tradicional limonada rosada. Me encanta que tengamos nuestras tradiciones, que cada año sepamos que tenemos una tarea especial y que construyamos estas cosas juntos. Este es el 3er año, y el 3er año que yo me encargo de esto.

dispensadores de limonada rosada

Mi pequeña terrible, estabas tan hermosa el día de tu cumple! A pesar de haber pedido por meses tener un cumple de princesas, llegado el día decidiste que querías recibir a todas tus amigas vestida de súper heroína! Me hizo tanta gracia, y por más que quisimos convencerte de lo contrario, tú y tu enorme personalidad decidieron ponerse el antifaz y la capa y recibir a todos así.

Valentina hermosa Valentina súper heroina

Mi pequeña loca y su tremendo carácter… Sin embargo llegaron Ariel y Rapunzel, y corriste a enfundarte en tu disfraz de Elsa. ¿Quién lo diría? Al parecer las princesas son los Beatles de hoy en día. Valentina y su vestido de Elsa Valentina y Ariel Valentina y Ariel 2 Pequeñas princesas Valentina y Ariel Valentina y Ariel Abuelos

Cantaste, las abrazaste, saltaste, corriste y jugaste. Te sentaste con ellas a pintar, a leer cuentos y a comer sandwiches haciendo picnic en la sala. Pasaste junto a tus amigas, una tarde linda hecha solo para las chicas. Fue súper divertido ver los rostros de todas iluminarse con las princesas. Sin duda alguna es la magia de la niñez, de la inocencia pura. Esta misma magia es la que se reflejaba en los rostros de los papás, de los abuelos. Es imposible no ver a una niña feliz y no volver a creer en la magia, en que el amor hace que el mundo se mueva y que todo es posible.

Valentina y Elsa Valentina cantando Valentina y Elsa Valentina y Elsa

Incluso ver a tu mami tan feliz, cantando a voz en cuello contigo… Para mi, totalmente increíble. ¿Sabes que ustedes son mi felicidad? Mamá feliz

El lunes siguiente a tu lonchecito de princesas celebramos tu verdadero cumple: 14 de setiembre. Los lunes, como ya has aprendido (a la fecha, me preguntas: “Ya es lunes?” para responder con un “Ay…” cuando respondo afirmativamente) son muchas veces complicados especialmente si de celebraciones se trata. Sin embargo respetamos nuevamente nuestra tradición, y el domingo después de limpiar toooodo lo que representó tu lonche el día anterior, nos pusimos a hornear tu torta de cumpleaños. Porque esa es otra de nuestras tradiciones, sabías? Tu papá no va a dejar de hornearte nunca tu torta de cumpleaños. No importa lo mucho que tengamos que limpiar, lo cansados que estemos. Es un regalo para mi, tener la oportunidad de prepararte algo que disfrutarás sólo el día de tu santo, que compartirás con tus amigos, que se preparó con el corazón desde la compra de los ingredientes hasta sacarse del horno. Hasta te diría que sí, en este caso, el amor es sin duda alguna el ingrediente más importante.

Pero como se trata del kinder, y una dosis masiva de chocolate no es ideal para los niños en horario de clases, este año hicimos un keke de zanahoria riquísimo con nueces y frosting. Tenía un poco de miedo que a alguno de los chicos no les guste (no hay peor crítico gastronómico que un niño) pero fue un éxito total! No solo les encantó, pero repitieron hasta terminarse el kuchen.

torta de cumpleaños en el kinder

Para el día de tu cumple, recibiste una corona preciosa en el Kinder, y tanto mami como Papi fueron a contarle a todos tus amiguitos todo lo que había pasado antes de que llegues a este mundo, y en estos tres hermosos años. Les contamos sobre cómo nos conocimos y nos casamos, cómo estuviste dentro de la panza de mami por 9 meses, y todo lo que hemos venido viviendo año a año. Estuvo súper lindo, y finalmente recibiste algunos regalos de tus amigos. Es tan precioso para un papá ver a su hija tan feliz, y ese día creo que el regalo más grande nos lo llevamos nosotros.

cumpleaños en el kinder
cumpleaños en el kinder

Sin embargo queríamos darles una sorpresita a todos tus amigos, tanto ese día como el día de tu lonche de princesas, así que mami había preparado unas plantitas especiales para cada uno de los chicos. Estaban hermosas! Y es que este año decidimos no regalar más dulces, y más bien ser un poco más traviesos. Estábamos seguros que los papis de tus amiguitos iban a estar felices de que consuman un poco menos de azúcar.

sorpresitas

Lindas, no?

El sábado siguiente celebramos en casa de tu mamama y Opa con tu familia por lado paterno (suena tan protocolar eso!). Pero eso, lonche de cumple en casa de mis papás. Jugaste con Bilbo, abriste más regalos con tus primos por todos lados y te cantaron Happy Birthday, las mañanitas, cumpleaños feliz y poco más y te cantaban la Malagueña.

cumpleaños en familia abriendo regalos en familia Cantándole happy birthday en familia

Ay mi chiqui! Eres tan afortunada! Eres una niña con mucha suerte, que ha nacido fruto del amor de dos papás que te deseaban con toda el alma. Ya te he contado más de una vez que tenías una habitación en nuestra casa incluso antes de concebirte. Que muchas veces nos sorprendíamos diciendo “Busca en el cuarto de Valentina!” cuando buscábamos algo, meses antes de siquiera saber que mamá estaba embarazada. Porque te soñábamos.

Tanto amor hacia ti, tanta suerte, tanto trabajo de tus padres y de toda tu familia alrededor tuyo es sin duda alguna una bendición. Y esas bendiciones deben llevarse con mucha responsabilidad. Porque saberse afortunado, es entender que hay muchos que no tienen la misma suerte. Saberse amado, es entender lo que es la ausencia de amor.

Yo sé que ya te había contado sobre esto antes, pero quería aprovechar para dejarte el video de lo que hicimos también días antes de tu cumple. Porque es importante entender que para recibir, hay que saber primero dar.

Mi pequeña maravilla, mi gatita hermosa, sé que esta carta te ha encontrado algunas semanas tarde. Debí escribirla hace meses incluso! He guardado las fotografías en carpetas en mi computadora hace semanas, y he empezado esta carta más veces de las que quisiera admitir. Pero el tiempo se me ha estado escapando de las manos, y este año me ha costado más que nunca encontrar la mejor forma de gestionarlo. Rezo a Dios que el próximo año sea uno más tranquilo para mi.

Sin embargo quiero que sepas, y de hecho estoy seguro que lo sabes pero quiero ponerlo por escrito, que aunque a veces exista un periodo de tiempo entre carta y carta, tú y yo no le perdonamos ni un segundo libre al día. Somos inseparables. Nos exprimimos al máximo los fines de semana, y nos agotamos mutuamente desde el amanecer hasta el anochecer. Y eso, me encanta.

Tengo tanto que contarte que una carta cumpleañera no basta. Así que tenme algo de paciencia, que pronto llegará una nueva carta. Lo prometo.

Papá.