Navidad en setiembre

Hola rollito de primavera, ¿cómo está la futura atleta olímpica de papá? Te cuento que todas las cositas que compramos con mamá para ti ya están en casa de la tía Monika! ¿Y ahora? Sólo falta que papá viaje, sobreviva al huracán Isaac, retorne a Lima y listo! Será casi como tener Navidad en setiembre.

Estamos tan listos para ti mi pequeña bebé, pero tan listos, que no podemos esperar más para que llegues a llenarnos la vida de sonrisas.

Pero ojo, espérate a que papá regrese el día lunes. De lo contrario, castigada! Mira eh!

Te adoro, piojito!

Papá.

Ansiedad

Hola pequeño gremlin. Hoy la ansiedad me tiene un poco loco. No sé exactamente manejar la presión que tengo, así que hago lo posible por enfocarme en las cosas que puedo controlar y dejar de preocuparme de lo que no, pero me cuesta mucho mantenerme tranquilo. Tanto así que anoche me tomé unas copas de vino para relajarme y terminé más estresado que nunca, pensando en que no calculé la posibilidad de tener que manejar al hospital en ese momento.

Y es que esta semana hay 3 cosas que me tienen con los pelos de punta. En primer lugar tu nacimiento. A las ya 37 semanas se te considera “a término”, que es una forma de decir que está listo el pollo. Ya te pueden sacar del horno e hincarte el diente. No te preocupes pequeña rana loca, nadie te va a morder (mentira, lo más probable es que mamá y yo sí te vayamos a morder el pompis).

Básicamente me aterroriza cada mueca que pueda hacer mamá en este punto, porque tengo miedo de que llegues y yo no haya traído las cosas que tengo que traer de Miami.

Exagerado me dirán algunas (ya me lo dijeron algunos posts abajo), pero cuando un papá quiere que su hija tenga todo, y particularmente ya lo compró todo, pues lo mínimo que quiere es que las cosas estén en la casa no? No importa si siguen en cajas, paquetes y plásticos. Pero que estén!

En 2ndo lugar, lo que me pone muy nervioso es que tengo que precisamente viajar para esto. Siento que cometí un gran error al dejarme guiar por los kilómetros de LAN y las promociones y las tonterías, y que no dejé suficiente margen de tiempo como para viajar con calma. Y no sé qué haría si llegas a nacer en los dos días que estaré fuera. Por favor espérame!!! No puedes llegar durante mi viaje. No me lo perdonaría.

En 3er lugar, estamos a mil por hora en la oficina. En parte porque tu tío Fernando y yo viajamos el día viernes, y  porque tenemos un deadline bien importante. Sentimos que estamos haciendo la diferencia con este cliente, y queremos que todo salga a pedir de boca, pero es mucho trabajo. Yo, que no entiendo mucho lo que hace tu tío Fernando, lo veo sin dormir un par de días, y me puedo imaginar el nivel de agotamiento en el que puede encontrarse. Eso también contribuye a mi ansiedad. Necesito ver este proyecto nacer, antes de mi viaje.

Así, la chamba debe nacer antes del viaje, tú NO debes nacer durante el viaje, y puedes nacer cuando quieras, luego del viaje.

Debí hacer esto hace semanas… Ojalá que todo salga bien! Mientras tanto, espero seguir enfocado.

Te adoro enana. La historia nos dirá si tuve suerte o no.

Papá.

Me cambias la vida

Me cambias la vida, y lo haces sin darte cuenta, sin estar aquí. Porque cambias desde nuestro menú, hasta la forma en la que vemos TV. Nos cambias la lectura, las horas del día y las prioridades.

Me cambias la vida porque cambias el cuerpo de tu madre, su manera de mirar, su forma de sentarse. Nos cambias la decoración de la casa, el detergente de ropa, y los malos hábitos.

Nos cambias el clóset. Nos cambias el orden de las cosas en la refri. Nos cambias el léxico. Nos cambias el historial de navegación de la computadora. Nos cambias las compras en el supermercado. Hasta nos cambias el aire.

Me cambias la manera de conducir la camioneta. De cruzar la calle, de pagar mi tarjeta de crédito. Me cambias el arroz por lechuga. Me cambias la calma por sueños. Me cambias el horario de trabajo.

Nos cambias los fines de semana, las conversaciones, el pasaporte y las vacaciones. Nos cambias la forma de abrazar.

Y será que nos has cambiado tanto en 9 meses, que hasta cambiaremos de nombre. Pero sé que el cambio nos sentará bien.

Papá.

 

Sé que es algo tontísimo

Pero he sonreído como un mono poniendo esto en el carro. Sé que todavía no es el momento… pero técnicamente cada vez que mamá se sienta en el auto, es verdad, ¿no?

¿Será que son las pequeñas cosas las que nos hacen felices, o será que ya te siento a la vuelta de la esquina? El próximo viernes viajo a traer tus cosas de Miami, y regreso el lunes de madrugada. ¡Y listo! Sólo me quedaría esperarte (in)tranquilo.

Tan pequeña y dulce… anoche me di cuenta lo indefensa que llegarás al mundo. Porque independientemente de lo fuerte que patees, o lo graciosa que sea la personalidad que te inventemos (Alientina, Violentina, etc) producto de tus movimientos “panciles”, eres sólo una pequeña bebé. Pero no te preocupes, no estarás sola ni un minuto. Tus papis son fuertes y te van a cuidar.

Y Papá seguirá sonriendo como un mono.

Llegaron tus muebles!

Bebé! Llegaron tus muebles! Contra todo pronóstico de tu padre, el carpintero cumplió su promesa (la 3era de la semana) y esta vez sí entrego los muebles!

Te cuento por qué estaba un poco preocupado. Mandamos a restaurar los muebles hace 4 semanas y media y el maestro carpintero nos dijo que se demoraría 3 semanas en total. Luego de aprobar el presupuesto y definir el estilo de la restauración, y luego de haber pagado el 50% del costo nos fuimos felices de saber que tendrías no solo muebles lindos en tu cuarto, pero muebles que tenían su propia historia, y eso en realidad nos parece genial. Porque los muebles antiguos de verdad se hacían pensando en que duren, no como muchas de las cosas que se pueden comprar hoy en día, así que si el color se desgasta, o los tiradores se malogran, con una restauradita se trae a la vida no sólo un mueble de excelente calidad, pero una pieza que te acompañará y será parte de tu propia historia.

La cuestión es que pasaron las 3 semanas y mamá fue a ver el trabajo del carpintero, porque parte del acuerdo era retapizar una silla y una banquita y ella debía llevar las telas. Y no te miento, hermosa, no había hecho NADA. Mamá se desesperó y papá se enfureció un poquito porque pues, el carpintero se iba a pasar de fresco. Felizmente pudimos imprimirle la sensación de urgencia al buen caballero y pudo terminar todo a tiempo (luego de algunas pequeñas amenazas, es la primera vez que escucho decir a mamá por teléfono “mi esposo está furioso y yo me hago la loca!”). Ya decía tu mami que era imposible conseguir un carpintero en Lima que entregue las cosas a la fecha pactada. Pero al menos lo logramos 10 días después.

Ahora sí puedo contar con los dedos las cosas que faltan para estar al 100% listos para tu llegada, y estoy seguro que el 100% de esas cosas las podría conseguir en un ida y vuelta a un supermercado. Pero mamá me asegura que las conseguirá esta semana, así que yo estoy muy tranquilo al respecto. Ahora sólo falta esperar con calma a que todo lo demás que hemos comprado llegue bien en 2 semanitas. Crucemos los dedos! Nosotros mientras tanto podemos estar tranquilos, y disfrutar del domingo con calma, mientras vemos tele y soñamos contigo.

La emoción por tu llegada se renueva cada día, realmente es una dulce espera!

Papá.

Maletín para el día de parto

Hola rabanito saltarín, ¿cómo estás pequeña bolita de energía correteadora? Hoy día quiero contarte que estoy muy contento y tranquilo porque finalmente, y luego de mucho trabajo (trabajo para encontrar tiempo para hacer las cosas) hemos podido terminar dos cosas súper importantes: Tu maletín, y el maletín de mamá y papá para el día del parto!

Estoy seguro que el contenido del maletín depende mucho de lo que cada papá tenga en mente, y mucho también de lo que cada clínica/hospital solicite a los futuros papis, pero si de algo les sirve a nuestros amigos lectores, enumeraré de manera rápida qué es lo que contienen los nuestros. Por ahí que también tienen alguna sugerencia! Mientras tanto, estoy feliz de estar 100% seguro de que tenemos todo lo que nos han solicitado, y algunos extras.

En tu pequeño maletín podemos encontrar: 4 conjuntos de ropa completos y lavados separados en bolsas individuales marcados con el nombre de tu mami. 1 bolsita extra con gorritos y baberos. 1 paquete de pañales para recién nacidos. 1 frazada 100% de algodón. 1 frazada de polar.

Esto es lo que la clínica nos pidió y ya lo tenemos listo al 100%, separado y guardado en tu maletincito, completamente a la mano para cualquier eventualidad. Cabe mencionar que este es tu maletín “PlanB” ya que la mayoría de las cosas que te hemos comprado recién llegarán a Lima el 3 de setiembre (recuerda que estás “pronosticada” para el 18), pero por si las moscas, Papá quería estar tranquilo y tener ya todo lo necesario en versión “PlanB” por si tú y tu alborotada figura decidían asomarse antes de tiempo.

El maletín de mamá y papá es ligeramente más complejo, y si bien puedo decir que está completo, estoy seguro que se le pueden añadir unas cuantas cositas más por comodidad. Ya cada mami seguro nos dará un consejo en esta parte. El mismo consta de: 1 bata, pijamas que se puedan abrir frontalmente, utensilios de higiene personal (cepillos dentales, jabón, etc), pañales obstétricos, ropa interior holgada, brasieres de lactancia y chocolate. Mucho chocolate. Mamá lo va a necesitar, y papá lo sabe. Para Papá, una camisa extra, un par de polos por si las dudas, y si bien no lo hemos incluído todavía, quizá debería poner un par de botellas de agua o un snack. Espero que no me digan que estoy siendo exagerado, pero la verdad es que quisiera no tener que despegarme de mamá esa noche, así que prefiero no tener la necesidad de alejarme de ustedes aunque sea por un vaso de agua. ¿Te parece una exageración? Me imagino que a estas alturas del partido ya conoces al obsesivo de tu padre. ¿Qué te puedo decir? Las amo compulsivamente.

Mientras eso está listo y 100% a la mano junto a tu maletín personal, lo que todavía no está listo es tu cuarto. Si bien todo lo que estaba bajo mi responsabilidad ya está listo, y esto implica lo vital para ti, faltan todavía algunos muebles que Dios quiera llegarán el día de mañana por la mañana. Cosa que personalmente dudo, ya que debieron llegar el 10 de agosto, pero naturalmente nuestros amigos restauradores calcularon mal sus verdaderos tiempos. Pero no te preocupes pequeño champiñón del oeste, Papá se encargará de que lleguen antes de lo que ellos mismos creen. Papá puede ser bastante convincente cuando se lo propone.

Ya te mostraré cómo quedan! Tampoco quiero apresurarlos demasiado, porque prefiero estar seguro de que quedarán tal y como te los mereces: preciosos.

Te adoro pequeñita.

Papá

Nanas, fotos, babies & sponsors.

Hola pedacito de pastrami de pavo. Hace unos días una amable lectora hizo un comentario elevándome una duda “universal” en este mundo de la maternidad/paternidad responsable: Es recomendable tener una nana desde el nacimiento o no?

¿Es realmente necesario tenerla? Estoy seguro que ahora que lees esto seguramente piensas con cariño en las personas que te han acompañado a lo largo de los años. Para mi es algo trucoso todavía pensar siquiera en escribir de manera futura pensando en quiénes serán esas personas, pero de que existirán no me cabe duda.

Creo que cada familia es un mundo aparte, y no sólo en relación a la vida misma, pero a la personalidad de cada pareja. Existen parejas que no quieren, de manera decisiva, tener a alguien involucrada en los primeros días de su pequeño retoño, y otras que no se imaginan ese período sin ayuda. Y existen las familias donde mamá trabaja y que no puede permitirse tomar largos meses de descanso post-natal, ya que es independiente, por lo que necesita poder seguir trabajando lo más pronto posible, con o sin ayuda.

Lo que nosotros vayamos a decidir en torno a eso, será como siempre producto de la profunda meditación, y honestidad con nuestros sentimientos, costumbres, miedos y posibilidades. Sin embargo, creo pequeña nariz de tulipán, que sería muy interesante conocer la opinión de otras mamis. ¿Qué tan importante puede ser tener ayuda profesional en esos primeros meses?

En otras notas, el tío Jano nos hizo unas cuantas fotos que seguramente podrás ver en el blog de mami haciendo clic aquí. ¿Lindas, no? Me encanta la cara de felicidad que se nos escapa en una que otra foto. Perdona a papá, no tiene idea de como mirar a la cámara… pero ten la certeza de que la felicidad no es posada. Se nos escapa por los poros. 

El tío Jano tiene una empresa de fotografía mostraza que se especializa en fotos para matrimonios, familias, fotos “de panza”, y demás. Y luego de convencernos de hacer las fotos y mostrarnos el resultado, quise retribuirle de alguna forma el gran favor que nos hizo al poner su lente a disposición nuestra. Se me ocurrió ponerle un bannercito en esta página, ya que creo que a las personas que entran a leernos, también podría interesarles conocerlo. Pero esto generó todo un conflicto en mi pensamiento y en la idea que tengo yo para este espacio, que nació como un espacio entre tú y yo, y que aceptamos compartir con la gente que con tanto cariño nos comenta, y nos aconseja.

Porque si bien estos posts son cartitas entre tú y yo, en los comentarios se entablan conversaciones muy interesantes, y que Papá valora mucho. Así, me puse a pensar en los amigos como Jano que tienen empresas que realmente son parte de nuestras vidas. O como Paloma, quien hizo los increíbles cupcakes de tu baby shower, que también fueron los de nuestro matrimonio, y los de mi cumpleaños. Así muchos amigos nuestros hacen cosas geniales, y recordando este blog que tanto nos gusta a mamá y a mi pensé que había una forma de tenerlos aquí, sin que se sienta como una oferta publicitaria, y más como una ayuda, un sponsorship, un espacio cariñoso de amigos que hacen cosas geniales que quizá puedan interesarles a quienes nos visitan esporádicamente ya sea para leer lo último que papá quiso decirte, o más adelante, cuando quieran enterarse de tu última travesura. Así que si una marca nos gusta y nos parece increíble, sentimos que convivimos con ella y quisiéramos compartirla con el mundo, pues la ponemos. Y si alguna marca (como es posible que suceda) nos escribe queriendo aparecer en este espacio, pues tendremos el mismo criterio para aceptar o amablemente declinar la oferta. Porque finalmente este es un espacio nuestro. Y nuestro espacio tiene que estar lleno de cosas que nos gusten, que nos hagan sonreír, y que nos sean útiles. ¿Te parece bien? ¿Tenemos un trato?

Dicho esto, nunca, y te prometo que nunca, este espacio se convertirá en un espacio promocional. Nunca verás banners animados saltando, ni se verán liquidaciones, o 2 x 1 aquí. No es lo que queremos. Wakala.

Ah! Y no quiero dejar de agradecerle a tu tía Vicky, porque desde Panamá te llegaron estos nuevos babies! A que está lindos? ¿Cómo haríamos? A mamá se le va torciendo la sonrisa cada vez que alguien dice que ya vas teniendo más zapatos que ella! Jajajaja!

Mentira mi amor, mamá es la más entusiasmada con que tu pequeño closet crezca cada día más. Y yo, qué te puedo decir? Participo activamente en el propósito. Lo que empiezo a pensar es que ojalá tengas una hermanita, porque qué haremos luego con tanta ropita? Algo me dice que voy a estar muy apegado sentimentalmente como para simplemente deshacerme de ella… Pero veremos. No quiero adelantarme. Obviamente si llega el momento y tenemos que deshacernos de tu ropita, nos aseguraremos que caiga en buenas manos a través de una donación. Pero ya veremos.

Y como evidencia de que Papá también anda metido en el propósito de generarte un clóset de lo más entretenido, pues no pude resistirme a la hora de comprarte un par de Converse rosadas. Porque pues hija, de qué otra forma irías a visitarme a la oficina? Si tú vas a ir de redactora creativa desde el día 1! A que sí?

Por si alguna mami pregunta dónde es que las conseguí, tienen que saber la cruda realidad: Amazon.com.

Bueno mi pequeña futura medallista olímpica, te dejo con una foto más antes de terminar este post, e ir a apachurrarte en tu versión panza.

Qué increíble es verme la cara de enamorado de mamá y de ti!

Papá.

P.D: Seguiremos en la lucha por eliminar la panza y los cachetes.

Te acercas

El día de ayer revisé como cada día lo que “What to expect when you are expecting” tenía preparado como mensaje para mi, y encontré esto. No pude más que sonreír.

Y me hizo gracia no porque en cierto modo es lo que ya estoy haciendo contigo pequeña mariposa, pero porque la idea de poder compartir contigo todos mis pensamientos, sueños y emociones en una sola carta me parece gracioso. La verdad es que, como algunas lectoras ya anticipan, creo que este blog podría rápidamente convertirse en un pequeño libro de cartas. Porque si bien a veces no termino de encontrar tiempo para escribirte cuando lo deseo, las ganas de hacerlo no parecen disminuir con el pasar de los días. ¡Todo lo contrario!

El sábado pasado fue tu baby shower! Oma y Opa ofrecieron su casa para hacer el pequeño evento, el cual fue organizado por tus tías Rochi, Jossy y Karlita (mi hermana). Qué tal chamba se mandaron! Yo mismo, que aporté mi granito de arena con una que otra cosita ese día, me quedé sorprendido con la tremenda logística detrás de un Baby Shower. Tengo que decir también que todas las amigas de tu mami colaboraron, se remangaron y decoraron, picaron fruta, prepararon tragos, ordenaron regalos, etc. Una locura. Pero la verdad es que tanto tu mami como tú lo merecen. Hasta llegaron de una revista a tomarle una foto a mamá (contigo adentro, obvio!). Así que si la foto llega a salir, seguro que te la dejo en este espacio.

Escogieron flores de lavanda para tus centros de mesa, y si no me equivoco la lavanda representa la ternura respetuosa. Más allá de que el color es precioso, y de que el aroma a lavanda es muy agradable (tanto así que hay cientos de suavizantes de ropa, antibacteriales y demás productos que utilizan ese aroma), el significado de las flores me parece muy representativo. Ternura respetuosa es una definición tan cercana a lo que siento cuando llego a casa, miro tus cositas, veo tu habitación, y abrazo la panza de mamá. Una ternura que me derrite, y al mismo tiempo un respeto infundido por el temor de ser un papá primerizo, sin experiencia alguna y que sabe que aprenderá cometiendo errores en el camino. Pero no dudes que disfrutaré de cada uno de ellos, y que aprenderé de los mismos lo más pronto posible.

¡La casa quedó preciosa! Justo a tiempo y antes de que llegue ninguno de los invitados el comité de organización ya tenía todo listísimo y preparado para celebrar tu llegada.

El único que daba vueltas por aquí y allá preparándose uno que otro trago era papá, que ante la emoción de lo que vendría, no sabía realmente cómo ayudar en ese momento, salvo sonriendo y manteniéndome alejado de la actividad femenina. Y eso sí, limpiando todo para asegurarme que todo esté impecable para le llegada de todas las amigas de mamá y familiares de ambos.

Una de mis tareas secundarias fue transformar las botellas de champagne que compramos para el baby shower en un trago llamado Bellini, último antojo de tu madre en estos días, y lamentablemente un antojo que no puede permitirse con frecuencia, ya que precisamente se trata de un trago.

Para las interesadas, se trata de un trago muy rico que consta de 1/3era parte de copa de duraznos en almíbar licuados, y 2/3 partes de la copa de champagne. No tiene mayor ciencia que mezclar una cosa con otra, así que no tienen pierde. A mi parecer es un perfecto trago para un brunch. Yo personalmente me preparé un Tom Collins, trago que el tío Esteban me “pegó” por primera vez y que desde entonces, no he dejado de considerar simplemente como buenazo.

Otra cosa que estuvo espectacular fueron los triplecitos. ¿Por qué será que los sandwiches miniatura de esta clase de eventos son tan ricos? Es decir, los triples grandotes son buenos, pero los triplecitos son una maravilla!

Parte de los misterios de la vida hija mía. Desde ya te prometo que en tus cumpleaños no faltarán esta clase de sandwiches, ni los de pollo en petit pan, que tan feliz me hacían de niño.

Pero mejor dejo de hablarte de comida, o no podré resistir la tentación de prepararme algo en este momento. ¿Te cuento algo especial? Ya puedo afirmar que he dejado completamente el cigarrillo, y ya voy bajando 10 kilos. Es increíble lo fuerte que me haces pequeña. Sin ti no podría hacer lo que estoy haciendo.

De regreso a los regalitos, sería súper difícil enumerarlos todos, y es que todos han sido espectaculares. Seguro irás viendo uno que otro en su momento, porque de todas maneras van a ser accesorios a todas las fotos que te vaya a tomar a lo largo de tu pequeña existencia. Me emociona mucho pensar en eso y en todos los momentos que viviré contigo. Me he tirado en la alfombra de la sala más de una vez y casi te veo junto a mi, gateando. Al mismo tiempo he mirado con cierto pánico todos los enchufes, bordes, y demás elementos peligrosos para ti. Todavía estoy decidiendo qué hacer al respecto, pero créeme que lo tengo en mente. Primero que nada, terminar de armar tu cuarto.

Te conté la semana pasada que ya había terminado de pintar tu cuarto, no? Pues te cuento que ya instalamos las cortinas y la decoración de la pared. Creo que está quedando lindo, pequeña mariposa. Sólo faltan los muebles que deberían llegar la próxima semana, y estaremos listos para recibirte. Claro, sin contar con que todavía tengo que viajar a traer las cosas que compramos para ti por internet. Pero estamos cada vez más cerca a tu llegada. 5 semanas y 5 días dice el What to Expect. Yo sólo espero que no te adelantes, y si lo haces, no lo hagas mucho. Llega a tiempo, llega con calma, llega feliz. Cuando llegues, te prometo que harás con tu cuarto lo que tú quieras. Por el momento, déjanos seguir jugando a ser decoradores. Nos mantiene a la expectativa, felices, y aleja un poco los nervios que nos trae tu eventual llegada.

La panza de mamá está hermosa. Es un huevo duro. Y tus patadas se sienten cada día con más fuerza e intensidad. Tus movimientos me hablan, y literalmente me pateas la cara cada vez que aprieto mis cachetes contra la barriga de mamá. Y me sigue pareciendo lo más tierno del mundo. ¿Cómo te he podido hacer, pequeña hermosa? ¿Cómo es posible que estés ahí dentro? ¿Cómo será cuando salgas? Mamá me pregunta si ya me hice una idea clara de cómo será nuestra vida de ahora en adelante, ahora que tenemos la casa llena de tus cosas… y la verdad es que la respuesta es rara. Evidentemente entiendo lo que implica tu llegada de manera racional… pero todavía siento que vivo en la trastienda de una tienda especializada en bebés. Me faltan tus sonidos, tu llanto, tu olor, tu tacto, para sentirme papá completamente. Por el momento, sólo tengo un inmenso amor nervioso y aterrorizado que navega entre la calma y el pánico y se intercala con claridad, y oscuridad.

Creo que cuando mami dé a luz, yo también veré el mundo de manera más clara. Y seremos tres los que habremos nacido ese día. Tú como Valentina, Vane y yo como Mamá y Papá.

Te espero.

Papá.

 

La vida de acuerdo a mis fotos II

Hola pequeña Valentina, hace días que tengo ganas de escribir este post, y la verdad es que para variar el tiempo me ha estado mordiendo los talones.

Recuerdas que te conté que te había comprado tus primeros aretitos? Pues aquí están. Le hice un pequeño “blur” al nombre de la joyería, porque pues este blog no es auspiciado por nadie, así que no vamos a ir por la vida haciéndo cherrys gratuitos. Espero que cuando leas esto todavía tengas tus pequeños aretes. Estoy seguro que no serán los últimos, pero para mi ha sido muy especial poder regalarte los primeros, toda la experiencia fue muy divertida porque hasta las señoras que vinieron a la oficina a vendérmelos se quedaron más de la cuenta escuchándome hablar sobre mi bebé. Una locura. Dicen que eres muy afortunada. Yo modestamente, les creo.

La semana pasada arrancamos la maratón por dejar tu cuarto listo. Los muebles de tu cuarto ya se enviaron a restaurar hace 2 semanas y nos los deberían entregar la semana que viene, así que me encargué de colocar algunas cositas, así como de vestir la cuna que te regalaron tu Opa & Oma con este juego llamado “Pío Pío”.

Tienes que entender que para papá es sumamente entretenido esto de comprar cosas para bebés, porque está alimentando su vocabulario con un sinnúmero de palabras especiales, tanto en español como en inglés, pero fuera de eso, puedes imaginarte a papá pidiéndole seriamente a la vendedora que le especifique las diferencias sustanciales entre el set Pío Pío y el Hada Madrina.

Fuera de bromas, nunca pensé que podrían haber tantas distinciones, ni que existieran tantas opciones que abaratan o encarecen las cosas. Dicho esto, tengo que mencionar que todo lo que posees en esta etapa de tu vida o es 100% algodón, o hiper hipo alergénico, o es biodegradable, o está hecho de Panda. Agradécele al temor de papá de comprar algo que te saque ronchas en algún momento. Eso sí, al año de edad te compramos una mascota, para que crezcas bien acompañada de un animalito que ayude también a reforzar tu sistema inmunológico, y para que con el tiempo puedas (como lo hacíamos todos los adultos cuando fuimos niños) tomar agua de la mangera o del caño sin morir en el intento.

La pintada y decoración de tu cuarto sí es otro cantar hijita linda. Aquí sí tuvimos que chambear duro y parejo. No te pongo fotos de la referencia que utilizamos para inspirarnos en la decoración, porque si no sale igual, tendrás evidencia sobre la cual increparnos. Sin embargo puedo decirte que el proceso ha sido una locura. Principalmente porque uno lleva una muestra a la tienda donde hacen el matizado para darte el color exacto que solicitaste y al pintar la pared te das cuenta que no es así.

Piensas inocentemente (y tu abuelo puede confirmar que no nos falta experiencia pintando paredes) que de pronto el color cambiará cuando seque la pintura y así obtendrás la tonalidad que esperabas inicialmente. Lamentablemente no fue el caso. Y no es que tengamos algo en contra de que tu cuarto sea rosa, pero la decoración planificada inicialmente para tu cuarto no incluye rosa en esta etapa. Si a esto le sumas que sabemos que en algún momento de tu vida entrarás en tu “etapa rosada” donde querrás que absolutamente todo sea rosado, puedes entender que no quisimos apresurarnos por pintar todo de ese color desde el primer momento.

Así que fuimos por la corrección de pintura, en plena fiestas patrias, con todo lo que implicó. Ir nuevamente a la tienda, volver a solicitar el matizado, escrutinar profundamente el trabajo de matizado del encargado de la sección de pinturas hasta lograr que nos entregue pintura del color de la muestra, y regresar a casa donde nos esperaba otra jornada de pintura. Tras confirmar que el color seleccionado era en primer lugar el que realmente requeríamos, y asegurándonos que el color no cambiaría por tener un fondo rosado, procedimos a pintar el resto de la habitación.

Conseguido el color buscado para tu habitación (mamá le dice Capuccino, yo le digo marrón claro – y la directora de arte de la agencia le dice “Camello”) ya pudimos proceder a instalar la lámpara que escogimos esa misma mañana para tu cuarto.

Tengo que confesarte pequeña nariz de tulipán bebé, que trabajar manualmente en tu habitación, en instalar las cosas, en pintar las paredes, en restaurar los muebles, nos hace a mamá y a mi muy felices. Sentimos que somos no sólo partícipes de tu llegada, pero artífices del nido al que te traemos. Y es que sería también lindo ir a una tienda de decoración a comprarlo todo y armar el cuarto como los que tienen exhibidos: “Señorita, me lo llevo todo!”. Pero por otro lado, económicamente no es nada fácil hacerlo, y también creo que pierde mucho el encanto sin el toque familiar y personal que cada uno de nosotros puede aportar (para bien o mal). Así cuando rayes esas paredes con crayolas, sabrás que estarás rayando la obra de Papá.

Esta es la lámpara que escogimos para tu cuarto. Me imagino que las cosas pueden llegar a parecerte muy raras viéndolas así, por etapas, pero estoy seguro que cuando las veas en conjunto te llevarás una buena impresión (o yo personalmente diré: “¡Qué hemos hecho!”).

Cuando fuimos a algunas tiendas de decoración para bebés vimos algunas lámparas bonitas, con algunos diseños infantiles interesantes, pero no sentimos que capturaban nuestra personalidad finalmente. ¿Será que tenemos en la cabeza que también tendrás una personalidad muy definida, y que para nosotros realmente eres la Princesa Valentina? Porque eso es lo que queremos plasmar en tu habitación. Queremos que sientas que eres una pequeña princesa, que llegas a un mundo donde cada detalle ha sido pensado para ti. Y que puedas crecer sabiendo que nada de lo que te rodea ha sido dejado al azar, o “empaquetado”. Porque esa es también una forma de saber que papá y mamá realmente te esperaron con el corazón totalmente abierto. Naturalmente no tengo nada en contra de quienes compran las cosas hechas, o contratan decoradores, o llenan los dormitorios de princesas. Simplemente nuestra decisión fue hacerlo nosotros, con todos los aciertos y errores que eso implica. Cosas del Orinoco.

El fin de semana también decidimos relajarnos un ratito e ir a Wong a comprar algunas cosas de comer, y nos encontramos con una oferta bastante interesante de juguetes y demás cosas para niños. No pude contenerme y me llené de libros de cuentos infantiles. Sospecho que me inventaré la mitad de los cuentos que te leeré por las noches, pero la verdad es que me he vuelto adicto a la literatura infantil, y se me ha metido a la cabeza el que tengas una pequeña biblioteca de cuentos. ¿No te parecería increíble? Desde ya ando buscando algunos libros especiales, así que como no tengo mucha idea, quizá pueda recurrir a las mamis y papis que nos leen para que me sugieran libros infantiles espectaculares. ¿Crees que sea una buena idea que te lea cuentos en más de un idioma?

Hoy en la mañana abrí uno de los cajones de mi mesa de noche y encontré guardada la tarjeta que te escribió tu Opa cuando te trajo tu primer vestido de París. Me pareció tan tierna, y tan importante que decidí tomarle una foto, porque no quiero que se pierda nunca, porque finalmente se trata de una pieza de papel, y uno no sabe las vueltas que da la vida. De esta forma me aseguro que no se pierda, y que puedas llegar a leerla al menos cuando leas esto.

¡Me pareció tan genial que tu abuelo te escriba directamente, como lo hago yo! ¿De tal palo tal astilla? Lamentablemente no tengo una foto del vestido, el cual recién podrás usar cuando tengas 2 añitos, pero ya se la tomaré y la colgaré para que quede también constancia fotográfica.

Y esa ha sido nuestra vida de acuerdo a mis fotos en los últimos días, pequeño camarón. ¿Te das cuenta que casi todo nuestro tiempo gira en torno a ti, a esperarte, y a prepararnos para recibirte de la mejor forma?

Faltan pocos días para que vengas, y cambies totalmente nuestras vidas. Es increíble saber que las cosas más hermosas tienen cuenta regresiva.

Te espero!

Papá.